Pulseras Rainbow Hope: Vittoria, a sus 7 años, comparte alimentos y esperanza

Vittoria comentó que le toma unos minutos hacer las pulseras. Foto La Hora/Cortesía

POR MARGARITA GIRÓN
jgiron@lahora.com.gt

La pandemia del COVID-19, ha evidenciado y acrecentado las condiciones de pobreza de muchos guatemaltecos. Desde el inicio de la emergencia, en el país las banderas blancas se han convertido en el símbolo de la necesidad de las personas, pero también en un llamado a la solidaridad de muchos que, pese a estar en una situación complicada, se han sumado a la ayuda para quienes buscan en las calles de la ciudad, además de alimentos, empatía ante la crisis.

Vittoria, con apenas 7 años, es un ejemplo para muchos guatemaltecos y ha creado con ayuda de sus padres “Rainbow Hope” una iniciativa que a través de la venta de pulseras personalizadas busca llevar además de una refacción, un mensaje de esperanza a quienes ondean banderas blancas con la ilusión de recibir ayuda con alimentos.

Marylina Grill de Minervini, madre de Vittoria, en entrevista para La Hora, compartieron detalles de la iniciativa y las motivaciones que han llevado a la elaboración de pulseras personalizadas, con las que gracias a los fondos obtenidos producto de las ventas han preparado refacciones para las personas en situación de vulnerabilidad.

La idea nació para ayudar a quienes están pasando momentos difíciles en esta pandemia. Foto La Hora/Cortesía

“Se me ocurrió hacer pulseritas para vender y que con ese dinero compráramos pan, queso, jamón una golosina, una galleta y un juguito para compartirlo con las personas que no tienen qué comer”, dijo Vittoria.

La niña comentó que al preparar la primera entrega de refacciones sintió mucha felicidad y añadió que más personas pueden sumarse a la iniciativa adquiriendo las pulseras para que se pueda llegar a más guatemaltecos afectados por la crisis del COVID-19.

LEA: Brithany gana tercer lugar en competencia virtual de gimnasia

ASÍ SURGIÓ LA IDEA

Marylina manifestó que, a raíz de la pandemia, como familia tomaron todas las precauciones guardando en confinamiento indicado por las autoridades.

“Nosotros nos quedábamos en casa y no salíamos a menos que fuera estrictamente necesario, pero vivimos en un apartamento en donde no tenemos ni balcón, ni jardín y la situación para los niños empezaba a ser desgastante, entonces decidimos salir a dar una vuelta cerca del lugar en donde vivimos sin bajarnos del carro y a Vittoria le llamó la atención la cantidad de gente que estaba en las calles pidiendo ayuda”, describió Marylina.

A decir de la entrevistada, lo que observó Vittoria le causó tristeza, ya que a lo mejor muchas de las personas tenían hambre y ella quería ayudarlos. Por lo que conversaron que, si quería apoyarlos, debían hacer algo para ganar el dinero y así poder auxiliarlos.

Toda la familia se ha involucrado en la iniciativa. Foto La Hora/Cortesía

“Pasaron los días y como ella es amante de las manualidades, se le ocurrió hacer pulseritas para vender y conseguimos los materias y letras de colores. Yo soy diseñadora gráfica y le dije que haríamos un logo, pensando en el empaque, stickers y un logo que identificara la iniciativa”, comentó.

Según describió el nombre de Rainbow hope lo decidió Vittoria. “Para mí el arcoíris significa esperanza y por eso lo escogí”, dijo Vittoria. Mientras su mamá, agregó que la intensión es dar un mensaje de esperanza a quienes reciben el refrigerio, diciéndoles que “todo va a estar bien”.

“todo va a estar bien”

Es la frase que acompaña la ayuda que dan a quienes lo necesitan

RAINBOW HOPE

Vittoria comentó que le toma unos minutos hacer las pulseras y van acorde al diseño, el color de piezas que utiliza y dedica horas de su tiempo para la fabricación de estas, esto luego que termina las tareas del colegio.

Por su parte, Marylina indicó que para las primeras 50 pulseras, entre su esposo y ella donaron el material para que el costo de la refacción pudiera alcanzar para lo que Vittoria deseaba incluir en cada bolsa. Además, mencionó que ha sido tanta la demanda, que tanto ella como la abuelita de Vittoria, le han ayudado en la fabricación y ella se encarga del empaque, incluyendo el nombre de la persona que compró, para luego coordinar cada entrega.

De acuerdo con Marylina, al inicio sus amigos fueron quienes apoyaron pidiendo pulseras, “cada vez que ella vende una pulsera se emociona mucho”, añadió. Asimismo, describió que, tras unas semanas de vender pulseras, la primera entrega de refrigerios fue realizada durante el fin de semana, en donde lograron compartir 44 bolsitas con los alimentos y el mensaje de esperanza.

Para quienes deseen una pulsera, estas son personalizadas. Foto La Hora/Cortesía

“Fue muy gratificante, hacerlo en familia, desde nuestro carro y con todas las medidas, fue impactante ver cómo las personas reaccionan con una sonrisa y gratitud, con cada panito que compartíamos lloraba y para nosotros es un orgullo que Vittoria haya tenido la iniciativa de ayudar a la gente y que también aprenda que es necesario trabajar por lo que uno quiere y nos sentimos muy orgullosos de ella”, puntualizó Marylina.

Además, comentó que como familia la experiencia ha sido positiva, pues los ha unido más y los ha motivado para seguir trabajando durante el tiempo que Vittoria desee. “Puede ser que luego de esto emprendamos un proyecto distinto con otra causa incluso un emprendimiento para que ella pueda aprender el valor del dinero, pero por el momento lo que queremos es ayudar”, añadió.

El nombre de Rainbow hope lo decidió Vittoria. “Para mí el arcoíris significa esperanza y por eso lo escogí”, dijo. Foto La Hora/Cortesía

¿CÓMO AYUDAR?

Marylina comentó que la forma de solicitar las pulseras es a través de Instagram en el perfil de rainbowhopegt, en donde además de comprar las pulseras, pueden realizar donativos para la causa.

Finalmente, comentó que, aunque el valor de las pulseras es simbólico resulta difícil no cobrar envío porque implica un costo que ellos como familia no pueden absorber; sin embargo, pueden consultarse las alternativas para sumarse a la causa de Vittoria, quien junto a su familia realizará en los próximos días la segunda entrega de refacciones.