Rivera del CNE: Creemos en una profunda reforma de las instituciones

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En una conversación para el podcast La Hora de Platicar de este vespertino, María Fernanda Rivera, presidenta del Consejo Nacional Empresarial (CNE), consultora empresarial y agrónoma, además de describir la postura del Consejo con relación a temas de coyuntura nacional, destacó que, como Asociación, creen en una reforma profunda de las instituciones.

La entrevistada señaló que, el Consejo se ha organizado para construir una visión de país, a favor del desarrollo económico y social. “Creemos en libre mercado sin privilegios que obstruyan, creemos en una profunda reforma de las instituciones democráticas para su modernización, muy en línea de lo que nos dice el mínimo de ser una República”, puntualizó.

SOBRE LA LUCHA ANTICORRUPCIÓN
Rivera detalló en la plática cómo la corrupción no solo afecta en el sector de educación y salud, también en lo empresarial. Bajo este enfoque Rivera planteó cuatro cambios urgentes que debe realizar Guatemala para mejorar su sistema económico y empresarial.

Para la profesional el país se encuentra en un contexto de instituciones reguladoras débiles, donde además los pocos actores de justicia no tienen el apoyo suficiente. Todo ello a criterio de María Fernanda Rivera se originó con la captura del Estado y las instituciones públicas.

“Definitivamente la captura del Estado por parte de redes corruptas y grupos de interés, eso es el origen. Es un sistema que actualmente favorece a quienes tienen más poder, conectes o recursos para comprar funcionarios, hacer leyes a la medida o jugar con los tiempos legales”.

Además, argumentó que las instituciones de justicia son muy débiles y cuentan con pocos recursos, por consiguiente, las pocas islas que existen libres de corrupción no tienen la fortaleza y agilidad suficiente para que el acceso a justicia sea pronto y cumplido, lo cual a su vez impide la consolidación de un estado de derecho.

SISTEMA CON FALENCIAS
La presidenta del Consejo Nacional Empresarial detalló que invertir en Guatemala es complicado; una razón es porque tanto para guatemaltecos como extranjeros no hay certezas legales ni “reglas claras”, sumado a que los monopolios en el país obstaculizan la libre competencia.

“Puntualmente tenemos un problema: somos el único país de la región y de los pocos del mundo que no tenemos una ley de competencia. ¿Qué significa eso? Que aquí cualquiera puede poner monopolios y aquí cualquiera puede, si son oligopolios ponerse de acuerdo y eso resulta en detrimento de los consumidores y de la población en general”, indicó Rivera.

“Si yo quiero invertir no hay ningún marco regulatorio que me proteja a mi como inversionista en el caso de que algo pase. No importa el porcentaje, si es un pequeño o un pequeño financista, no tenemos ese marco regulatorio”.

Pero, sobre todo, la agrónoma concretó que el mayor problema para la inversión en Guatemala es la corrupción. “La corrupción, de verdad, es el peor obstáculo. Las empresas extranjeras prefieren irse a otros países que tienen mucho menos problemas de corrupción y que tienen marcos e instituciones fuertes que sí funcionan y que entonces en los trámites ya se sabe cuánto vale y a todo el mundo le cuesta lo mismo, cuánto tiempo es y eso va a toda la parte de seguridad del inversionista al poner una empresa acá en Guatemala”, dijo.

Además, el ser un país con corrupción atenta contra las relaciones internacionales, pues la empresaria argumentó que existe un riesgo en que Estados Unidos, quien es el mayor aliado empresarial de Guatemala, accione contra el país si no se maneja la agenda que combata este flagelo.

¿QUÉ DEBE CAMBIAR?
La presidenta del CNE describió cuatro ejes principales que deben ser abordados en Guatemala para volverlo un territorio seguro y atractivo para la inversión. Primero, argumenta que hay que crear nuevos campos de ingresos económicos.

“La primera es que nosotros tenemos una economía en este momento que está basada en bienes no transables, aquellos bienes que como solo se consumen aquí en el país no tienen que estar en competencia o con la presión de ser más eficientes para producirse”, indicó y agregó que como estrategia se debería canalizar la inversión mucho más hacia bienes que sí sean transables.

Además, mencionó que hay actividades que no producen tantos empleos como otros sectores como la construcción de centros comerciales.

“Sí es una inversión que es importante pero el problema que tiene es que nada los obliga a por ejemplo licitarlo con alguna empresa que sea más eficiente afuera; el servicio telefónico, toda la parte de telefonía e internet también está solo centrado en cuestiones nacionales”.

Y aunque acepta que este tipo de actividades generan empleos y para cada participante es importante, “si estuviéramos enfocados en una gobernanza económica en la que estuviéramos hablando de sectores como manufacturas ligeras, industrias, y otros, tendríamos siempre más trabajo y mejoras para las personas”.

El segundo eje está relacionado a la inclusión del sistema financiero y crediticio. “En este momento los bancos del sistema dan una cantidad de créditos, pero realmente es mucho más bajo el porcentaje que en otros países, Guatemala está como por el 40% y los demás países están cerca del 60%, me refiero a Honduras y El Salvador, por ejemplo y en Latinoamérica hay unos que están todavía más altos”, explicó.

Lo anterior quiere decir que sacar un préstamo para producción es mucho más fácil en otros países que lo que es en Guatemala.

“Aquí está muy centrado en la parte de consumo porque tenemos muchísimas remesas, el equivalente al 15% del Producto Interno Bruto de remesas ingresando y más que todo viene canalizado en el consumo. Y es un mercado cómodo, digamos, allí está, hay dinero, les vendo cosas, pero esto no produce más empleos”.

El tercer punto es la descentralización de los capitales. En Guatemala, explicó Rivera, el 86% del sistema está bancarizado; “o sea la opción es la banca nacional, no hay otras opciones como bancos internacionales, bancos de desarrollo u otras opciones que encuentras en otros países. De ese 86% el 55% de las decisiones están en tres bancos, quiere decir que, si por ejemplo vas a poner una empresa que le pone la competencia a alguno de los grupos empresariales muy fuertes, probablemente le van a hablar a los bancos y no van a dejar que pase tu crédito”, argumentó.

La ausencia de opciones es un problema, por lo cual sugirió crear inclusividad en el tema financiero para que entonces emprendedores, pequeños empresarios, cooperativas, cualquier arreglo empresarial, puedan acceder a créditos, mejorar los procesos y tener mayor acceso al mercado.

Por último, destacó que hay que tratar la corrupción.

“El tema de corrupción es una condición porque si no vamos a poder hacerlo -consolidar un sistema de inversión seguro-. Sin un sistema limpio de corrupción no podemos pensar en que va a haber gobernanza económica y que se van a poder hacer el otro tipo de cuestiones y eso empieza también con el corporativismo que es cuando actores privados están enquistados desde hace décadas en sitios de toma de decisiones: los órganos de decisión de más de cincuenta y ocho entidades dentro del gobierno”.

La empresaria reiteró que ese tipo de dinámicas deben ser erradicadas, ya que “al final es un tipo también de corrupción, es un privilegio que no debería estar obstruyendo y esto es básico que se limpie en Guatemala”.

En el podcast más detalles sobre los temas abordados por la empresaria en es «La Hora de Platicar.