Q600 MILLONES EN DAÑOS A COSECHAS DE MAÍZ, FRIJOL Y CAFÉ EN 2018

Sequía y precios bajos del café, “bombas de tiempo” para la migración

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

OXFAM: CAMBIO CLIMÁTICO IMPACTA EN ÉXODO MIGRANTE

Mirna Cruz es una agricultora de El Duraznito, un sector de las montañas de Santa María Xalapán de Jalapa- uno de los departamentos que integra el Corredor Seco-, donde la falta de agua poco a poco ha acabado con sus productos de consumo y medios de sostenimiento del hogar. Su situación no es aislada y como muchas mujeres, puede formar parte de las estadísticas de los que migran empujados por los efectos del cambio climático y los bajos precios del café.

Según relata, desde hace dos años han detectado el aumento de migración de mujeres junto a sus hijos.

En El Duraznito el agua escasea y aunque han intentado implementar huertos familiares, estos no prosperan porque la sequía es mucha.

El año pasado, solo en pérdidas de las cosechas de maíz, frijol, café y otras, en Guatemala se registraron Q600 millones de quetzales, según datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería y Segeplan.

Mientras el precio del quintal de café, con US$92.35, registra de nuevo uno de los precios más bajos de 2016 a la fecha, como consecuencia de un exceso de la oferta del grano, devaluación de la moneda ante el dólar y otros aspectos.

En los últimos años, agricultores de diferentes regiones del país han expuesto lo complicado que resulta cosechar legumbres y granos básicos que antes con facilidad crecían en el campo.

Paralelo a esta situación, también crece el flujo migratorio, sobre todo a Estados Unidos. Erwin Castellanos, experto en cambio climático de la Universidad del Valle de Guatemala, señala que puede existir un tipo de relación entre el fenómeno cambio climático y la migración.

Por su parte, estudios de OXFAM en Guatemala y Cepal señalan que existe una marcada correlación entre ambos aspectos que obliga a que las familias decidan dejar sus comunidades.

El año pasado, las pérdidas en cultivos de frijol, café y coliflor en diferentes sectores del país, superaron los Q600 millones de maíz, según el MAGA y Segeplan.

Y solo por sequía, resultaron afectados 185 municipios de los 21 departamentos del país, mientras que Izabal, Alta Verapaz y Quiché fueron afectados por inundaciones registradas en febrero del año pasado.

Sin embargo, en su mayoría fueron afectados por la canícula prolongada de julio y agosto pasado.

En lo que va de este año, el MAGA aún no cuenta con registros de daños, puesto que la época en que agricultores preparan sus siembras es a finales de abril y principios de mayo próximo.

Por otro lado, las bajas ventas del café afectaron a los pequeños caficultores del país, según lo ha documentado La Hora Voz del Migrante en otras oportunidades.

BAJO PRECIO DE CAFÉ TIENE UN FUERTE IMPACTO

Según el informe de labores de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), de las más de 125 mil familias caficultoras el 97 por ciento producen en micro y pequeñas unidades productivas.

De acuerdo con Anacafé, el café es el producto agroindustrial que más empleos genera sostenidamente en Guatemala, más de medio millón de empleos anuales. También constituye entre el 2.5% y el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

A final de 2018, se exportó US$692.2 millones de café, de diferentes variedades.

Gerardo de León, de la Federación de Cooperativas de Café de Guatemala (Fedecocagua), dijo que el café por quintal registra un precio de US$92.35 según la Bolsa de Valores de Nueva York hasta julio de este año.

A su vez recordó que el precio es el más bajo comparado a años como 2016, 2017 e incluso 2018.

“El impacto es bastante fuerte social y económicamente para Guatemala como país y para toda actividad alrededor del café, le afecta directamente a los productores grandes, medianos y pequeños cada uno en un impacto diferente y colateral”, dijo.

MENOS FUENTES DE EMPLEO Y MÁS MIGRACIÓN

Otro de los efectos del bajo costo del café radica en la disminución drástica de fuentes de empleo, lo que afecta económicamente a las familias.

“Si se disminuye la exportación el impacto se verá reflejado en que habrá menos ingresos de divisas por concepto de exportación del café, el otro impacto social es que eso solo estimula la migración, van a emigrar cada vez más, tenemos la opinión equivocada que los únicos que emigran son aquellos que viven muy del lado de fronteras, pero puede ser gente que está en Cobán o en Chiquimula, mucha de esa gente está saliendo”, anotó.

