En la sede del Fondo Monetario Internacional en Washington. Foto La Hora / El economista
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El Fondo Monetario Internacional (FMI), proyecta para este año un crecimiento mundial de 4.4%, es decir 0.5 puntos porcentuales menos que en el pronóstico anterior, principalmente derivado a las rebajas del desempeño de las dos potencias mundiales, Estados Unidos y China, y por el contrario prevé que la inflación podría incrementarse.

Sin embargo, los factores que promueven la recuperación económica mundial continúan, por lo cual el FMI plantea que dicha recuperación se enfrenta a múltiples dificultades al comienzo del tercer año de la pandemia como la rápida propagación de la variante ómicron.

Ante el aumento de casos por la nueva variante, muchos países han tenido que imponer de nuevo restricciones a la movilidad, cuestión que agudiza aún más la escasez de mano de obra.

Por otra parte, los trastornos de suministros, como el aumento en el precio de las materias primas y los fletes marítimos, aún lastran la actividad económica empujando más la inflación al alza, acrecentando las presiones generadas por una vigorosa demanda y elevando los precios de los alimentos y la energía.

 

ECONOMÍAS EMERGENTES

El FMI proyecta que las economías avanzadas retomarán la tendencia económica prepandemia para este año; sin embargo, varias economías de mercados emergentes y en desarrollo, como el caso de Guatemala, podrían sufrir pérdidas significativas del producto a mediano plazo.

Según el Fondo, en 2021 se estimaba que había alrededor de 70 millones más de personas en situación de indigencia en comparación con lo registrado antes de la pandemia, lo cual significa que la lucha contra la pobreza retrocedió varios años.

Asimismo, se plantea que las economías de mercados emergentes y en desarrollo con un elevado endeudamiento en moneda extranjera y necesidades de financiamiento externo deberán “prepararse para la posibilidad de turbulencia” en los mercados financieros, dependiendo de las medidas que adopte la Reserva Federal de EE. UU. y la situación en sus propios países.

Por esta razón, instan a que de forma prolongada y en la medida de lo posible, dichos países emergentes cumplan con los vencimientos de las deudas y contengan los descalces de su moneda.

INFLACIÓN CONTINUARÁ EN AUMENTO

En relación con los índices de inflación, el FMI explica que al analizar los pronósticos de la inflación en 2022 en las economías tanto avanzadas como de emergentes, se observa que las elevadas presiones de los precios persistirán.

Con base en las expectativas de mejora de la oferta que manifiesta la industria, la entidad puntualiza que los desequilibrios entre oferta y demanda se corregirán a lo largo del 2022, a medida que la demanda se aleje poco a poco de los bienes y se reoriente hacia los servicios, aunado al retiro paulatino de las “extraordinarias políticas de apoyo”.

“Suponiendo que las expectativas de inflación se mantengan ancladas, cabría esperar una moderación de la inflación en 2023”, subrayó la organización.

 

PROYECCIONES PARA 2023

Se prevé que el crecimiento mundial disminuirá a 3.8% el próximo año, 0.2 puntos porcentuales más alto que lo previsto en octubre de 2021, reflejando principalmente un repunte después de que desaparezcan los actuales problemas de crecimiento.

Por ende, el FMI hace un llamado a las autoridades a “vigilar de cerca un amplio abanico de datos económicos nuevos, prepararse para eventualidades y aprestarse a comunicar los cambios de las políticas y ponerlos en práctica sin gran antelación”.

 

Asimismo, instan a mantener una cooperación internacional decisiva y eficaz que debería asegurar que este sea el año en que el mundo escapa “de las garras de la pandemia”.

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