Susana Oxlaj, desde Houston, una vida de entrega por la cultura chapina y su familia


Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Originaria de San Francisco El Alto Totonicapán, la guatemalteca Susana Oxlaj, llegó a Estados Unidos con el anhelo de cumplir sus sueños y salir adelante, ahora a veinte años de ese proceso de establecimiento en ese país, la connacional cuenta cómo ha sido su vida y los retos a los que se ha enfrentado y que la llevaron a convertirse en un referente de la comunidad migrante en Houston, Texas.

Con estudios en enfermería, Susana explica qué, aunque obtuvo una plaza para desempeñar esa profesión en Guatemala, decidió trabajar únicamente por un año en un hospital privado en Quetzaltenango y luego cuando tomo un tiempo para descansar decidió ver a sus hermanos que vivían en el extranjero, con quienes finalmente se quedó.

Al establecerse en ese país dice que se dio cuenta que podía cumplir con muchos de sus sueños si se quedaba, así que dejó su vida en Guatemala pensando en que en algún momento podría volver, pero al final se decidió establecer ahí.

“Hace 20 años la situación y el tiempo era más pacífico, había más oportunidades, entonces como no tenía planes de quedarme a largo plazo yo pensaba que iba a volver a Guatemala, pero me casé y el papá de mis hijos decidió que nos quedáramos aquí… ya después me puse a pensar en el futuro de mi hija”, contó.

Su primer empleo recuerda que fue el de acompañar a una jovencita a todas sus actividades, así que no era complicado.

SE EMPEZÓ A CONCENTRAR EN ACTIVIDADES DE LA COMUNIDAD MIGRANTE

Posteriormente, explica que dejó de trabajar por 7 años porque al final había estado como ama de casa, “no tenía expectativa de decir que aprendería inglés, me enfoque en cuidar de mi niña y casa por así decirlo”.

Susana cuenta que, aunque vivió por varios años con su esposo, no tuvo un buen matrimonio y a raíz de eso y que fue víctima de violencia doméstica tomó la decisión de separarse del padre de sus hijos y se quedó esperando la llegada de su segundo hijo.

Al terminar esa relación, la guatemalteca explica que se sintió aturdida porque no sabía que haría y así fue como dice que conoció a otro guatemalteco, Ronald Gramajo, quien la involucró ya en actividades de la comunidad migrante.

“Me llevo a actividades del consulado de Guatemala y México y cuando ya nació mi niña me empezaron a surgir invitaciones para representar a la comunidad guatemalteca y me preguntó en que quería colaborar, así que empecé a armar Chapines de Corazón Houston a través de las redes sociales convocando a los padres a que llevaran a sus niños y empezábamos a darles clases de baile folclórico, porque no tenían noción de Guatemala”, contó.

DE UNA VIDA DEPRIMIDA A UNA LÍDER COMUNITARIA

En esta etapa cuenta que se percató en que no necesitaba de otra persona para salir adelante y que podría superarse, además, que conoció amistades que luego le abrieron puertas y le han dado mucho apoyo.

“De una vida deprimida y sin hacer nada, pase a ser como líder comunitaria. Me sentí feliz y me di cuenta de que podía hacer algo por representar a mi país porque aquí en la ciudad de Houston no tenemos representación guatemalteca, el único que conocía era Roland, por supuesto hay connacionales que trabaja, pero no donan su tiempo para algo cultural”, expresó.

Cuando se percató de esa necesidad de impulsar lo cultural, Susana buscó que más personas se unieran para representar al país en EE. UU., así que fue una terapia para no pensar en nada negativo porque centró toda su atención en esto.

Todo esto llevo a Susana a que hiciera amistades de migrantes de diferentes países del mundo, a conocer culturas.

“He aprendido a valorar a mi país, mi cultura, no puedo avergonzarme de lo soy porque soy de la comunidad indígena, entonces es eso, transmitir esa enseñanza y valores a mis hijos y a todas las personas que nos han apoyado en la organización”, refirió.

LE GUSTA COLABORAR

Susana explica que además de dedicarse a actividades culturales, le gusta dedicar tiempo de calidad a sus hijos, colaborar con las organizaciones o ser parte de desfiles importantes, de hecho, ha estado presente en las celebraciones del 5 de Mayo, Fiestas Patrias, 4 de Julio y de Herencia Hispana.

Con ese pensamiento, dice que le gusta que sus hijos sean personas activas, así que trata de enseñarles todo de Guatemala, eso implica toda la gastronomía, así que se han logrado identificar con la cultura.

“Me han identificado como líder guatemalteca porque he realizado mucha labor cultural mucho folclor y también ayuda para Guatemala, así que siempre estamos convocando donativos o siempre me quieren contactar, así que tratamos de ayudar un poco en el país”, resaltó.

De lo anterior mencionó que el año pasado participó en la primera edición del voto en el exterior, así que esa fue una experiencia importante en la que también fue parte su familia.

QUIERE QUE LAS NIÑAS APRENDAN Y DEN A CONOCER LA CULTURA DE SUS LUGARES DE ORIGEN

En la actualidad Susana trabaja cuidando a adultos mayores, además, apoya causas migrantes y de personas de escasos recursos así que se mantiene entretenida.

“Tengo un certamen de Houston que es Miss Chiquitita y Miss Independencia es donde yo puedo reunir a todas las niñas de cualquier nacionalidad de Centroamérica, México, el Sur de América, de Corea del Sur, del medio Oriente, entonces lo que yo hago es un certamen de belleza un entrenamiento a las niñas, se hace todo un proceso”, dijo.

El propósito de actividades como esta dice que es que las niñas den a conocer y aprendan de su propia cultura, así que después las electas le apoyan en actividades.

Los sueños de la connacional son que sus hijos puedan trabajar algún día en cargos importantes, desde donde cree que pueden generar cambios a favor de las minorías como migrantes.

“Les digo que hay involucrarse porque de lo contrario no vamos a tener los cambios que nosotros necesitamos y que esperamos… les he dicho a mis hijos que ya es tiempo que la comunidad guatemalteca se interese en esto, eso es lo que espero ver a mis hijos siendo un congresista u otro lugar”, puntualizó.

Finalmente, Susana les dice a los guatemaltecos que nunca se avergüencen de decir de dónde vienen y que se interesen por estudiar y aprender inglés “que hagan lo mejor que puedan en su trabajo y que nunca digan no puedo o no cumplir, porque si uno se porta mal va a ser toda la comunidad. Hay que esforzarse”.

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