Recompensa, o…

Raymond J. Wennier

Hace días leí la opinión de un profesor universitario, en el sentido de que las buenas calificaciones (notas) dadas a un estudiante, son los mejores indicadores del rendimiento académico que los maestros y padres de familia quieren de sus alumnos y de sus hijos.

Sin embargo, realmente se está haciendo referencia a un sistema de: 1. Recompensa-castigo. 2. Inteligencia alta- inteligencia más baja- 3. Éxito-fracaso. 4. Valor de una persona o no tener valor. 5. Satisfacción o insatisfacción de los padres de familia por los resultados sumatorios de calificaciones, precisamente por el numeral 4, sus hijos son “buenos” o “malos” estudiantes. 6. Las universidades también aplican esa medida para considerar el ingreso o no, a su institución. 7. Los resultados de los exámenes estandarizados son utilizados para decir si una escuela o colegio es bueno o malo (calidad). 8. Hay elementos de juicio incluidos en las calificaciones, que no tienen nada que ver con el aprendizaje del estudiante, como asistencia a clase. Al respecto, hoy día se habla de estrategias en las que el alumno no tiene que estar cien por ciento de días en el aula. Entregar sus deberes a tiempo, disciplina en aula, poner atención y otros “criterios” más. 9. ¿Cuál es la diferencia entre 59 puntos con los que el estudiante reprueba la materia y 60 puntos con los que la aprueba? Este sistema no habla del aprendizaje del estudiante, más bien destaca que no aprendió. 10. El sistema de calificación viene del siglo pasado y de GANAR o PERDER, es recibir RECOMPENSA o CASTIGO.

El propósito de las calificaciones, originalmente, fue “separar” y “Rank” a los estudiantes entre los capaces y los no capaces. ¿?

El “behaviorism” es una herramienta que es un modificador del comportamiento (Pavlov 1904), que tuvo auge en el sistema educativo en los años sesenta. Por eso hablaban de objetivos operacionales o de comportamiento. ¡Ganar-perder! ¡Contestar bien o no! Hoy día el comportamiento del estudiante es controlado por el sistema de recompensa-castigo que está tan arraigado en muchas de las instituciones educativas que no ven opciones o alternativas al sistema actual de dar calificaciones.

Básicamente, hay dos tipos de sistemas de recompensa. Uno es intrínseco, que es reconocer el potencial e interés interior y el extrínseco, que son recompensas tangibles e incentivos como las calificaciones, “extra credit” por entregar deberes a tiempo y otros diseñados por los maestros y aún por los padres de familia.

Alfie Kohn (1999) habla de “castigo por medio de recompensas”. Perdemos el sentido de gozo al aprender y otros logros intrínsecos. Las “zanahorias y palos” talvez funcionan a corto plazo pero no a largo; en realidad es manipulando a la gente por medio de esos incentivos, que pueden causar daño a la mayoría de personas porque pierdan interés en las tareas que están haciendo muy rápidamente.

Cathy Vatterott, profesora de educación e investigadora de la Universidad de Missouri, San Luis y antigua profesora a nivel secundaria y directora de plantel, además de ser madre de un graduando de “college”, dice que las calificaciones no son un reflejo auténtico del aprendizaje.