jueves, 15 enero 2026

Dios

Los cerdos no sienten náusea

Entre los treinta y treinta y cinco años Sartre (como Dante, como Proust) sintió náusea ¡”La náusea”! Y dejó de ser erudito y se distanció de la posibilidad de ser “cerdo” para comenzar a ser hombre. Uno de los pocos hombres del siglo XX porque el resto (abarcando el XXI) es basura. Sartre abrió la puerta de la iluminación con su novela “La Náusea” y desveló frente a sí el...

La Casa de Belén

En algunas columnas anteriores, en el espacio que generosamente me brinda La Hora, he ido publicando algunos pasajes del libro que entonces estaba en proceso de gestación, en el vientre materno. Ahora ha visto la luz. Agradezco a la Universidad Francisco Marroquín, especialmente a la facultad de Derecho, por haber organizado la presentación del libro “La Casa de Belén”. Muy bien montado el evento, como es costumbre en ese...

El despertar de la conciencia en tiempos decisivos

Hay momentos que por su valor tienen un significado que trasciende la cotidianidad.  Circunstancias en las que se hace necesaria su conciencia y que debería llamar a la reflexión. Uno de ellos, creo, es lo que está por ocurrir mañana en los Estados Unidos, donde se elegirá a quien dirigirá el destino de ese país. Estar despiertos pasa por la vigilia, enterarse de que la vida tiene espacios que pueden...

SHEMÁ ISRAEL

Las lecturas de este domingo nos presentan a Jesús recitando el “Shemá Israel”. Esa es la plegaria más sagrada del judaísmo y la declaración fundamental de la creencia judía. Contiene la esencia de la fe de Abraham y de Moisés. Todo judío devoto la debe pronunciar al menos dos veces al día; más bien la debe “exclamar” por cuanto se hace frente al pueblo. Es realmente un grito, pues...

Por qué llama Heidegger a Nietzsche el último metafísico

Nietzsche profetiza una nueva era. En esto  se parece a muchos (a Nostradamus por ejemplo) pero anuncia también la llegada  de un hombre-sin-Dios: el Superhombre nacido más allá del bien y del mal. Los grises munícipes de nuestros días no pueden hacerse cargo de por qué ha dicho ¡tanto!, con la metáfora (que no por metáfora es falsa) ¡Dios ha muerto!, y que no es una blasfemia. Es todo un...

El látigo de Dios y la cultura

El Dios cristiano es el asesino de Dioniso. El asesino de la Vida y el Paraíso sobre el cual se levantaría la cultura y la civilización no coercitiva. Sin Dios –que es lo mismo que decir sin el castigo- (o la estima y el reconocimiento de los otros) no trabajaríamos en el terreno de la civilización coercitiva. Estas palabras también reciben ecos de “Los hermanos Karamazov” del gran psicólogo-filósofo...

Ordinario XXIX 

Lorenzo Fer En la lectura de este domingo que nos transmite San Marcos, se vuelve a resaltar la naturaleza humana de la que los apóstoles, por muy devotos que fueran, no podían sustraerse. En ocasiones anteriores hemos leído cómo se disputaban entre ellos quién era el más importante (“de qué veníais murmurando”) y cómo, hasta la madre de dos de ellos, trata de interceder para que Jesús, una vez en...

Dios y las masas

Las muchedumbres están dispuestas a perdonarle a Nietzsche casi todas sus “impertinencias” (como si él hubiera cometido en su vida algún pecado filisteo que exija absolución) pero lo que no le perdonan ¡y lo que les duele infinitamente en el rostro!, es la afirmación rotunda y contundente: ¡Dios ha muerto! Esta frase provoca en algunos (cristianos, judíos o islámicos) verdaderas convulsiones de rabia, a tal punto que al escucharla o...

Si Dios ha muerto…

Nietzsche (FN.) cree que si por fin el Dios providencial ha muerto y que si el mal es solamente un invento para manipular conciencias y no es fabricado ni decretado por ninguna “celestialidad hiperconsciente” (sobre la pobre y minúscula criatura humana) urge –por tanto- transmutar los valores y hacer que el hombre entienda que lo bueno es malo y que lo malo es bueno… hueso bien duro de roer...

Las festividades religiosas y los ciclos del año

Las festividades religiosas tradicionalmente han estado vinculadas con los ciclos del año, respondiendo no solo a motivos espirituales, sino también a patrones estacionales y agrícolas. En muchas culturas y religiones, estas celebraciones no solo marcan eventos históricos o religiosos significativos, sino que también reflejan cambios en la naturaleza y las estaciones. Tal es, por ejemplo, el llamado “cordonazo de San Francisco”, fecha en el que se celebra al santo...
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