Salta saltarín

Raymond J. Wennier

El título parece ser un ejercicio para niños colaborando en un juego con acciones específicas muy positivas. La primera es el ejercicio del cerebelo, para mantener y refinar el balance de la persona; la segunda es la conexión directa que tiene con el lóbulo pre frontal donde se encuentran las funciones ejecutivas como el juicio, donde la planificación es parte esencial del ser humano para su propia organización y toma de decisiones.

Hay un salto de un área del cerebro a otra, con el propósito de apoyar las funciones de cada área y, sobre todo, refinar las acciones a tomar en situaciones específicas especialmente el crecimiento de las áreas cerebrales que a su vez afectan a otras áreas, dando como resultado un cerebro integrado y colaborador. La integración y colaboración de las áreas cerebrales, acortan el proceso para tomar decisiones y aplicarlas.

Aplicando lo anterior al sistema educativo, tenemos que integrar y hacer que colaboren todas las partes para acortar la toma de decisiones e implementarlas en la educación nacional. No hay tiempo para hacerlo separado, desintegrado de lo urgente que hay que atender.

Un ejemplo es la capacitación de maestros a nivel universitario, dada por la Usac. Con diez mil maestros graduados anualmente de dicho programa, tomaría quince años capacitar a todos los maestros. Al terminar el quinto año, habrá tantos cambios en la educación, que los primeros maestros estarán desfasados en la realización de su trabajo en la tercera década de este siglo.

Entiendo las realidades y retos a nivel nacional, pero también entiendo que el crecimiento y el desarrollo de las personas y de su entorno ya no pueden esperar un proceso lento; hay que dar saltos grandes para enfrentar retos como: Caminos de tierra; no hay transporte para llegar a la escuela y al llegar no hay energía eléctrica. Desnutrición, el enemigo número uno contra nuestra niñez. Falta de aulas; no hay ambientes físicos escolares, apropiados. Falta de la integración tecnológica masiva en las aulas y podría seguir enumerando.

Es inaudito e imperdonable, que a medio mes de febrero, hay escuelas que no han iniciado el ciclo escolar porque no hay maestros nombrados a ellas. ¿Qué pasa con el Mineduc? No hay maestros para algunas escuelas y se ofrece aumento salarial a otros sin que exista presupuesto para cubrirlo.

No hay tiempo para pasos pequeños, saltitos anuales para “tratar” de elevar el nivel académico/personal de maestros, niños y jóvenes. Hay que saltar esos retos en forma más rápida, más dinámica, más participativa y que dé resultados.

Pedimos a los alumnos que sean colaboradores comunicativos, con un pensamiento crítico, con resultados creativos e innovadores, pero las autoridades no son ni creativas ni innovadoras. No hay congruencia con lo dicho y lo hecho.

Propongo repensar seriamente el sistema educativo completo. Guatemala tiene educadores con pensamiento crítico, creador e innovador. Este año se diseñaría un plan de trabajo que dé resultados; crear un diseño de sistema educativo creativo, innovador, unificador y de acuerdo a cada cultura de las muchas que hay en Guatemala. Preguntémonos qué queremos y qué necesitamos de una educación para una sociedad actual multitodo. Sigamos con cómo podemos materializar esas respuestas en la actualidad y cuáles serán las estrategias generales para lograr los retos anteriores y terminando con cuáles son los “targets” de un saltarín que hay que ser para acortar el tiempo de la transformación del sistema educativo.

¡No hay tiempo, no podemos esperar más!