Thomas Tuchel y Antonio Conte fueron los principales protagonistas de otro encendido duelo entre Chelsea y Tottenham en la Liga Premier. Foto: La Hora / AP

Thomas Tuchel y Antonio Conte fueron los principales protagonistas de otro encendido duelo entre Chelsea y Tottenham en la Liga Premier saldado el domingo con un empate 2-2 gracias al agónico gol de Harry Kane.

La anotación de Kane quedó en segundo plano debido al explosivo final de este derbi londinense en Stamford Bridge, igual como pasó en 2016. Entonces, el empeño de Tottenham por conquistar el título se diluyó con una igualdad 2-2 contra Chelsea, dejando como epílogo forcejeos entre jugadores y técnicos de ambos clubes dentro y fuera de la cancha.

Seis años después, los entrenadores captaron la atención. Cuando Tuchel y Conte se saludaron con la mano al sonar el silbatazo, Tuchel no quiso soltar su apretón e intimó que Conte le mirara a los ojos. Se gritaron mutuamente antes que los asistentes y jugadores de ambos equipos empezaron a darse empellones.

Tanto Tuchel como Conte recibieron rojas directas.

Ya habían tenido un roce durante el partido luego que Conte celebró el primer gol, obra de Pierre-Emile Hojbjerg a los 68 minutos. Se fue directamente hacia donde estaba Tuchel, encarándole para provocar un tumulto. Tuchel apuntó hacia a Conte, diciéndole que se quedara en su zona técnica.

 

Un rato después, cuando Reece James restableció la ventaja de Chelsea a los 77, Tuchel corrió cerca de Conte por la banda, celebrando extasiado.

“Se supone que cuando estrechas la mano miras a los ojos, pero Antonio tiene otra manera de pensar», comentó Tuchel sobre el pique con Conte.

“Quedó feliz cuando empataron y las cosas se calentaron un poco, pero no fue nada del otro mundo… Creo que no era necesario, pero es que muchas cosas no fueron necesarias».

Conte no quiso hablar sobre las riñas pese a reiteradas preguntas al respecto.

El gol de Kane, un cabezazo peinado a un tiro de esquina, puso fin a una racha de cinco derrotas seguidas de Tottenham a manos de Chelsea en todas las competiciones y confirmó sus pretensiones de aspirante al título.

Tottenham tuvo algo de suerte con su primer gol, que quizás fue ilegítimo dado que el volante uruguayo Rodrigo Bentacur había cometido una falta al delantero de Chelsea Kai Havertz en la jugada previa.

Además, el defensor argentino Cristian Romero pareció jalarle el pelo al zaguero de Chelsea Marc Cucurella en un acción dentro del área poco antes del gol de Kane.

 

Kalidou Koulibaly adelantó a Chelsea a los 19 minutos al definir de volea tras un tiro de esquina ejecutado por Cucurella. Fue el primer gol del defensor senegalés tras llegar procedente del Napoli.

El resultado dejó a ambos conjuntos con cuatro puntos tras dos partidos. Manchester City y Arsenal son los únicos con el ideal de seis puntos.

PRIMERA VICTORIA DEL FOREST

La suerte se inclinó a favor del Nottingham Forest en su primer partido de local en la Premier en 23 años al vencer 3-0 a West Ham.

Un gol de rebote del recién adquirido delantero nigeriano Taiwo Awoniyi en los descuentos del primer tiempo marcó la diferencia en una festiva jornada en el City Ground y darle al Forest sus primeros puntos desde que retornó a la máxima división.

En cambio, los jugadores de West Ham se despidieron lamentándose cómo se fueron con los bolsillos vacíos.

Declan Rice malogró un penal a los 65 minutos, tapado por el arquero del Forest Dean Henderson. Además, Pablo Fornals y Said Benrahma estrellaron remates de larga distancia en el larguero durante al segundo tiempo. A Benrahma le anularon un gol tras la intervención del VAR cerca del final de la primera parte.

 

Henderson también se prodigó para rechazar un remate de Tomas Soucek y Neco Williams despejó un cabezazo de Kurt Zouma en la recta final del duelo.

Mientras que West Ham ha cosechado derrotas consecutivas al inicio de la temporada, el Forest sonrió en su primera campaña en la Premier desde 1999 — venían de perder 2-0 ante Newcastle el pasado fin de semana.

El Forest ha completado 12 fichajes desde que aseguró el ascenso, y dos de ellos participaron en la jugada del gol.

Jesse Lingard, quien llegó tras desvincularse del Manchester United, sacó un remate débil que pegó en la pierna del zaguero de West Ham Ben Johnson. La pelota rebotó en la pierna de Awoniyi y se anidó en la red.

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