El delantero turco del Real Madrid, Arda Guler, felicitado por sus compañeros tras conseguir el cuarto gol de su equipo durante el encuentro ante el Elche. Foto La Hora: EFE / Sergio Pérez.

El Real Madrid se impuso al Elche (4-1), sin apuros y sin forzar la máquina, con nueve lesionados y cinco jugadores del filial con presencia en el campo, para meter presión al Barcelona en el pulso por la Liga.

Con la resaca de la goleada en la ida de octavos de la Liga de Campeones contra el Manchester City y la mente puesta en la vuelta del martes, los de Arbeloa superaron con claridad a un Elche que no conoce la victoria en 2026.

No acusó las bajas, hasta diez, ni el cansancio del desgaste realizado en la Liga de Campeones el Real Madrid, que estrecha el cerco a un punto respecto al Barcelona, que se enfrenta el domingo al Sevilla.

El tanto de Rüdiger, con un potente derechazo a los 39 minutos, abrió el camino de un triunfo plácido, que extendió Fede Valverde con un disparo a una escuadra a un minuto del descanso, para cerrar su gran semana tras el triplete al City.

En el segundo acto, Dean Huijsen marcó de cabeza el tercero a los 66 minutos, el canterano Manuel Ángel lo hizo en su propia portería antes del gol del partido, desde más de 60 metros de Güler que cerró la goleada.

La mente, en Mánchester mientras Arbeloa veía, aún, más refrendada su apuesta por los canteranos. Sin miedo a que un gol del Elche, sin peligro, pudiera inquietar el resultado. Es más, fue al revés. Un centro de Dani Yáñez lo remató Dean Huijsen en el minuto 66 para firmar el 3-0.

Con siete canteranos, cuatro de ellos aún con ficha del filial, y una edad media de 23,3 años, acabó el Real Madrid el partido ante el Elche. Solo un desafortunado gol en propia puerta de Manuel Ángel en el minuto 85, al cortar un centro lateral de Grady Diangana, empañó su presencia en el terreno de juego.

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