POR REDACCIÓN LA HORA *
lahora@lahora.com.gt

Aarón Ciechanover, Premio Nobel de Química de 2004, participó recientemente en un conversatorio durante el V Summit 2017 Centroamérica y Caribe, organizado por Jannsen, un evento de actualización médico-científica de primer nivel, que reunió en Ciudad de Panamá a más de 300 médicos de seis especialidades diferentes de la región.

En dicho conversatorio Ciechanover contestó varias preguntas relacionadas a su descubrimiento, al tiempo que presentó su investigación “Degradación proteica mediada por ubiquitina”, utilizada como base para el desarrollo de un fármaco que cambió la manera de tratar el mieloma múltiple, un tipo de cáncer en la sangre que se caracteriza por el aumento descontrolado de las células de la médula ósea encargadas de defender el organismo.

A continuación, algunas de las preguntas que contestó el científico.

P. ¿Cuál fue el descubrimiento que usted y sus colegas realizaron?
A. Ciechanover: El descubrimiento consistió en identificar un mecanismo, el sistema de ubiquitina, mediante el cual el organismo degrada proteínas que han perdido su función o que son nocivas para la salud.
Les puedo comentar que este hallazgo surge de dos preguntas que nos hiciéramos, la primera: ¿cómo se destruyen las proteínas en el cuerpo de manera específica? y ¿por qué algunas proteínas necesitan ser removidas inmediatamente para evitar enfermedades y por qué otras pueden permanecer en el cuerpo?
Este sistema es ubicuo, porque se encuentra en todas partes, no sólo en seres humanos, por ejemplo: en animales como el elefante, culebra, aves, hasta en las flores, todas las plantas, es decir en todos los organismos. Estas proteínas sufren por diferentes factores como, por ejemplo: sol, radiación ultravioleta, el calor, entre otros y las mismas necesitan ser removidas. Incluso antes de nacer, en el esperma y el óvulo, este sistema existe, porque hay que remover 40 proteínas. Ahora, lo que aún se está tratando de comprobar es si este sistema a medida que envejecemos funciona menos. Con esto en mente, es importante mencionar que la mayoría de las enfermedades como el cáncer, alzheimer, parkinson, entre otras, aparecen en edades avanzadas, es decir en adultos mayores de 50 años en adelante. Para estos diferentes padecimientos es que las compañías farmacéuticas están realizando esfuerzos en la creación de nuevos medicamentos. La edad está asociada al compromiso de varios sistemas, como el inmunológico y la remoción de proteínas.
Para mí es muy curioso darme cuenta que sólo tener una pregunta biológica, nos llevó al final al desarrollo de fármacos, esto fue una maratón de casi 30 años. Sin duda, esto ha representado avances significativos para que las compañías farmacéuticas desarrollen nuevos fármacos para diferentes enfermedades, que han logrado impactar la vida de millones de personas y esto es tan sólo el inicio de muchos otros, que serán desarrollados en un futuro previsible.

P. ¿Puede comentarnos respecto el impacto que ese descubrimiento tuvo en las opciones terapéuticas actuales?
A. Ciechanover: Para el cáncer existen dos grupos de fármacos, los inhibidores de proteosoma y los que vienen de la talidomina, un medicamento desarrollado en Europa, creado originalmente para tratar las náuseas en las mujeres embarazadas, pero que fue abandonado debido a que causaba muchos defectos congénitos graves. Luego de casi 5 décadas, un programa del Instituto Nacional de la Salud en Estados Unidos, NIH por sus siglas en inglés, descubrió que la talidomida era muy buena para matar los linfocitos que se acumulan en el linfoma. Así surgió la lenalidomida, este tipo de fármacos destruye las proteínas oncogénicas, que son las que estimulan el proceso del cáncer. Son medicamentos muy útiles para tratar el linfoma.

P.¿Usted considera que la ciencia está encaminada en ganarle la batalla al cáncer? ¿Visualiza usted que algún día tendremos un mundo libre de cáncer? ¿Qué batallas usted considera se le han ganado a esta enfermedad?
A. Ciechanover: El Cáncer es uno de los principales retos que tiene la humanidad hoy en día y afecta a millones de personas. Es una enfermedad de muy alta complejidad, debido a diversos factores genéticos, familiares y ambientales. El cáncer es un estigma en realidad, la gente le teme, pero debemos entender que el cáncer no es sólo una enfermedad, ya que hay alrededor de 600 diferentes tipos de cáncer y cada uno es muy diferente, unos más complejos que otros.
La batalla contra el cáncer considero es multifacética. La primera línea de responsabilidad está en las personas. Es importante tener comportamientos saludables, deben estar educadas para prevenir y tener un diagnóstico temprano. La segunda es generar interés en la atención de salud en las autoridades y los gobiernos por parte de las asociaciones de pacientes y las ONG. La tercera es la ciencia, se debe invertir en investigación y desarrollo.

P.¿En la actualidad hacia dónde están orientadas las investigaciones para el tratamiento del cáncer?
A. Ciechanover: Las investigaciones para el tratamiento del cáncer están encaminadas hacia la biología molecular para diagnósticos e identificación de mecanismos detrás del cáncer, lo que permitirá tratar el cáncer apuntando a las mutaciones u oncogenes, sin importar que el cáncer sea de piel, próstata o cualquier otro. Es decir, todo va encaminado a crear medicamentos no contra el cáncer en un órgano, sino para la mutación. Esto sin duda es una enorme revolución.
En mi laboratorio, actualmente estamos investigando sobre dos padecimientos: cáncer y la enfermedad de Huntington. Escogimos está ultima, ya que entendemos su base molecular y tiene características en común, con el alzheimer y parkinson. Estamos trabajando con modelos sencillos y en hacer deducciones sobre mecanismos de otras enfermedades complejas. Esperamos tener buenos descubrimientos, como hemos hecho en el pasado.

“El cáncer es un estigma en realidad, la gente le teme, pero debemos entender que el cáncer no es sólo una enfermedad, ya que hay alrededor de 600 diferentes tipos de cáncer y cada uno es muy diferente, unos más complejos que otros”. Aarón Ciechanover, Premio Nobel de Química de 2004.

Artículo anteriorConmemoran 40 aniversario de lanzamiento de cápsulas Voyager
Artículo siguienteChina limitará inversiones en el exterior