A LA COMUNIDAD MIGRANTE

Reverendo Silvestre Romero: “Afuera de nuestros países nos necesitamos el uno al otro”

POR DOUGLAS GÁMEZ
dgamez@lahora.com.gt

Desde niño el reverendo Silvestre Romero ha vivido en Estados Unidos. De origen guatemalteco, ha dedicado su vida al servicio de la sociedad por medio de la Iglesia Episcopal. En noviembre regresará a Guatemala para una nueva etapa dentro del servicio religioso y mediante el cual espera ayudar a los ciudadanos de la nación que lo vio nacer.

En noviembre, Romero será consagrado como Obispo y durante un año será Coadjutor con el actual Obispo Diocesano del país. Un año después tomará posesión como Obispo Diocesano de Guatemala.

En una entrevista con La Hora Voz del Migrante recordó que durante los últimos meses, ante los retos que enfrentan los migrantes en Estados Unidos por las nuevas políticas del presidente Donald Trump, se ha involucrado aún más en acciones a favor de la comunidad extranjera en esa nación.

La iglesia en la que actualmente sirve, en Salem, Massachusetts, fue relevante para que en las elecciones de noviembre ese poblado someta a votación la posibilidad de que la comunidad asuma la categoría de “Ciudad Santuario”, es decir colaborarían menos con autoridades federales para la detención de migrantes.

“Por lo que he estado haciendo en los últimos seis meses sé que hay un sentir de preocupación y temor dentro de la comunidad inmigrante, inclusive para los que tienen papeles, pues en su mayoría tienen familiares y amigos que no tienen documentos”, explicó.

Además de los temores relacionados a las deportaciones, Romero resalta que también se enfrentan al miedo por la discriminación y expresiones xenofóbicas contra los latinos.

“Uno de los aspectos más importantes de la vida fuera de nuestros países es que nos necesitamos el uno al otro, esto quiere decir que en nuestra propia tierra esta unidad no es necesaria. Nuestra identidad de ciudadanía natal es importante, pero no debe ser un obstáculo para ver que el sufrimiento y dificultades de nuestro vecino son tan relevante para mí”, destacó.

UNA VIDA DE SERVICIO

Aunque desde la iglesia Romero se ha involucrado en la ayuda social y apoyo para el migrante, su sensibilidad también radica en su pasado como parte de los guatemaltecos que han viajado a Estados Unidos para alcanzar alguna meta.

El reverendo migró en 1986 junto a sus padres, dos hermanas y un hermano a Los Ángeles, California, donde permanecieron por un par de semanas, para luego trasladarse a su destino final, que era la ciudad de Oakland. Esto porque el padre de Silvestre había migrado para completar sus estudios universitarios.

El progenitor del reverendo Romero alcanzó su meta y se graduó en una Maestría en Teología en Berkeley, California. Luego la familia del entrevistado se trasladó a San José, California, donde vivieron por 10 años.

Silvestre Romero siguió los pasos de su padre, estudió en Berkeley y San Francisco. Luego fue ordenado como diácono en la Iglesia Episcopal de San José en 1996, un año después se convirtió en sacerdote en Belice, lugar en el que permaneció durante tres años.

Al volver a Estados Unidos trabajó como misionero hispano en Washington, regresó en 2002 a San José, California como rector de una parroquia hasta 2012. En la actualidad es rector de una parroquia en Salem, Massachusetts.

“Desde que inicié a estudiar siempre estuve relacionado con la comunidad inmigrante, por mi relación con la iglesia sí he estado asistiendo a aquellos que necesitan ayuda en el ajuste dentro de esta nueva cultura y medioambiente, así fue como conocí a mi esposa”, recuerda.

Romero señaló que durante todo su servicio, la comunidad inmigrante ha estado presente en su trabajo. En Washington, cuando trabajó como misionero hispano, tuvo contacto directo con los latinos que trabajan en el campo.

“Donde estoy ahora –Salem– sigo siendo un líder activista, en los últimos meses trabajando con organizaciones locales en el movimiento santuario”, menciona.

Asimismo, dijo que enfrentó las dificultades que la mayoría de connacionales debe superar, como la barrera del idioma, la adaptación cultural y la discriminación.

EXPECTATIVAS PARA GUATEMALA

El reverendo menciona que tiene la intención de impregnar su gestión con los conocimientos y características del servicio religioso aprendido en los Estados Unidos.

“Traigo la motivación y conocimiento de hacer y ser una iglesia que es relevante y motivada a participar en la vida de la comunidad más allá de una misa dominical o un encuentro semanal”, refirió el entrevistado.

Por último, destaca que su intención es promover el liderazgo de otros mandos, para que sea compartido para la conformación de un Ministerio con mayor autoridad y responsabilidad.

“El regresar a nuestra tierra después de estar fuera de ella por un periodo de tiempo puede ser un reajuste con desafíos, pero también puede ser una nueva oportunidad, o una combinación. Cuál es el camino depende de la actitud y motivación que uno ponga en el proceso”, añadió, Romero.

“Por lo que he estado haciendo en los últimos seis meses sé que hay un sentir de preocupación y temor dentro de la comunidad inmigrante, inclusive para los que tienen papeles”.
Reverendo Silvestre Romero

“Nuestra identidad de ciudadanía natal es importante pero no debe ser un obstáculo para ver que el sufrimiento y dificultades de nuestro vecino son tan relevantes para mí”,
Reverendo Silvestre Romero