Un parte policial

Antenoche fue detenido el hijo del diputado Juan Ramón Lau, en lo que fue el inicio de una controversia en la que el dirigente del partido TODOS acusó a los medios de comunicación de tergiversar la información para perjudicar a su hijo. No dijo, sin embargo, que todo empezó con un parte de la Policía Nacional Civil en el que se informó de una captura derivada de la denuncia formulada por vecinos que estaban en una cancha deportiva en la colonia Jardines de Minerva y que fueron amenazados con arma de fuego.

El parte no deja lugar a dudas en cuanto a las razones para la detención del joven Juan Ramón Lau López quien no tenía documentos de identidad y se movilizaba en un vehículo que los agentes identificaron como propiedad del Organismo Judicial, y portando un arma que había sido reportada como robada. Por si ello fuera poco, el parte indica que el sospechoso se abalanzó contra los agentes en el momento de su detención.

Todo lo anterior está plasmado en el parte policial que consigna la detención del hijo del diputado y ello fue base para que los distintos medios de comunicación dieran la noticia de la captura. Sobre todo cuando luego de un parte tan detallado, se supo que el Juez de Paz de turno que conoció del caso declaró falta de mérito dejándolo en libertad.

Sabiendo la estrecha relación que tiene el partido TODOS con los operadores de las comisiones paralelas de postulación tan influyentes en la conformación del poder judicial, no fue sorpresa la resolución del juez que conoció del caso y de allí que la prensa pusiera más atención al asunto. Los reporteros trataron de hablar con el diputado Lau sin tener respuesta a las numerosas llamadas que desde distintos medios de comunicación se hicieron y no fue sino hasta bastante más tarde que se emitió un comunicado oficial repudiando la forma en que se enfocó la noticia.

El papel de la prensa es informar y usar fuentes responsables para las noticias que se publican. Un parte policial difundido por la misma Policía Nacional Civil tiene que tomarse como algo serio y responsable aunque ahora, a la luz de la misma aclaración de la PNC, se ponga en entredicho la veracidad de lo planteado por los agentes captores y, en el fondo, la veracidad de la misma autoridad policial porque honestamente ya no sabe uno a qué atenerse en estas circunstancias ni qué nivel de credibilidad tiene la fuente oficial cuando reporta actividades en contra de la delincuencia.