Además existe otro tipo de factores como el cambio climático, que incide en la producción, porque el grano que antes era más grande no tiende a desarrollar de igual manera.

La Hora Voz del Migrante conversó con dos guatemaltecos, Mirna Cruz, de Esperanzas del Futuro en Jalapa y David Santos en Huehuetenango, quienes explicaron lo que ocurre con sus cosechas, los retos y dificultades que se les presentan desde hace unos años por más períodos de sequía.

“EL AGRICULTOR DE CAFÉ NO GANA”

Las cosechas no estuvieron muy buenas y el precio del café está muy bajo, afirmó Cruz de la organización de mujeres Esperanzas del Futuro, radicada en la aldea El Duraznito de Jalapa. Eso limitó las ganancias que obtienen para sostener sus hogares.

“Cuando el precio está bueno se paga bien, pero ahora el agricultor lo que le quedó es muy poco de un quintal de café, porque de ahí saca el costo de limpia de trabajo y ahí se limita todavía más, entonces cuadrando cuentas el agricultor de café no gana”, dijo.

En El Duraznito, el cultivo predominante es el café. Por otro lado, las mujeres organizadas impulsan los huertos familiares y abono orgánico, además tratan de cosechar árboles frutales como aguacate, limón, naranja, guayaba y pera, sin embargo las épocas de sequía les han afectado en los últimos años.

“La mayoría aquí son mujeres viudas o madres solteras, ahora comentamos con otra compañera que han salido unas de aquí migrando con sus hijos. El precio y la sequía ha afectado bastante, esto ya son como seis años. El café se afecta porque no tiene peso”, comentó.

En 2012 recordó que el precio de café era mejor, pero desde hace un tiempo este bajó.

La jalapaneca cree sin duda que la poca esperanza que hay en que las cosechas prosperen motiva a que las personas decidan migrar, además hay familias que tampoco tienen tierras para cultivar o vivir.

En lugares donde hay más acceso a agua para riego, las oportunidades de que las cosechas se logren son más altas, sin embargo donde ellos viven la situación se complica porque una de las pocas fuentes que tienen la usan varias comunidades para lavar ropa, riegos y hasta para consumo diario.

Durante el verano, la situación es crítica porque en ríos que antes tenían suficiente agua y hasta donde se encontraban peces, ahora apenas se pueden ver algunas pozas que solo con la lluvia del invierno vuelven a hacer que la vertiente aparezca.

La época de lluvia significa un alivio para las comunidades porque con ello logran mantener algunos meses algunos productos que utilizan para su alimentación como verduras, hortalizas diversas y el café se reverdece.

“Pero esto solo es unos meses nada más, el café que era nuestro medio de vida, nos está afectando porque con la sequía ya es poca la cosecha y las insumos que uno compra son a un precio alto, entonces se invierte más para rescatar el fruto y cuesta eso”, destacó.

EN HUEHUETENANGO LA SEQUÍA ES MUY MARCADA EN REGIONES

Desde Huehuetenango, el ingeniero David Santos, quien trabaja desde hace un tiempo con el proyecto Café con Causa que apoya a pequeños caficultores, explicó que desde hace unos años el cambio climático ha complicado aún más la siembra y cosecha del café.

“Aquí está muy marcada la sequía en el área central, digamos a nivel cabecera central, entonces los nuevos productores pequeños han tenido problemas con el tipo de suelo en nuestra cabecera no obstante nuestra parte antigua o clásica donde se produce café, ahí siempre hay lluvias o temporales, entonces hay más bosques es un microclima”, comentó.

Santos destacó que ahora los grandes caficultores tienden a desaparecer y aparecen más pequeños.

Aunado al tema del costo del café, aseveró que ahora se ha percibido una sequía con mayor tiempo de duración “la sequía golpea más cuando son plantaciones jóvenes y la sombra de los arboles está muy pequeña”.

HABRÁ MAYOR ABANDONO DE CAFÉ

La deforestación de bosques y los incendios registrados en los últimos meses también han complicado la situación, “ahora los productores de hortalizas tienen que regar frecuentemente, pero en general a todos les afectó”, señala.

Prevé que haya un mayor abandonó del café en la cosecha de este año y que ya no hay mano de obra para cosecharlo.

“En Huehuetenango ya casi no hay mano de obra por cosecha de café, la migración ha sido de tal manera en áreas rurales que aspiran a irse a Estados Unidos. No hay mano de obra para actividades agrícolas, todos se han ido”, destacó.

