La PNC utilizó más de 300 bombas lacrimógenas para dispersar manifestantes en el Centro Histórico por la manifestación del 21 de noviembre de 2020. Foto La Hora/Archivo

POR ADRIÁN SOTO
asoto@lahora.com.gt

De acuerdo con información oficial a la que tuvo acceso “La Hora”, sobre el actuar policial durante la manifestación del 21 de noviembre, donde más de 30 de personas fueron detenidas y posteriormente liberadas por falta de mérito, la Policía Nacional Civil (PNC), utilizó más de 300 bombas lacrimógenas para dispersar manifestantes en el Centro Histórico.

Durante estos hechos, resultaron personas heridas, periodistas afectados e incluso dos estudiantes que perdieron el ojo izquierdo, como consecuencia de recibir un disparo de artefactos disuasivos no letales que utilizó la PNC.

Este documento es un informe que presentó el Jefe de la División de Fuerzas Especiales de Policía, Esvin Gaspar Jacinto Quiché a la Dirección General de la PNC.

En este se detalla que, desde horas de la madrugada de aquel sábado 21 de noviembre, se empezó con la integración de 9 Módulos de Intervención Rápida conocidos como “MIR”, que fueron desplegados a diversos puntos de la zona 1.

Video que circuló en redes sociales, en el que identifican que el director general adjunto de la PNC, Edwin Ardiano, aparece en la grabación lanzando una bomba lacrimógena a un grupo de manifestantes.

Dos de ellos permanecieron en el parqueo techado de la Dirección General de la Policía Nacional Civil al mando del oficial tercero Manuel Emidio Hernández y el Subinspector Jorge Domingo Navichoc. Otros dos “MIR” estaban en el interior del parqueo del Congreso de la República al mando del oficial primero Edi Chitic López y el oficial tercero Carlos Lorenzo Colindres. También se instalaron dos Módulos en el interior del Palacio Nacional de la Cultura al mando de oficial primero Arturo Jiménez Ramírez y el oficial tercero José Alvarado Hernández.

De igual manera se instaló uno en el parqueo del Ministerio de Gobernación, uno más en el interior de la Casa Presidencial y uno en la sede de la División de las FEP.

USO EXCESIVO DE BOMBAS LACRIMÓGENAS

Este reporte que se elaboró al día siguiente de los sucesos, indica que en total se utilizaron 386 “medios disuasivos no letales”, de los cuales 284 son bombas lacrimógenas que fueron lanzadas con el instrumento conocido como “bocacha”, 15 bombas de humo lanzadas con la mano y 87 cartuchos de propulsión en cuyo interior portan perdigones de goma.

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Estos recursos no fueron lanzados solamente por agentes antimotines, pues resulta que los mandos altos como el Director Adjunto de la PNC también actuó en ese momento como se muestra en el cuadro siguiente:

MEDIOS DISUASIVOS NO LETALES UTILIZADOS

GRADONOMBRESCÁPSULAS TL1BOMBAS CTS (MANO)CARTUCHOS DE PROPULSIÓN
Director General AdjuntoEdwin Manfredo Ardiano400
SubcomisarioEsvin Gaspar Jacinto Quiché030
SubcomisarioBaltazar García Reyes1200
Oficial IGelver Giovanni Borrayo4606
Oficial IEddi Reginaldo López36332
Oficial IArturo Romeo Ramírez1507
Oficial IIIJosé Rolando Hernández900
Oficial IIICarlos Arturo Colindres Lorenzo1029
Oficial IIIManuel Emidio Hernández38413
Oficial IIIRamiro Chub Beb5035
InspectorCarlos Coc Chub000
SubinspectorJorge Domingo Navichoc48015
Sub inspectorLuis Alfredo Godoy1600
TOTAL2841587

La justificación de la Policía para hacer uso de estos medios, según el Jefe de las FEP, es que, por instrucciones del Director General Adjunto, Edwin Ardiano, se le ordenó dirigirse a la 9na calle y 10ma avenida de la zona 1, debido a que “manifestantes habían incendiado el Congreso y no permitían el ingreso de motobombas para sofocar el fuego, pero al descender fuimos recibidos con objetos contundentes y bombas pirotécnicas. Por eso procedimos a hacer maniobras de demostración de fuerza para disuadirlos, pero al no lograrlo, se procedió a detonar cartuchos de propulsión con el objeto de causar impacto psicológico y poder lograr que depusieran la actitud violenta”.

Otra de las razones que explica Jacinto Quiché, es que había una cantidad de agentes que resguardaba el Congreso y que no portaba ningún tipo de material de protección, por lo que debían resguardarlos.

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También narra que, con instrucciones del Director General Adjunto, se planificó avanzar de forma ordenada hacia los manifestantes con unidades motorizadas y un camión lanza agua para lograr dispersas quienes hasta las 19:25 horas “se negaban a deponer la actitud violenta”

ROSAL: HABÍA INTENCIONALIDAD CLARA DE REPRIMIR

El analista en temas de seguridad, Renzo Rosal, expresó que, al conocer la cantidad de bombas utilizadas, se puede observar que “había una intencionalidad clara de reprimir a los manifestantes acudiendo a mecanismos que, aunque no son letales si implican cierto nivel de peligrosidad, por eso no se justifica la gran cantidad de material utilizado”.

Uno de los detenidos durante las manifestaciones del sábado 21 de noviembre. Foto La Hora/AP

A decir de Rosal, los agentes que utilizaron estos recursos no están capacitados porque pareciera que no solo antimotines los utilizaron sino también agentes sin ninguna especialización.

“Lo otro es que tanto material utilizado responde a una decisión no del momento, es decir, cuando hay una manifestación que se torna violenta hay ocasiones en las que las Fuerzas Especiales tienen que recurrir a mucho de este recurso por la necesidad del momento y en este caso me parece que hubo instrucciones muy arriba de utilizar estos elementos para generar miedo, generar caos, que fue en buena medida lo que sucedió”, resaltó el analista.

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Hasta ahora no se conocen los avances de las investigaciones en el Ministerio Público, puesto que están bajo reserva en al menos cinco fiscalías y entre estas la de Delitos Administrativos, que deberá indagar sobre el actuar de la PNC durante la manifestación 21N, así como otros aspectos que sean de su competencia.

Adrián Soto
Periodista que escribe para llenar vacíos, tomarse desquites contra la realidad y contra las circunstancias. Indignado por la corrupción y abusos a los más desposeídos, pero creyente en que un periodismo libre es capaz de promover democracia para el justo desarrollo de un pueblo que mantenga lo ojos abiertos, que luche y logre sus sueños.
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