El FC Barcelona conquistó este domingo su vigésimo noveno título de Liga tras vencer en el Spotify Camp Nou al Real Madrid (2-0), en un clásico que el equipo azulgrana encarriló en el primer tiempo con los goles de Marcus Rashford, de falta directa, y Ferran Torres.
En el segundo tiempo, el resultado ya no se movió y el conjunto catalán, que reeditó el título conseguido el curso pasado, cantó el alirón por primera vez en su historia en un duelo contra el eterno rival.
El Barcelona logró así su segunda Liga consecutiva y la primera conquistada en un clásico frente al Real Madrid, en una temporada marcada por el dominio del equipo dirigido por Hansi Flick. El conjunto azulgrana aprovechó el apoyo de más de 62 mil aficionados en el Camp Nou y resolvió el partido en apenas 19 minutos.
CHAMPIONS 🏆
It’s not just a league title.
It’s history. 💙❤️ pic.twitter.com/eJG1BUAsWW— FC Barcelona (@FCBarcelona) May 10, 2026
El primer gol llegó al minuto 9, cuando Rashford aprovechó una falta frontal para enviar un potente disparo al ángulo derecho de la portería defendida por Thibaut Courtois. Diez minutos más tarde, Ferran Torres amplió la ventaja tras una combinación entre Fermín López y Dani Olmo dentro del área.
El Real Madrid intentó reaccionar con llegadas aisladas de Jude Bellingham y Vinícius Júnior, pero mostró problemas defensivos y poca claridad ofensiva durante gran parte del encuentro. Incluso, un gol de Bellingham fue anulado en la segunda mitad por posición adelantada.
Con el paso de los minutos, el Barcelona manejó el ritmo del juego y sostuvo la ventaja ante un Madrid que cerró otra temporada sin títulos.
EL CLÁSICO IS OURS AND WE ARE THE CHAMPIONS!!! 🏆 pic.twitter.com/evn09QMrmG
— FC Barcelona (@FCBarcelona) May 10, 2026
Tras el pitazo final del árbitro Alejandro José Hernández Hernández, los jugadores azulgranas celebraron sobre el césped mientras la afición coreaba “campeones” en las gradas del Camp Nou.
Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del padre de Hansi Flick, motivo por el cual ambos equipos también portaron brazaletes negros durante el clásico.