Ese departamento que antes se sostenía con la siembra y cultivo de café, más bien parece sostenerse ahora con las remesas indicó.

El proyecto Café con Causa de Xumak, en alianza con pequeños caficultores, ha logrado llevar apoyo a personas de la comunidad de Cocolá Grande, Huehuetenango, que se encuentra en un área bastante retirada.

CAMBIO CLIMÁTICO SÍ AFECTA

Edwin Castellanos, experto en el tema del Cambio Climático y decano de la Universidad del Valle de Guatemala, considera que sí podría haber un vínculo entre el fenómeno climático, que se ha experimentado en los últimos años y la migración, cuando la situación económica de las personas se llega a complicar.

Por otro lado, advierte que la situación climática llegará a complicarse aún más “llegará a ser peor todavía, se espera que la situación se agrave, lo que ocurre es que en las siguientes décadas vamos a tener una variación entre años de mucha lluvia y años de poca lluvia”.

El entrevistado agregó que un ejemplo de lo que ocurre en la actualidad, es que antes había más lluvia pero ahora parece que los períodos son más secos, ahora la lluvia de mayo ya no beneficia a los agricultores como antes.

“En el futuro en conclusión vamos a tener períodos de mucha lluvia y otros períodos de menos lluvia, pero en promedio a lo largo del tiempo, la lluvia va disminuir o sea que hay como una oscilación”, dijo.

Con el café, otro tema que se debe tomar en cuenta, el problema radica en que tiene que tener la temperatura adecuada porque el mismo se cultiva a cierta altura. Agregó que cada vez el café se debe sembrar a una altura mayor para compensar ese aumento de temperatura.

“La migración tiene muchos factores, o sea que la gente decide migrar no solo por un favor, es una suma de problemas pero en efecto el cambio climático hace que pierdan cosechas los pequeños agricultores y eso los puede forzar a que migren, entonces si pudiera ser un factor adicional”, destacó.

Ante esta situación, el entrevistado cree que una opción para los agricultores podría radicar en la implementación de sistemas de riego o incluso, almacenar agua y si bien ya está implementada alguna propuesta, hasta ahora esto es insuficiente porque no se logra llegar hasta toda la población que tiene problemas.

CAMBIO CLIMÁTICO Y MIGRACIÓN TIENEN RELACIÓN

En tanto Marcel Arévalo, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), dijo que existen estudios que demuestran la relación de la migración con el cambio climático, aunque se considera un proceso progresivo, que tiene muestras de mantenerse desde hace años, principalmente en la región a la que se conoce como Corredor Seco.

“En diversas ocasiones se ha demostrado por testimonios de las familias de migrantes que el tema del cambio climático… como tal provoca la migración de sus familiares”, dijo.

Al tener menos incidencia de lluvia, los cultivos son más afectados y por lo tanto se tienen menores ingresos y en el caso de agotamiento de agua, las zonas se vuelven inhabitables, lo que al final provoca el éxodo.

CAMBIO DE TEMPERATURA HABRÍA MOTIVADO APARICIÓN DE ROYA

Otro de los aspectos en los que se puede observar los efectos del cambio climático a decir de Arévalo, puede ser la plaga de la “roya” en el café que con los años ha permitido que los cultivos sean más afectados.

“Hay zonas que se afectan por las inundaciones cuando crece la cantidad fluvial en menor tiempo y mayor cantidad de lluvia, entonces esto provoca un mayor impacto que tiene que ver con el destrozo de las zonas de habitación de las poblaciones”, agregó.

Arévalo agregó que la medición de los flujos migratorios es compleja porque en general los migrantes van sin llenar los requisitos de documentación, con lo que no evidencian su éxodo y no pasan por controles fronterizos, por lo que es difícil hacer mediciones.

MARTÍNEZ: PÉRDIDA DE COSECHAS TIENE RELACIÓN CON ÉXODO

Mientras que Aracely Martínez, experta en temas de migración de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), aseguró que no existe una evidencia reciente de que migración y cambio climático estén vinculados, por lo que hacen falta más estudios que lo logren comprobar completamente.

“Hay datos que van sugiriendo que si hay vínculos de pérdida de cosechas y sequías, lógicamente sí tienen que ver con las migraciones”, dijo.

Martínez recordó que uno de los últimos informes presentados por la OIM de 2016, demostró que hubo migración por cosechas que no superaron expectativas, aunque fue.

