Secesionistas catalanes boicotean mitin del candidato liberal español

Barcelona
DPA

Albert Rivera hablaba hoy ante unas 700 personas en Barcelona, en el primer gran mitin de campaña electoral del partido liberal español Ciudadanos, cuando fue interrumpido por gritos de “¡Independencia!”.

Un joven de una organización juvenil de la CUP, uno de los partidos secesionistas con representación en el Parlamento regional de Cataluña, saltó la valla de seguridad y, junto a los gritos por la independencia, lanzó papeletas que llamaban a “romper España” y boicotear las elecciones generales del 26 de junio.

Otras personas que se encontraban entre el público mostraron pancartas con las mismas ideas como lema. Todos fueron desalojados por los agentes de seguridad presentes en el acto.

“Estos señores que han hecho esto a mí me han amenazado de muerte, pero aquí estamos liderando la oposición y no nos van a callar”, manifestó Rivera. “Ciudadanos ha crecido así: con escraches, con amenazas de muerte, aguantando pintadas en la puerta de casa”.

La formación liberal es el segundo partido en el Parlamento catalán y la primera fuerza antisecesionista en él. Nació de hecho en Cataluña en 2006 como reacción al independentismo.

Fue en las elecciones de diciembre del año pasado, de las que las del 26 de junio son una repetición tras no haberse logrado formar Gobierno, en las que dio el gran salto a la política nacional y se convirtió en la cuarta fuerza del Congreso de los Diputados.

El líder de Ciudadanos aprovechó el intento de boicot: “La mejor forma de parar esto es en las urnas, votando a los que queremos libertad, a los que no nos alteramos. La munición de los demócratas no es la amenaza, es la papeleta”, dijo Rivera.

Las encuestas de cara a las elecciones del 26 de junio dan la victoria al Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy y sitúan a Unidos Podemos, la alianza electoral en torno a Podemos, como segunda fuerza, por delante del Paritido Socialista (PSOE). Ciudadanos se mantiene como cuarta fuerza.

Roto el bipartidismo, ninguno de los cuatro partidos principales puede lograr una mayoría absoluta, por lo que será necesario que lleguen a pactos para formar Gobierno, algo que no lograron tras las elecciones de diciembre.