Por Redacción La Hora, con información de Ap y DPA
Ciudad de Guatemala

Los tambores callaron, después de sonar fuerte durante cuatro meses en protestas ciudadanas en Guatemala. Sus dueños hicieron un funeral simbólico frente al Palacio Nacional para enterrar al sistema político y protestar contra la «farsa» de los comicios generales del domingo pasado.

Con unas flores blancas en la mano y vestida de riguroso luto, Iduvina Hernández, una activista de 60 años, se sumó a un plantón en el que confluyeron, con distintas actividades, colectivos como Anonymous Guatemala y el grupo de teatro político Andamio Teatro Raro.

«Ejercer el voto en estas condiciones es avalar ese sistema. La abstención es también una posición política», dijo Hernández, integrante de la organización no gubernamental Seguridad en Democracia.

«Este país lleva 30 años votando por el menos peor. Y el menos peor está hoy encarcelado por corrupto», afirmó en referencia al expresidente Otto Pérez, forzado a dimitir en días pasados en la madrugada por acusaciones de corrupción y posteriormente detenido en un cuartel militar mientras se acercaba la resolución del Juez.

Desde abril, miles de guatemaltecos hicieron manifestaciones que obligaron a renunciar primero a la vicepresidenta Roxana Baldetti y luego al presidente Pérez, acusados por la fiscalía y por una comisión internacional establecida por la ONU de encabezar una red de defraudación fiscal en aduanas.

«Ésta fue mi primera elección, pero no voté. Nosotros pedíamos que las elecciones se aplazaran para noviembre, para que se reformara el sistema político y electoral, pero no se hizo», dijo Eva Morales, una estudiante de 18 años.

«No estoy de acuerdo con las elecciones, después de que nos pasamos cuatro meses en marchas pidiendo cambios que no se hicieron».

En las elecciones se elegirían presidente y vicepresidente, 158 diputados, 338 alcaldes y 20 diputados al Parlamento Centroamericano. Los candidatos presidenciales más fuertes fueron el empresario de derecha Manuel Baldizón, el cómico Jimmy Morales y la ex primera dama Sandra Torres, socialdemócrata.

La «batucada del pueblo», que durante los meses de protestas llevó la voz cantante con tambores y consignas, guardó silencio. Estuvieron los tambores. Pero los palillos esta vez quedaron en reposo.

«Estamos de luto, no tocamos», decía una cartulina pegada en un tambor. «Las elecciones son una farsa. No votamos», decía otra.

Sujetados a una cuerda, un candidato populista, uno chiquito y otro mesiánico se pasearon por la Plaza de la Constitución.

«Levanten la mano por el candidato de su elección», gritó una de las integrantes del grupo de actores. «¡Fuera!», «No hay opciones», le respondían desde el público.

«Somos un grupo de actores independientes de varios grupos», dijo Luis Carlos Pineda, de 37 años, director de Andamio Teatro Raro. «La idea es participar en las protestas, tratando de ver qué nos dice la gente».

Para Raquel Velásquez, una trabajadora social de 30 años, debe haber un cambio de fondo pacífico para devolverle credibilidad y honradez al sistema político. «No queremos conformarnos con posturas mediocres», señaló. «Queremos un Estado digno. Si ya tomamos el poder los ciudadanos, por qué no tomarlo del todo y tomarlo bien, desde la paz».

IRA POR CORRUPCIÓN

La ola de turbulencia política que derribó al presidente de Guatemala, echó una sombra sobre la elección del domingo pasado con un nuevo mandatario, en unos comicios que muchos temían que pudiera poner fin a la campaña contra la corrupción que llevó a Otto Pérez Molina a prisión preventiva.

Decenas de miles de manifestantes que exigieron la destitución de Pérez Molina vieron sus deseos cumplidos en parte cuando éste renunció para responder a cargos de corrupción como presunto cabecilla de una defraudación masiva de la Aduana.

Pero no se cumplió otro reclamo tan importante como el primero: el aplazamiento de unas elecciones que muchos consideraron que ofrecería escasas alternativas a lo malo que ya se conoce.

«La gente rechaza este sistema político, la captura de la democracia por la mafia. Sintiendo que ir a votar era ir a elegir al próximo saqueador del país», dijo Manfredo Marroquín, presidente de Acción Ciudadana, una de las organizaciones civiles guatemaltecas más influyentes. «No se rechaza la democracia. Lo que se reclama es un ‘reset’, aplicar un antivirus y empezar de cero».

Los guatemaltecos deseaban aplazar las elecciones para dar tiempo a que se hicieran cambios en la financiación de los partidos políticos y para que los distintos candidatos, se pudieran presentar, aunque no se estaba claro, de si esto era posible. Pérez Molina dijo, que aplazar las elecciones sería ilegal.

