La resistencia a los antibióticos prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos médicos y aumenta la mortalidad. Foto la hora: AP.

Alfonso Mata
lahora@lahora.com.gt

• Cada vez es mayor el número de infecciones –por ejemplo, neumonía, tuberculosis, gonorrea y salmonelosis– cuyo tratamiento se vuelve más difícil debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos.

• La resistencia a los antibióticos prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos médicos y aumenta la mortalidad.

Fuente: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/resistencia-a-los-antibi%C3%B3ticos

No hay duda que el decreto se encamina a reducir la experiencia indeseable a nivel nacional de la resistencia de antibióticos, pero reducir este problema a una conducta prudencial tan simple, peca de ingenuidad, pues ese acto de prohibición, lleva conflictos que son también indeseables y los cuales no son manejados a la fecha adecuadamente por el Estado.

¿Qué hay detrás de este decreto (político, social y económico)? corresponde a la prensa indagar, acá lo hacemos sobre sus alcances sociales en estos momentos. La acción en mi opinión es de mucha efervescencia, pero pobre resultado.

La pregunta que quiero contestar es: el decreto ¿responde realmente a la solución del problema de resistencia a antibióticos? Mi respuesta es que solo parcialmente. El decreto 181-2019 del MSPAS resulta loable de ser promovido, dada la generalidad que existe de un mal uso de los antimicrobianos por los humanos y sirve de algo para disminuirla, pero también es necesario evaluar los efectos sociales de esta medida, sus efectos adversos sociales y económicos versus los resultados esperados (de lo cual ignoramos lo científico y técnico esperado). Para entender mejor el problema, debemos tener claro de cómo es el mercado de estos productos en nuestro medio. Quiénes son los usuarios del producto y como se comercializa este y si hay perdedores. Vayamos por partes:

Primero: una de las consecuencias de la alta resistencia de los antibióticos, proviene de su uso en la veterinaria: crianza y alimentación de ganado, cuidados de mascotas. Son millonadas de toneladas de antimicrobianos, las que se dedican a ello en nuestro medio y sin control alguno. Mi pregunta es ¿dónde está el decreto de control a esta situación? No somos los humanos los únicos dedicados a crear resistencia a los antibióticos, también los animales y entonces con ellos… libertad de acción. Si esto tiene buena culpa en la resistencia bacteriana, el Ministerio de Agricultura y la Protección del Consumidor ¿limitarán drásticamente la utilización de antibióticos en crecimiento, producción y alimentación de animales? y a la vez aumentaría la supervisión en ello. Dónde están esos proyectos.

Segundo: No hay estudios (por favor si lo hay mostrarlos) respecto al problema de contrabando de antibióticos que sabemos existe y hay referencias abundantes y muy explícitas que les pueden dar los proveedores y casas farmacéuticas al respecto, no digamos adulteraciones. Un mercado prohibido, automáticamente, genera complicación en la cadena de suministros, el contrabando y aumento de precios y finalmente adulteraciones ¿cómo se atacará esto, si antes no se ha hecho? Antibióticos hay de venta hasta en los mercados y cosa interesante en la vía pública. ¿Cómo cuidará de esto el MSPAS? no será que alguien tiene ya una buena remesa lista para incursionar en ese mercado prohibido o más sencillo, los voy a comprar en la veterinaria. Al final, las moléculas de los antibióticos son las mismas las dosis es lo que tengo que ajustar.

Tercero: el mercado actual. No sabemos tampoco nada, no hay encuestas públicas al respecto o si las hay, no han sido publicadas sobre el uso en nuestro medio; pero no se necesita ser sabio, para saber que las penicilinas (amoxicilina) se lleva los primeros lugares y tiene un fuerte arraigo y si su uso más frecuente es la automedicación (supongamos que llega a la mitad de consumidores) y el resto es médico (¿saben recetar adecuadamente los médicos los antibióticos? estudios en otros lugares del mundo demuestran que esto no es tan seguro). Estamos ante ensayo error, que continuará.

Creo que el mayor error en su uso, está en su utilización en infecciones víricas, siendo la gripe la que ocupa el primer lugar. Y a eso se suma, que la mayoría de personas no concluye con los tratamientos y ante esto, cómo aportará el MSPAS solución, qué programas hay al respecto.

Bien, pasemos al punto cuarto: ¿qué pasa con los excluidos de la atención médica, qué mal que bien, al menos tiene acceso a estos medicamentos y que desconocemos el beneficio que les proporcionan (pues tampoco hay estudios serios en esto). Los antibióticos han salvado miles de vidas en nuestro medio y probablemente han y tienen peso (sin que nadie lo haya medido) en la revolución de la mortalidad infantil y preescolar, donde las infecciones son prevalentes e importantes y no sabemos si su eficacia es mayor a su daño; no hay estudios al respecto en nuestro medio.

Las infecciones causadas por bacterias resistentes, se asocian a una mayor morbilidad, mortalidad y el coste del tratamiento, incluye muchas veces el antibiótico, al que si se le suma el costo de la consulta como manda el decreto, resulta limitado. El costo de tratamientos con antibióticos, es seguro que se disparará para la población más necesitada. Pero por otro lado y de parte del MSPAS, ¿dónde está el acompañamiento de programas de farmacovigilancia y de prevención y control de las infecciones tan necesarios para bajar la caída de la resistencia?

Si bien, necesitamos decretos como el presente, eso no soluciona el problema. No soluciona, porque el problema de la resistencia bacteriana es multifocal y multicausal su origen y cuando los problemas son así, lo que se necesita es una política que abarque todas las causales y condicionantes y sus consecuencias, no solo una parcial, que puede a la larga hacer más daño que beneficio. El problema bacteriano no respeta frontera y por ser su origen múltiple está hiperconectado (comercio de alimentos y animales, migraciones, pobreza, refugiados, cambios climáticos). Las mutaciones y el intercambio horizontal de genes, son propiedades universales de las bacterias, han ocurrido durante millones de años como parte de la evolución. La frecuencia de mutaciones que originan resistencia a antibióticos, varía según el antibiótico y la bacteria. Entonces, se necesita atacar ambas posiciones total y no parcialmente. ¿Con quién se quiere quedar bien?

Desde esta postura, las intervenciones parciales como la actual, aunque en la práctica efectiva, deben ser vistas como injustas y carentes de principios éticos de equidad, porque subvierten un problema y generan otros e ignoran el mandato moral de salud para todos, al limitar a una parte de la población, acceso a algo que les resulta beneficioso. Este puede ser un ejemplo de cómo una disposición en pro de la salud, se puede convertir en adversario de una mayoría.

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