Por BEN WALKER
LOS ÁNGELES
Agencia (AP)

Del hazmerreír en las Grandes Ligas a un equipo que al fin le hace honor a su nombre. Estos Astros sí se ubican en lo más alto del firmamento.

Por primera vez en su historia, los Astros de Houston se proclamaron campeones de la Serie Mundial, al doblegar ayer 5-1 a los Dodgers de Los Ángeles en el séptimo y definitivo encuentro.

Los integrantes del equipo dedicaron su actuación en la postemporada a su ciudad, duramente afectada este año por el huracán Harvey. Portaron la leyenda “H Fuerte” en el jersey, a fin de desearles fortaleza a los damnificados.

Ahora, le han dado un estímulo más especial a la ciudad, el título que se había negado a la franquicia desde que apareció en 1962 con el mote de los Colt . 45s.

“Siempre he creído que podíamos lograrlo”, manifestó el intermedista venezolano José Altuve. “Hicimos esto por todos ellos”.

George Springer comenzó la noche triunfal con un doblete ante un ineficiente Yu Darvish en el primer turno del duelo. En un santiamén, la pizarra se colocó en 2-0.

Springer sacudió su quinto vuelacerca, empatando la marca que impuso Reggie Jackson e igualó Chase Utley, al batear bambinazo por cuarto juego seguido, un récord, lo que puso el duelo 5-0 en la segunda entrada.

Y el séptimo juego careció del suspenso y las volteretas de los anteriores en esta Serie Mundial. Los Dodgers fueron incapaces de producir a la ofensiva.

Fue un duelo anticlimático, a diferencia del que definió la coronación de los Cachorros de Chicago el año pasado, con una victoria sobre los Indios de Cleveland en 10 entradas.

Pero a los seguidores y peloteros de Houston difícilmente les importa eso.

“Houston, vamos a casa como campeones”, declaró Springer luego de recibir el trofeo al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, rebautizado este año con el nombre de Willie Mays.

El campocorto Carlos Correa convirtió la fiesta del título en algo más. Tras conceder una entrevista a la TV, el puertorriqueño puso una rodilla en tierra y le propuso matrimonio a Daniella Rodríguez, ex Miss Texas.

“¿Sí?”, le preguntó, mientras le ponía una sortija. La joven aceptó, en llanto.

Altuve es uno de los cuatro jugadores que estaban con el club en 2013, cuando sufrió 111 derrotas luego de mudarse de la Liga Nacional a la Americana. Por lo tanto, es testigo de primera mano de la forma en que este equipo pasó de ser colista de las Grandes Ligas a conquistar algo inédito.

El venezolano tuvo también una posición de privilegio para hacer el último out, un rodado de Corey Seager al intermedista.

Ya con la ventaja, el manager A.J. Hinch retiró al abridor Lance McCullers Jr en cuanto propinó su cuarto pelotazo del encuentro. Así, comenzó un desfile de cuatro relevistas que lograron preservar la delantera.

Charlie Morton, normalmente abridor, finalizó el juego con cuatro entradas de excelente desempeño para llevarse la victoria.

Recordados hasta ahora por su viejo Astrodome de la era espacial, sus uniformes con los colores del arco iris y sus dolorosas derrotas, los Astros quedan ahora en la memoria como monarcas, al fin, en su 56ta temporada.

En 2014, Sports Illustrated publicó una portada, ahora famosa, luego de que Houston perdió más de 100 juegos en tres años consecutivos.

Por los Astros, los venezolanos José Altuve de 3-0 con una impulsada, Marwin González de 3-2 con una anotada. El puertorriqueño Carlos Correa de 4-1. El cubano Yuli Gurriel de 4-0.

Por los Dodgers, el cubano Yasiel Puig de 3-0.

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