Para muchos, el candidato favorito, Manuel Baldizón, representa a la clase política tradicional y todas las deficiencias de sistema político del país: un acaudalado empresario de 45 años que rebasó el tope electoral de gastos de campaña y a quien la justicia le ha prohibido seguir haciendo proselitismo, algo a lo que él ha hecho caso omiso.

En uno de sus recientes actos proselitistas, miles de personas bailaban reggaetón cuando el sonido de un helicóptero comenzó a imponerse sobre la música en Mixco, una ciudad a las afueras de la capital de Guatemala. Del aparato salió el candidato presidencial del Partido Lider que, según las encuestas, tendría buena posibilidad de convertirse en el próximo presidente del país.

Con chaleco antibalas y rodeado de guardaespaldas con armas automáticas, Baldizón salió de un vehículo blindado que lo llevó al escenario en el que daría su sexto discurso del día. Será breve. En realidad, será su sexto rezo del día.

Porque tras hablar varios minutos y detallar un programa que se resume en «el pueblo frente a los poderosos» y antes de entregarle una silla de ruedas a una anciana, como hace en cada mitin, comienza a sonar una música tenue de celebración evangélica.

El candidato levanta su mano derecha con la palma abierta, como los pastores lo hacen en sus iglesias, y dice «gracias Dios. Hoy Señor te pido que me tomes en el hueco de tu mano y me hagas fuerte porque solo tú puedes salvar Guatemala».

Sin embargo, su candidato a vicepresidente, Edgar Barquín, está acusado de asociación ilícita y tráfico de influencias. Pero por ser candidato goza de inmunidad judicial, no puede ser juzgado y sigue en la carrera política.

Ni Baldizón, ni los otros 13 candidatos, entre los que hay un cómico sin experiencia política, una ex primera dama y la hija de un dictador condenado por genocidio, le generaron demasiada confianza a la población..

Allan Villatoro, de 26 años, llegó a la capital para participar en una de las protestas que se suceden cada día desde Huehuetenango, una ciudad de mayoría indígena del interior del país. Es uno de tantos que pedían que se pospusieran las elecciones.

«Yo tengo esperanza de que no haya elecciones, pero si las hay, tendré que ir a votar contra quienes gobiernan. Eso no significa que crea en algún candidato», afirmó. Es crítico con todos.

A Baldizón lo llama el «Doctor Copy-paste», apodo que se popularizó al descubrirse que había copiado buena parte de su tesis doctoral y de un libro publicado en 2014. A Jimmy Morales, el cómico televisivo, lo señala como «peor es nada» en función de su nula experiencia política.

A Sandra Torres la califica de manipuladora, ya que fue capaz de divorciarse de su esposo, el expresidente Álvaro Colom, para poder presentarse sin violar la ley que impide que familiares del presidente ejerzan el cargo y, sobre Zury Ríos, la hija del general y dictador de Guatemala, Efraín Ríos Montt (1982-1983), «lo mismo que nuestros abuelos: no podemos votar a descendientes del genocida».

La Comisión Internacional Contra la Impunidad creada en Guatemala por las Naciones Unidas indicó en julio que el 50% de la política del país está financiada por estructuras criminales, entre ellas el narcotráfico, a cambio de protección política. El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales calcula que el 50% del financiamiento de los partidos proviene del dinero sucio, sea de sobornos o lavado de dinero, tráfico de influencias o evasión fiscal.

Jonathan Menkos, director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, ha calculado que la corrupción se lleva el 6% del presupuesto anual del estado —unos 560 millones de dólares anuales, el 75% del presupuesto del Ministerio de Salud Pública y cada año deja a 2,6 millones de niños sin útiles escolares o 1,2 millones de niños menores de cinco años que no reciben suplementos alimenticios, en un país donde el 50% de los menores de cinco años sufre desnutrición crónica y el 70% de la población vive en la pobreza.

«Hay un cansancio del juego clientelar», dice Karen Slowing, exsecretaria de Planeación de la Presidencia de Guatemala del gobierno anterior. «La agenda de los candidatos no tiene nada que ver con el desarrollo del estado sino con desarrollar sus privilegios particulares, la captura del estado para la defensa de intereses muy peligrosos».

La campaña de Baldizón habló mucho acerca de la inseguridad del país. A todos los mítines asiste con su chaleco antibalas blanco, diseñado para parecerse a una chaqueta, viaja en el helicóptero y en un vehículo blindado y siempre es acompañado por guardaespaldas.

El sábado pasado, hubo brotes de violencia esporádicos, pero los guatemaltecos decían que eran menores que los sucedidos antes de otras citas electorales.

