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Adoptar e integrar al hogar a un cachorro es una gran alegría para cualquier persona o familia, dado que su compañía y ternura nos podrán llenar de muchos momentos divertidos. No obstante, la educación en sus primeros meses de edad es uno de los pilares más importantes para él y a sus dueños; esta moldeará su temperamento y comportamiento por el resto de su vida.

Steven Vivar, entrenador canino de la Unity Universidad Canina, explica que el momento idóneo para comenzar con el entrenamiento de un cachorro es en cuanto llegan a casa, entre el tercer y quinto mes de edad es un periodo muy valioso para los caninos.

“En ese periodo es muy importante que el perro se suba a carros, experimente el agua, conozca a más perros (de manera controlada y supervisada), así como a diversas personas y lugares, ya que es una ventana de oportunidad para socializar a nuestros cachorros al mundo que los rodea”, explica Vivar.

 

SOCIALIZACIÓN POSITIVA

El portal Soy un Perro explica la importancia de que el cachorro interactúe y juegue con otros perros, animales y personas le ayudará a crear relaciones, además de pasearlo por las calles con ruido hará que se acostumbre y de mayor no adquiera fobias.

Vivar explica que la regla es que el perro se lleve una buena experiencia, divertida, feliz y positiva de estos estímulos, por eso puedes usar comida o juguetes para que la experiencia a los diferentes lugares, personas y objetos sea de manera positiva.

Ya que el experto explica que en los cachorros es más importante las asociaciones positivas con el medio ambiente que la obediencia, esto hará que en unos meses como dueño puedas tener la libertad de trabajar con tu perrito en cualquier lugar y circunstancia.

CONSISTENCIA

Zooplus argumenta que para adiestrar a un cachorro se debe hacer con cariño y coherencia al ser a base de una convivencia pacífica, “el perro es un animal acostumbrado a vivir en manada, que requiere normas y rutinas para sentirse bien psicológicamente, por lo que un dueño que se comporte de forma incongruente confunde al animal y puede desencadenar conductas no deseadas”.

Por ello Vivar manifiesta que como dueños de un cachorro se debe tener paciencia al momento de enseñar algo nuevo, y que cada cosa dependerá de la complejidad, que puede tomar entre tres semanas o tres meses.

“Se muy consistente en tu entrenamiento, la inconsistencia hace que sea menos efectivo el esfuerzo que estás haciendo. Es más efectivo cinco minutos todos los días, que una hora de entreno por siete días y ningún entreno dos semanas y luego retomar de nuevo. Cada vez que interrumpes es como iniciar de nuevo para ellos”, agrega el entrenador canino.

 

AQUÍ UNOS CONSEJOS

Si bien es importante resaltar que todas las razas de perros son diferentes y lo que puede funcionar en unos no lo hará en otros, el portal Soy un Perro brinda una serie de consejos para educar a un cachorro bebé en diversos aspectos de su vida:

Enseñarle a dormir sin llorar: lo principal es decidir la ubicación final de donde dormirá desde el inicio, una vez realizado esto prepara una cómoda cama, déjale agua fresca y una luz suave encendida por si se despierta no se asuste con la oscuridad.

Enseñarle a ir al baño: esto hará que aprendan a hacer sus necesidades en un solo lugar, para ello podemos usar unos pañales especiales para perro o empapadores y colocarlos en varios lugares donde nuestro cachorro tenga un fácil acceso. Ellos generalmente suelen hacerlo después de una siesta, comer o beber agua, por eso calculando estos tiempos los podemos llevar a dichos lugares.

La educación de los caninos inicia cuando se encuentran cachorros. Foto: La Hora

Enseñarle a no morder: es algo totalmente normal que los cachorros muerdan pues es su manera de conocer el mundo que los rodea y jugar, pero cuando notemos que muerde algo que no debe un simple “¡No!” o “¡Shhh!” debería ser suficiente.

Enseñarle a venir cuando se le llama: que reconozcan su nombre es una de las formas más sencillas, siempre llama al cachorro por su nombre y cuando acuda, dale una chuche para perros (un premio comestible).

Enseñarle a quedarse solo en casa: este es un entrenamiento progresivo, se puede comenzar dejando al canino en un lugar tranquilo de la casa con su cama y agua y como dueño salirse de la casa durante cinco minutos y luego volver. Es una actividad que se puede repetir tres o cuatro veces al día.

 

EJERCICIOS PARA UNA MEJOR ADAPTACIÓN

Por su parte Vivar proporciona ciertos ejercicios que se pueden trabajar en casa con el cachorro para ayudarle a una mejor adaptación en el hogar:

Ejercicios de ansiedad por separación

Estos promueven el que este solo y en calma sin que estés presente con ellos.

 

“Puedes colocarlo momentáneamente en su kennel o detrás de una cerca de seguridad para bebés. Trabajas en acercarte y alejarte por varias veces y lleva premios en las bolsas de tu chaqueta o pantalón porque cada vez que veas que muestra un indicio de calma (sentarse, echarse, dejar de llorar o ladrar, respirar más despacio) acércate y lánzale un pedazo de premio hacia el lugar donde se encuentre”, explica.

Es una práctica, gradual en la que cada semana puedes desaparecer por más tiempo de su vista y regresar, con esto le darás la seguridad de que volverás y evitarás problemas de ladridos desesperados o llanto al estar solos.

EJERCICIOS DE CALMA

Para realizar este ejercicio puedes colocar un arnés o correa y engancharla a tu mano o pata de silla, y hasta que empiece a mostrar señales de calma, prémialo.

 

“Con las semanas puedes ir prolongando más el tiempo entre la muestra de calma de parte de tu cachorro y el premio; cuando veas que es capaz de calmarse no sólo por la recompensa, sino que empieza a ofrecerlo por sí mismo puedes empezar a quitar la correa”, argumenta.

El entrenador canino declara que con este ejercicio lo que se busca es evitar que quiera irse a caminar o explorar el hogar cuando se aburra, por ello se coloca una correa al inicio, con el fin de fomentar calma y relajación en casa. Este proceso puede tomar tres meses de entreno diario.