Piden ayuda de expertos de EE. UU. contra ébola en el Congo

Por CARA ANNA
JOHANNESBURGO
Agencia (AP)

Expertos en salud de todo el mundo están exhortando al gobierno del presidente Donald Trump a que permita que especialistas en enfermedades del gobierno estadounidense regresen al noreste de la República Democrática del Congo para ayudar a combatir el segundo brote de ébola más grande de la historia.

Los expertos estadounidenses han quedado al margen varias semanas debido a que el Departamento de Estado les ordenó que salieran de la región debido a razones de seguridad. Esta semana, dos de las mejores revistas médicas publicaron columnas pidiendo al gobierno estadounidense que cambie de opinión y permita que los expertos regresen a donde se les necesita urgentemente.

Este brote de ébola es diferente a todos los demás. Trabajadores de salud lo han comparado con una zona de guerra. Docenas de grupos de rebeldes armados están activos, y sus ataques mortales han obligado a los socorristas a suspender durante varios días la labor crucial para contener el ébola. Muchos casos nuevos no están vinculados con infecciones conocidas, una alarmante evidencia de que todavía persisten lagunas en el rastreo de la enfermedad.

La Organización Mundial de Salud declaró a este brote como el segundo más devastador después de la epidemia de África occidental que dejó más de 11 mil muertos del 2014 al 2016. El Ministerio de Salud del Congo dijo que el total de casos confirmados y probables en este brote de ébola suma 426, superando el brote de Uganda en 2000. Hasta ahora se han confirmado 198 muertes por este brote y se cree que 47 decesos también fueron por esta causa.

“Controlar el brote es de interés nacional para Estados Unidos antes de que se convierta en una crisis”, escribió un grupo de expertos en salud de todo el mundo en una columna en la revista especializada Journal of the American Medical Association. Otro comentario en el New England Journal of Medicine dijo: “Dado el empeoramiento del brote, creemos que es esencial que se aborden las preocupaciones de seguridad que tengan y que el personal de salud (estadounidense) regrese a la zona”.

No está claro cuando trabajadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) están ahora trabajando contra el brote en la capital del Congo, Kinshasa, ubicada a casi 1.600 kilómetros (1.000 millas) de distancia.

Un funcionario del Departamento de Estado dijo que expertos de la CDC y trabajadores de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, también afectados por la orden siguen trabajando de cerca con aliados extranjeros para detener el brote.