Críticos de la celebración de las elecciones pidieron a los votantes acudir a las urnas vistiendo ropa negra, como si estuvieran de luto, o abstenerse de votar o emitir papeletas nulas. En las calles resultaba difícil encontrar un cartel de campaña que no haya sido cubierto de insultos y burlas en contra de los candidatos.

En un céntrico café de la capital el camarero Juancho Ruíz, de 24 años, explicó lo que planeaban hacer sus compañeros de trabajo. Creen que deben votar, dijo, pero con matices.

«Nosotros votaremos por los candidatos que tengan menores posibilidades de salir elegidos. Lo que queremos es que el que gane salga debilitado y no pueda hacer nada con libertad», dijo.

Pocos creen, en definitiva, que el día después de las elecciones, Guatemala comenzaría a resolver alguno de sus muchos problemas.

Muy pesimista, el analista y excanciller Edgar Gutiérrez afirmó que «el día de las elecciones el recuento iba a ser de votos y de daños».

Arnoldo Arriaza, director del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Industriales y Financieras (CACIF), la organización empresarial más poderosa del país afirmó que todo lo que sucede tendrá como consecuencia que «salga quien salga (elegido) se le va a seguir con lupa. Antes nunca se señalaba a los corruptos, ahora todos sabemos quiénes son y dónde están».

GUATEMALA ELIJE A INDEPENDIENTE

Con los resultados de las elecciones generales celebradas en Guatemala el pasado domingo 6 de septiembre, el país parece haber cambiado sus paradigmas políticos al elegir a un virtual neófito en la política como el principal contendiente en la segunda vuelta presidencial y por superar la participación electoral con respecto a los comicios pasados en una contienda en que se vaticinaba una alta abstención, dijeron los analistas consultados.

Aún no se define quién será el contrincante de Jimmy Morales, un comediante y actor que dio una sorpresa al ganar la primera ronda de las elecciones con un 23,95% de los votos. El pase a la segunda vuelta se lo disputan Sandra Torres, ex primera dama guatemalteca, y Manuel Baldizón, un acaudalado empresario y político de carrera.

«Uno importante es que cambia el paradigma de pensar que sólo pueden ser candidatos los políticos que tienen dinero y que movilizan grandes estructuras», dijo el analista Renzo Rosal, profesor de la universidad jesuita Rafael Landívar, que dice que Morales no necesitó de mucho dinero para hacer su campaña electoral. «Jimmy parece representar algo distinto. Le bastó ser un comediante que salía en programas ‘prime time’ los domingos en el canal nacional».

El otro paradigma que parece haber cambiado en estas elecciones es la selección de un político experimentado como finalista para la segunda vuelta presidencial. De hecho, la inexperiencia fue precisamente la mejor carta de presentación de Morales en un país cansado de la corrupción, donde miles de personas salieron a las calles a pedir la renuncia del expresidente Otto Pérez Molina, algo que finalmente sucedió tras verse involucrado en un enorme escándalo de este tipo.

Carlos Mendoza, analista independiente de la organización Semilla, especializada en investigación y análisis, asegura que el voto a Morales es un voto de rechazo a los políticos tradicionales.
«La hipótesis principal es la del efecto de ‘outsider’ de la política. La gente buscaba a alguien que no estuviera vinculado políticamente con el estatus quo y el ‘establishment’ de los partidos, alguien nuevo», dijo.

Morales también rompe con la tradición de que el político que es electo presidente llega con una aplanadora en el Congreso. El oficialismo sólo logró colocar 11 de 158 diputados y en Ciudad de Guatemala, con más de medio millón de votantes, sólo obtuvo mil votos en el Congreso.

El Tribunal Supremo Electoral asegura que las elecciones realizadas el domingo fueron históricas, pues se alcanzó el mayor porcentaje jamás visto en comicios democráticos, con un 70.32%, poco más del 69% logrado en las elecciones anteriores de 2011.

Con un 98.22% de los votos escrutados, aún no está definido quién será el contrincante de Morales. Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza, cuenta con 19,68% de los sufragios, mientras que Baldizón, del partido Libertad Democrática Renovada, tiene 19,59%.

Julio Solórzano, magistrado del Tribunal, dijo que esta es la primera vez que el país ve una especie de empate entre los dos segundos lugares, «nunca antes visto en nuestra historia».

En rueda de prensa, Solórzano indicó que no se tiene certeza sobre lo que pasó con más de 400 Juntas Receptoras de votos departamentales, que corresponde al 2% de los votos que aún faltan por contabilizar.

La candidata Sandra Torres dijo en conferencia de prensa que los números la benefician y que ella será la contrincante de Morales.

