BERLÍN
AP

Borussia Dortmund salió ayer con la victoria por 1-0 en su visita al Bayer Leverkusen y sigue a 8 puntos del líder, el Bayern Múnich, en un encuentro de la Bundesliga que fue suspendido ocho minutos luego que el entrenador del equipo de casa se reusara a ser enviado a la tribuna.

El árbitro Felix Zwayer expulsó al director técnico del Leverkusen, Roger Schmidt, «debido a repetidas acciones antideportivas». Schmidt dijo después que se lamentaba sus acciones y añadió que quería una «explicación» del silbante.

El enfrentamiento fue provocado por el gol de Pierre-Emerick Aubameyang a los 64 minutos —su número 21 de la temporada y el 50 en 86 partidos de la Bundesliga—, el cual fue suficiente para que el Dortmund se afirmara en el segundo lugar de la competencia y restaurara la diferencia de ocho puntos respecto al líder Bayern Múnich.

Inmediatamente después del gol, Zwayer echó a Schmidt por reclamarle a gritos la posición en la que el Dortmund cobró un tiro libre del que surgió la anotación, cuando el delantero del cuadro local, Stefan Kiessling, perdió el balón y fauleó a Sven Bender. Matthias Ginter cobró rápido la falta desde donde el balón se detuvo y cedió a Erik Durm, quien centró a la llegada de Aubameyang, que remató al marco desguarnecido.

«Me enviaron una señal a 45 metros de distancia de que debía irme a las tribunas. Quería una explicación», expresó Schmidt. «Titubeé mucho tiempo. En definitiva, fue mi error. No creí que el juego sería interrumpido. Dañé a mi equipo con eso».

Zwayer, quien mandó a Kiessling hablar con Schmidt, ordenó a ambos equipos dejar la cancha y él también lo hizo —con sus asistentes— cuando el entrenador no se movió de la banca, lo que provocó confusión generalizada entre jugadores y aficionados. La cancha quedó vacía durante varios minutos, hasta que los jugadores y el cuerpo arbitral regresaron.

El director deportivo del Leverkusen, Rudi Voeller, lo vio de distinta forma.

«Interrumpir un juego de esa manera y hacer las cosas tan agitadas es completamente innecesario», opinó Voeller.

El disgusto de Voeller se agravó minutos después del reinicio ya que no se marcó un penal cuando el defensa del Dortmund Sokratis desvió con el brazo un remate de cabeza de Javier «Chicharito» Hernández. El árbitro reconoció su error al no marcar el penal.

Más tarde, Schalke puso fin a la cadena de cinco victorias del Stuttgart con un empate 1-1.

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