Desde Estados Unidos migrantes originarios de Jutiapa, Santa Rosa, Huehuetenango y Chiquimula, refirieron a La Hora Voz del Migrante que en los últimos años la situación se ha complicado con los agricultores de sus comunidades puesto que muchos han perdido sus cosechas entre maíz, frijol, café y otros cultivos que se han visto afectados por la aparición de la roya o sequías más largas.

PREVALECE CORREDOR SECO

Desde Chicago, Carlos Rodríguez comentó a La Hora Voz del Migrante que por ejemplo en Chiquimula prevalece el tema del Corredor Seco, en el que miles de personas han resultado afectadas por la pérdida de cosechas para sostenimiento del hogar.

“Donde había bosques, todas las áreas que tenían pinos ya no están, y eso está afectando; en los últimos años personas de esas áreas sufren de hambruna porque no se dan sus cosechas y no se revierten las consecuencias de la devastación y tala de árboles”, destacó.

El entrevistado agregó que se necesitan proyectos que logren revertir esta situación.

Por ello, en los últimos años se ha visto un incremento de migrantes tratando de llegar a EE. UU., a consecuencia de esa incapacidad de conseguir alimentos para el consumo de familiar.

Pancholón, un migrante que maneja una radio en línea, quien es originario de Huehuetenango y radicado en Michigan, dijo que ha escuchado como personas del lugar se han visto afectadas por la pérdida de sus cosechas como maíz, frijol y café.

Aunque no está seguro de las implicaciones que tiene el Cambio Climático, el entrevistado refirió que la pérdida de cosechas sí influye en la migración.

Aldo Waykan, también de Huehuetenango, dijo que desconoce si la condición de fenómenos climáticos tendría alguna incidencia en el éxodo de guatemaltecos, sin embargo asegura que desde hace algunos meses la migración sí se incrementó.

CEPAL: EL CAMBIO CLIMÁTICO CAUSA IMPACTOS DIRECTOS SOBRE LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA

De acuerdo con el informe “Atlas migración en los países del Norte de Centroamérica” de la Cepal, la población rural en situación de pobreza es la más sensible a las crisis económicas, políticas e incluso climatológicas debido a la vulnerabilidad de los territorios donde se desarrolla la actividad agrícola.

En el Triángulo Norte, la principal fuente de trabajo, de acuerdo a este análisis, se concentra precisamente en la agricultura, por lo que las sequías generadas en el Corredor Seco centroamericano, afectan directamente a estas poblaciones.

“A su vez, ha repercutido en el aumento de otros indicadores vinculados a la pobreza rural, como la prevalencia de la malnutrición crónica en niños menores de 5 años, cifra que en Guatemala alcanzó un 59.6% de la población rural y el 65.9% de la población indígena en el período 2004-2012”, destaca la Cepal.

Aunque existen varias causas que generan migración, Cepal señala que los factores ambientales o climáticos como huracanes, terremotos y sequías que han azotado los países del Norte en las últimas décadas, han acentuado la situación de vulnerabilidad de la población en los países de origen.

“El cambio climático causa impactos directos sobre la actividad agrícola, una de las principales fuentes de trabajo y la sobrevivencia familiar de la población de los países del NCA, debido a la sequía y otros fenómenos que afectan los cultivos principalmente el de granos como el maíz, los frijoles, el arroz, el café, además de la calabaza, lo que amenaza la seguridad y soberanía alimentarias”, destaca la Cepal.

Por eso aseguran, que estas condiciones generan el éxodo de familias principalmente de sectores rurales.

Esta situación se suma a causas como del tipo de reunificación familiar, violencia e inseguridad, entre otras.

OXFAM: FENÓMENO CLIMÁTICO IMPACTA EN ÉXODO

Mientras en análisis “Mojados por la Sequía” de OXFAM en Guatemala, destaca que existe una relación marcada entre la inseguridad alimentaria y la migración, esto con el respaldo de datos correspondientes al sector del Corredor Seco.

“El análisis también revela que las mujeres en los hogares evaluados del Corredor Seco, migran mayoritariamente a lo interno del país (86.5%), y que los hogares que experimentan un deterioro más alimentario más fuerte, presentan mayor migración de mujeres. En este contexto, la migración de las mujeres parece constituirse en la última defensa, contra el hambre para los hogares del Corredor Seco”, destaca.

La correlación entre ambos aspectos, a decir de OXFAM, evidencia el impacto del Cambio Climático en la producción de alimentos para el consumo familiar en un contexto de alta vulnerabilidad socioeconómica y débil respuesta.