Miré

Miré alrededor, todo lo que me rodeaba; Lloré, suplicando que alguien escuchara aquellos exasperantes lamentos, no lo soportaba… aquel ardiente dolor recorrer por mi cuerpo, ocasionado por aquellas llamas provenientes del averno, años soportando aquel castigo, décadas de interminable sufrimiento.

Recordé los principios, llegaron de nuevo esos recuerdos que pensaba que en mi ya no se encontraban, pero que, en realidad, siempre ahí estuvieron.

Miré las llamas del castigo, observé el círculo al que según Dante yo pertenecía, más he de mencionar que no es de aquellos 9 que él mencionaba, sino el que la corriente de la nada adoptaba.

Karyme Jeraydee Montufar Gordillo

La dama blanca

Así que… ya es hora ¿No es así?

Preguntó suspirando, viendo aquello que atrás dejaba, más no lo hacía por su voluntad. Recibiendo una respuesta afirmativa de la dama que se encontraba a su lado, elegante, cubierta de oro y vestida de blanco, tomó una bocanada de aire, llenando así sus pulmones para encontrar alguna fuerza con la finalidad de seguir.

La dama, pacientemente, le dio el tiempo que necesitara para a la idea acoplarse.

– ¿Sabes? Siempre pensé que la muerte sería un poco más tétrica.

-Claro que no, querido, no es mi trabajo de eso encargarme.

Karyme Jeraydee Montufar Gordillo

Mi relación con la pantalla

Anoche soñé que me mirabas, así como me miras el día entero. ¡Intrusa, dejame respirar! Ya no sé si me queda privacidad, estás en la casa, en el trabajo, en el camino, en la bolsa de mi pantalón y hasta en el baño… y yo ya no sé si yo te miro o si me miran a través de vos.

Absurda la paranoia, pero tengo miedo de que oigas mi voz; y me robes los poemas, los secretos y la soledad. Estoy más sola que nunca, pero no sé si estoy sola cuando vos estás…

Sara Gabriela Ponce

En 100 palabras

Guatemala no puede sentirse en cien palabras; el único sentimiento que provoca

todo este alrededor es un borbotón de oraciones infinitas. Aquí una cosa, es más

de una, aquí una persona es millones y el tiempo se pasea completo entre

nosotros acostumbrándonos a tanta eternidad en las esquinas. Guatemala no es

el mundo entero, es un mundo aparte. Uno que suele respirar maldad, pero hace

lo imposible para que una partícula de su exhalación haga algún bien.

Guatemala es una pieza interminable, todas las palabras al cuadrado, cada

parte del infinito abrazado a su bandera. Este país no se acaba.

Anapaula Medina García

www.cajadepandora.gt

Para ocultar lo que quiero ocultar lo mejor es rodearlo de mentiras. Al final, ya cansados, los buscadores solo encontrarán su propia mentira hecha verdad y lo que yo oculté estará a salvo inventando mentiras.

Luis Alfredo Aguilar Contreras

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