«Los resultados nos colocan en segunda vuelta», afirmó, y agregó que los resultados son irreversibles y que iniciará el trabajo en busca del voto para la segunda vuelta electoral.

Sin embargo, las múltiples denuncias de acarreo de personas, persecución de votantes, compra de votos y quema de papeletas en distintos sectores del país, provocaron descontento y los resultados de quién se va a segunda vuelta aún está a la expectativa, nada está escrito oficialmente, los números pueden cambiar y los papeles aún pueden revertirse, sin embargo la población manifestó que está cansada de la corrupción y que esperan cambios en un ambiente de tensión ante el descontento popular.


INCONFORMIDAD

Luego de transcurridas las elecciones generales, los conflictos e inconformidades continuaron en algunos departamentos y municipios del país. En las áreas conflictivas la Policía Nacional Civil (PNC) fue desplegada para contrarrestar los hechos violentos. Las fuerzas de seguridad fueron desplegadas a la aldea Belejú en Chicamán Quiché, por la retención de seis personas que se presume son de la Junta Receptora de Votos, quienes habrían trasladado el mobiliario y equipo utilizado para las elecciones generales, de forma sospechosa, según los vecinos.
Y al día siguiente, se originaron conflictos en esta localidad, debido a que según fuentes policiales no se respetaron los protocolos de seguridad para trasladar las papeletas y otros insumos utilizados en el proceso electoral. Al mediodía trascendió que las clases fueron suspendidas por temor a disturbios y por la cantidad de personas a bordo de picops que empezaron a aglomerarse.


CONFLICTOS INTERNOS

Manuel Baldizón, presidenciable de Libertad Democrática Renovada (Lider), rompió el silencio tras las elecciones del domingo pasado y denunció un supuesto fraude en el proceso que a su parecer, le impidió ser el segundo candidato más votado en los comicios y pasar automáticamente al balotaje programado para el próximo 25 de octubre. Según el político, existe un doble sistema de cómputo de los votos en el TSE aunque reconoció que no tiene “las pruebas suficientes” para demostrarlo. Sin embargo, afirmó que es víctima de un complot en contra de su organización y calificó como ilógico que Lider haya conseguido al menos 150 alcaldías y 40 curules y que esa preferencia no se haya visto reflejada en los sufragios para la Presidencia, ya que en el interior del país es poco probable que las personas “realicen el voto cruzado”.

“Hay comunidades de Huehuetenango, Petén, San Marcos y Quiché donde no conocen a quien supuestamente ganó las elecciones. En esos lugares no se vota cruzado porque mucha de la gente no sabe leer ni escribir. Extraña también que el Tribunal aún mantenga en custodia el resto de la información porque hay muchas mesas que supuestamente están canceladas. Es obvio que el sistema fue tocado y los indicios de fraude están a todas luces”, cuestionó Baldizón.

El presidenciable insistió en que como las autoridades electorales no pudieron cancelar su partido por supuestamente haber sobrepasado el techo de gastos de la campaña proselitista “utilizaron un plan B” y habrían cometido tal fraude manipulando electrónicamente los resultados de las Juntas Receptoras de Votos, para que él no pasara a la segunda vuelta electoral.

“Nos están robando las elecciones y todo es parte de un complot de la magistrada que está con antejuicio y el otro magistrado, pero habrá otro tipo de acciones en contra de ellos dos que intentaron bloquear la participación del partido. Estamos seguros que al final se podrá probar la verdad y la verdad nos dará la oportunidad de demostrarle a todo el mundo lo que sucedió”, añadió el entrevistado.

Cabe mencionar que Manuel Baldizón no se pronunciaba -excepto por sus cuentas de redes sociales-, desde la tarde del domingo 6 de septiembre, cuando llegó a su natal Petén para emitir su voto y los rostros visibles del partido desde el día de elecciones habían sido su vocero, Fridel de León y algunos diputados. En una reunión con fiscales de partidos políticos, los magistrados del Tribunal Supremo Electoral informaron que para dar certeza sobre los resultados finales de los comicios del pasado fin de semana, se realizarán 10 audiencias de revisión de actas electorales y luego otras cuatro.

Asimismo, el magistrado vocal I del TSE, Julio Solórzano, rechazó rotundamente la acusación de fraude hecha por Manuel Baldizón, presidenciable de Lider hacia el Pleno, y lo invitó a denunciar cualquier anomalía de la que tuviera conocimiento ante los órganos competentes.

“Invito a cualquier persona que considere que existe fraude, a que primero lo acredite al órgano correspondiente”, dijo Solórzano, quien garantizó que el proceso electoral y sus resultados fueron “limpios”.

Diario La Hora
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