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MÉXICO
Agencia/AP
La primera licitación para que empresas privadas ingresen al mercado petrolero mexicano tras más de siete décadas de monopolio estatal comenzó mal: sólo dos de los 14 bloques de exploración y producción fueron adjudicados, por debajo de las expectativas oficiales.
Un consorcio encabezado por la empresa mexicana Sierra Oil & Gas obtuvo las únicas dos áreas del Golfo de México adjudicadas en una licitación que no atrajo a los más importantes gigantes del mundo.
Los 12 bloques restantes fueron declarados desiertos, aunque según la norma podrán ser incluidos en rondas de licitación posteriores.
El gobierno había dicho que, conforme a estándares internacionales, esperaba que se licitaran entre 30% y 50% de los bloques.
Sierra participó en conjunto con la estadounidense Talos Energy y la inglesa Premier Oil.
«Nos quedamos por debajo de la meta buscada», dijo el presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, Juan Carlos Zepeda, quien refirió que una de las explicaciones es el bajo precio del barril de crudo, lo cual pudo hacer menos atractivos a esos proyectos.
Aunque 25 empresas habían sido precalificadas para la ronda inicial, incluidos los gigantes Exxon Mobil y Chevron, al final del proceso sólo llegaron nueve compañías dispuestas a hacer alguna oferta, incluidas la noruega Statoil, la italiana ENI y la malaya Petronas.
Las 14 áreas o bloques se encuentran en aguas poco profundas del Golfo de México frente a los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche.
Zepeda dijo que se estima que cada uno de los dos bloques adjudicados requerirán una inversión de unos 1 mil 300 millones de dólares.
La licitación ocurrió después de una histórica reforma energética que puso fin a una época que comenzó en 1938 con la nacionalización de la industria petrolera. Hasta ahora la empresa estatal Petróleos Mexicanos era la única que podía explorar y producir crudo.
Para algunos, los pobres resultados de esta primera licitación deberían llevar a las autoridades a ajustar las reglas. Zepeda dijo que realizarán una «reflexión» sobre lo ocurrido.
La consultoría Barclays consideró que el resultado muestra que el proceso de implementación de la reforma energética será lento y sugirió que las autoridades ajusten «las reglas y requisitos».
México espera que la reforma energética le ayude a compensar la caída en la producción de crudo que ha padecido en los últimos años.
La producción de petróleo alcanzó su pico en 2004 con 3,4 millones de barriles diarios y desde entonces comenzó a descender. El promedio actual es de 2,2 millones de barriles al día.
La próxima licitación se realizará a finales de septiembre y considera nueve campos, también en aguas someras.