Por Ignacio Encabo
Madrid,
Agencia AP

«Creo que puede empezar un ciclo porque tenemos una plantilla de gran calidad», dijo el entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, en la madrugada del martes en Cardiff después de que su equipo derrotara al Sevilla 2-0 en la final de la Supercopa de Europa.

Casi tres meses después de su último encuentro oficial, la final de la Liga de Campeones ganada al Atlético de Madrid, el conjunto blanco alargó su particular «momentum» con una exhibición de pegada, control y calma.

El Sevilla llegó al duelo con más ritmo en sus piernas, pero apenas pudo hacer algo ante el rápido movimiento de balón de la plantilla blanca, una de las más lujosas del mundo. A base de millonarias inversiones, el Real Madrid cuenta hoy en día con un equipo que puede marcar una nueva era.

«La victoria ante el Sevilla no sólo deja el primer trofeo del curso, sino que anuncia un futuro delicioso para el Madrid si progresa por la ruta que ayer comenzó a dibujar», analizó el diario «El Mundo».

Cristiano Ronaldo, Gareth Bale y Karim Benzema formaron el martes el trío atacante, precedido en la media por Toni Kroos, Luka Modric y James Rodríguez. Con dos cerrojos como Sergio Ramos y Pepe en el centro de la defensa y con un Iker Casillas que volvió a mostrarse acertado tras varias malas actuaciones debajo de los palos, el 2-0 no fue una sorpresa.

El once inicial haría temer a cualquiera, pero entre los que se quedaron fuera de la alineación están jugadores como Ángel Di María, Keylor Navas, Marcelo, Raphael Varane, Xabi Alonso, Sami Khedira o Isco.

«Con una plantilla de 400 millones es más fácil competir», dijo resignado el jugador del Sevilla Vitolo, al tiempo que el propio Ancelotti admitió que es difícil mejorar el plantel: «No es fácil, es una gran plantilla. Pero hay que utilizarla. Aquí no va a haber un once titular. Necesitamos rotar y utilizar».

«Con los nuevos aumenta la calidad del equipo», añadió el italiano sobre las incorporaciones de Kroos, James Rodríguez y Navas.

Reciente campeón del mundo en Brasil, Kroos fue el dueño del medio del campo, el eje sobre el que se movieron el resto de jugadores. La actuación del alemán, que dio un total de 82 pases, 79 de ellos acertados, contrastó en parte con la de James Rodríguez, que no terminó de encontrar su sitio en el campo.

«Hoy han estado perfectos, James tuvo algún problema en la primera parte pero en la segunda lo hizo muy bien», analizó Ancelotti.

El Real Madrid, campeón en mayo de la Champions y de la Copa del rey, aspira esta temporada a levantar seis títulos. Tras lograr el primero, dentro de diez días tendrá la oportunidad de sumar el segundo, con la disputa de la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid.

En diciembre disputará el Mundialito de clubes, el tercer trofeo que podría llegar a las vitrinas blancas. Sin embargo, la mayoría de los jugadores del Real Madrid cambiaría todos esos títulos por una nueva Champions o una Liga española. La Copa del rey es el sexto título al que aspira el conjunto de Ancelotti.

Y desde dentro de la plantilla lo ven posible. «Claro que sí, el Madrid siempre que juega un título es para ganar. Ahora nos quedan cinco, vamos a trabajar mucho y queremos ganar los cinco, sin dudas», señaló el portugués Fabio Coentrao.

Cristiano Ronaldo lo analizó con algo más de prudencia: «Hablamos de un título cada vez, no hay que pensar lo que viene después. Hay que pensar en el presente. Ahora intentar ir a por el siguiente».

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