UFC estrena una era de deportes con mascarilla y sin público

Henry Cejudo, a la derecha, golpea a Dominick Cruz durante un combate de artes marciales mixtas de UFC 249, el sábado 9 de mayo de 2020 en Jacksonville, Florida. Foto La Hora: AP/John Raoux

JACKSONVILLE, Florida, EE. UU.
AP

Patadas, puñetazos y gruñidos resonaban en el estadio vacío. Se oía como nunca a entrenadores, comentaristas y los clics de cámaras. La sangre, el sudor, los ojos golpeados y las mascarillas marcaron el regreso de la UFC, el primer deporte importante que reanudad su actividad en Estados Unidos desde que el coronavirus paralizó buena parte del país durante casi dos meses.

La UFC 249 también traía un nuevo aspecto para el deporte. Uno sin aficionados y con varias medidas de precaución.

Desde luego era diferente -los luchadores ajustaban sus estrategias a lo que decían los comentaristas- pero también una bienvenida distracción para un país con hambre de deportes tras casi ocho semanas sin apenas competiciones en vivo.

Cinco horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitara a la UFC por reactivar el mundo deportivo, Justin Gaethje aplastó al gran favorito, Tony Ferguson (26-4) en la pelea final. Gaethje logró un nocaut técnico en el quinto y último asalto, que le valió un título interino de peso ligero.

En la práctica, la victoria daba a Gaethje (22-2) el derecho a pelear ahora con el tenedor del título, Khabib Nurmagomedov. Nurmagomedov no pudo pelear este fin de semana por las restricciones a los desplazamientos.

“¡Quiero el de verdad!”, exclamó Gaethje tras arrojar al suelo el cinturón internio. “No hay ninguna otra pelea que quiera ahora mismo.

En otro de los combates, Henry Cejudo, de 33 años, defendió su título de peso gallo ante Dominick Cruz y después, mientras sangraba por una ceja, anunció su retirada en medio del octágono.

El programa también incluyó un combate que ganó el aspirante de pesos pesados Francis Ngannou sobre el exdefensa de la NFL Greg Hardy, mientras que el excampeón de peso welter y favorito de los aficionados Donald “Cowboy” Cerrone perdió su cuarta pelea seguida.

El UFC 249 se había programado en un principio para el 18 de abril en Nueva York, pero se pospuso en un intento de ayudar a frenar el brote de COVID-19.

La factoría de artes marciales mixtas tenía previsto ofrecer tres espectáculos en ocho días en Jacksonville, donde las autoridades declararon exentos del confinamiento a los deportes profesionales con audiencia nacional, siempre que el recinto esté cerrado al público.

La UFC presentó un documento de 25 páginas sobre protocolos de salud y seguridad, procedimientos que llevaron a detectar el viernes un positivo de COVID-19 de Jacaré Souza. Su combate de peso medio contra Uriah Hall se canceló esa noche. Los dos asistentes de Souza también dieron positivo, según la UFC.