RECUERDAN LA CALIDAD HUMANA DE SU SER QUERIDO

Una familia afectada por el COVID-19 rompe el silencio: “esto es muy duro”

Por Redacción La Hora
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“Para resumirle quién era él, le contaré que una vez un cliente pagó dos veces la misma factura. Cuándo se dio cuenta de lo que había sucedido, sacó un cheque y devolvió la cantidad porque ese era mi esposo, un hombre cabal, un extraordinario padre de familia, un hombre entregado a su familia y a Dios. Siempre luchó por ser mejor cada día. Era trabajador. Juntos les inculcamos a los hijos lo importante que era el esfuerzo y educarse”.

Así describe una mujer que hoy llora la pérdida de sus ser querido. No diremos nombres reales, ni cantidad de hijos, ni ocupación del fallecido porque nuestra intención es que la sociedad conozca desde una óptica más humana lo que es perder a un ser querido por el COVID-19.

Según datos oficiales hasta el 1 de mayo, 16 personas habían perdido la batalla contra el coronavirus en Guatemala, desde el 13 de marzo, cuando se reportó el primer caso en el país. Sin despedidas y sin un último abrazo, las familias afectadas han recibido la noticia del fallecimiento de sus seres queridos, en medio de una crisis que ya suma más de 200 mil muertes en todo el mundo.

*Vivian, relató a Diario La Hora, cómo enfrentó junto a su familia, la pérdida de su esposo, luego que fuera diagnosticado con COVID-19, y tras días de lucha perdiera la vida a causa del virus. “Esto es muy duro” expresó.

Además describió cómo ahora, frente al dolor y la ausencia provocada por la pérdida de un ser querido, tratan de salir adelante y llama a las personas a ser responsables y a no estigmatizar a quienes han sido víctimas de la enfermedad.

“No saben lo que se sufre, hasta que llega ese impacto, ese momento es cuando uno empieza a cuidarse y no, desde ya tenemos que cuidarnos y hacer caso a la autoridad”, reiteró.

“Los fines de semana eran el tiempo en el que más compartíamos y ahora, son los momentos más duros desde su partida”, relata.

ME LLEVAN A VILLA NUEVA

Vivian contó que su esposo fue trasladado a Villa Nueva cuando se confirmó que estaba infectado de coronavirus. “Recibí una llamada y él me dijo, me llevan a Villa Nueva” comenta la mujer en medio de lagrimas. Fue muy duro porque nadie del hospital, ni de las autoridades me avisó, “fue él desde la ambulancia”, expresó.

Ya en el hospital especializado, Vivian comenta que se comunicaban por medio de un celular que tenía su cónyuge. “Alguien nos hizo el favor de entrarle un cargador y así fue la única forma en la que pude estar en contacto con él”, expresa Vivian sin poder contener el llanto.

LA VISITA DE LAS AUTORIDADES

Tras haberse confirmado el caso, autoridades de Gobierno llegaron a la morada de Vivian para explicarle a su familia que se tenían que cuidar, que no podían salir y que los iban a estar monitoreando.

“Fueron amables” y les dijimos que no tuvieran pena que estábamos conscientes de la situación.

“Nos dejaron en cuarentena e hicimos las cosas como ellos dijeron, luego nos dieron cartas diciendo que estábamos libres”, detalló.

ENTUBACIÓN

De acuerdo con el relato de Vivian, en una de las ocasiones en las que pudo hablar con su esposo vía telefónica, uno de los médicos accedió a compartir con la familia el estado de su esposo, por lo que accedieron a que fuera entubado como parte del tratamiento, que esperaban, diera resultados positivos.

“Nos comunicamos por teléfono con mis hijos, yo sabía que solo Dios podía hacer la obra. Le dije a mi esposo, te voy a entregar en el nombre de Dios. Hablamos con él, oramos juntos, desde allí hasta que falleció”, fueron las palabras de una mujer que a pesar del dolor que siente, no se da por vencida.

LA LLAMADA QUE NO QUISIERON RECIBIR

Vivian comenta que una noche soñó con su esposo y cuando amaneció sintió una angustia muy difícil de explicar.

“Bien temprano en la mañana del día siguiente, recibimos una llamada para pedirnos que nos hiciéramos presentes porque necesitaban pedirnos algo de una medicina”, recuerda.

Pero fue la forma educada de solicitarles que llegaran para darles la fatídica noticia.

Tras días de estar en el intensivo les comunicaron el fallecimiento de su ser querido. La instrucción fue de realizar el sepelio de inmediato, sin velatorio y sin poder recibir el apoyo de las personas, como regularmente se acostumbra en este tipo de situaciones.

“Fue tan difícil saber porque es la persona con quien compartí mi vida por muchos años, un hombre muy honesto, muy trabajador, aportó a la sociedad muchos años de trabajo” describió Vivian.

TEMOR POR REACCIÓN DE PERSONAS

Vivian manifestó que sus vecinos saben que su esposo ya no está aunque no conocen detalles. Según describió, algunas personas han murmurado incluso que otro miembro de la familia también había fallecido y no era así, pues según describió, aparte de su esposo, ningún miembro de su núcleo familiar ha sido afectado por el coronavirus.

ANTE LA AUSENCIA

Vivian describió que ahora, tratan de llevar una “vida normal”, trabajando y con todas las precauciones sanitarias dispuestas por las autoridades, pese al dolor y la ausencia del ser querido.

“Es muy difícil, las personas me llamaban espantadas y uno que es el afectado, lo único que quiere escuchar es: estoy con usted, estoy orando con usted. Sin embargo, las personas a veces quisieran huir y quisieran que uno dijera la verdad, pero no todos son responsables y no todos dicen las cosas como son”, puntualizó Vivian.

PIDE SOLIDARIDAD

La entrevistada también se solidarizó con los connacionales que han llegado al país retornados y han sido víctimas de rechazo, “mucha gente que ha venido de Estados Unidos, antes mandaba el cheque a sus familias y ahora que ellos se han enfermado y vienen de allá, los hacen a un lado, eso no es justo, porque Dios todo lo ve y tarde o temprano nos pasa la factura”, enfatizó.

Es importante destacar que tras cada uno de los 644 casos de COVID-19 confirmado hasta el 1 de mayo, existe una persona y una familia que espera, solidaridad y empatía por parte de la sociedad y de un país que sigue enfrentando una crisis catalogada por muchos expertos como algo “sin precedentes”.

*Para proteger la identidad de la entrevistada se utilizó un nombre ficticio.