Trump dice que Estados Unidos “está haciendo un gran trabajo” con las pruebas

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la sala de prensa de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. Foto La Hora/DPA/Europa Press/Polaris Images.

MADRID
Agencia DPA/Europa Press

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que el país “está haciendo un gran trabajo” respecto a las pruebas para diagnosticar el coronavirus, por lo que “no está de acuerdo” con el principal responsable científico para la lucha contra el coronavirus en Estados Unidos, Anthony Fauci.

Previamente, Fauci ha indicado en una entrevista con ‘Time 100 Talks’ que la nación norteamericana necesita “incrementar significativamente” el número de pruebas diagnósticas del COVID-19.

“Absolutamente necesitamos un incremento significativo, no sólo del número de pruebas, sino de la capacidad para realizarlas”, ha indicado.

“No hay bastoncillo, no hay un medio de extracción o no hay el vial adecuado. Todas esas cosas tienen que estar en su sitio”, ha agregado, al tiempo que se ha mostrado “no muy seguro” de que Estados Unidos “tenga lo necesario”.

En este contexto, durante la rueda de prensa diaria del grupo de trabajo del coronavirus en la Casa Blanca –a la que Fauci no ha asistido–, Trump ha señalado que “no está de acuerdo con Fauci” en el asunto de las pruebas y que cree que Estados Unidos “está haciendo un gran trabajo”, según ha recogido la cadena de televisión CNN.

El mandatario norteamericano y su equipo han defendido en varias ocasiones que Estados Unidos es el país que más pruebas de coronavirus realiza. Según los datos recopilados por la Universidad Johns Hopkins, en el país norteamericano se han realizado más de 4,6 millones de test.

Por otra parte, la capacidad del país para realizar test diagnósticos del COVID-19 es fundamental para el plan de reapertura de la economía y el levantamiento de las medidas de contención adoptadas para frenar la expansión del coronavirus.

Las palabras de Fauci y Trump llegan también cuando multitud de estados estadounidenses han dado pasos para volver a ponerse en funcionamiento, aunque algunos gobernadores han protestado por la carencia de materiales para realizar las pruebas, como bastoncillos.

No obstante, el presidente estadounidense ha vuelto a mostrar su disgusto con el gobernador del estado de Georgia, Brian Kemp, por su decisión de reabrir el territorio desde este viernes. “No estoy feliz con Brian Kemp. No estoy feliz en absoluto”, ha aseverado.

Así, Trump, que ha criticado que Kemp no está alineado con las recomendaciones proporcionadas por la Casa Blanca para la reapertura del país, ha subrayado que “quiere que los estados abran lo antes posible”, pero que quiere “que la gente esté a salvo”.

“No quiero que esto se encienda. Veremos qué pasa”, ha agregado, al tiempo que ha remarcado que ni Fauci ni la coordinadora de la respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, Deborah Birx, están de acuerdo con la decisión de Kemp.

Por otra parte, el presidente se ha referido al primer ministro británico, Boris Johnson, y ha especificado que tiene “una energía tremenda” tras superar el Covid-19. Johnson tuvo que ser ingresado en una unidad de cuidados intensivos después de que su condición empeorara. Fue dado de alta a principios de abril, pero aún no ha retomado sus funciones.

También ha hablado del líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, y ha aludido a los informes sobre su salud. Tras asegurar que ambos mantienen “una muy buena relación”, ha asegurado que cree que estos informes son “falsos”, pero ha insistido en que espera “que esté bien”. Estados Unidos investiga si Kim se encuentra en “grave peligro” tras una cirugía, aunque Corea del Sur dice que no ha detectado nada “inusual”.

DEJAR EL CORONAVIRUS “ATRÁS” PARA VERANO

Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, se ha mostrado optimista durante su intervención en la rueda de prensa en la Casa Blanca y ha especificado que el país podría dejar el coronavirus “atrás” a principios de verano.

“Nuestro grupo de trabajo cree que si continuamos con los esfuerzos de mitigación en los próximos días, mientras los estados implementan sus políticas, incluyendo la reapertura por fases que preserve los avances, creemos que para principios de verano podemos estar en una mejor posición como nación con mucha de esta epidemia del coronavirus detrás”, ha indicado Pence, según la cadena de noticias ABC.

Además, Pence ha remarcado áreas en las que, ha precisado, parece que ha pasado el pico de contagios del COVID-19, como la ciudad de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Detroit o Nueva Orleans. “Nuestra única conclusión es que estamos llegando, América”, ha dicho.

Según el vicepresidente, un total de 16 estados han publicado planes formales para reabrir sus economías, 13 de los cuales han avanzado a este respecto después de la publicación de las guías de reapertura de la Administración estadounidense.

Idaho, Misuri y Pensilvania tienen planes para comenzar a reducir las restricciones y las órdenes de confinamiento en las próximas semanas, ha concluido.

Estados Unidos es el país más afectado del mundo por la pandemia del coronavirus, con más de 873.000 casos positivos y casi 48.000 muertos.