ARGENTINA SE ENFRENTA A VENEZUELA EL PRÓXIMO VIERNES EN EL MARACANÁ

Pese a un Messi terrenal, Argentina cumple con los deberes

Por ERIC NÚÑEZ
PORTO ALEGRE,
Agencia AP

Al partido le faltaban 20 minutos cuando Lionel Messi recibió un balón en una posición inmejorable para marcar con su prodigiosa zurda un gol que le hubiera dado más tranquilidad a Argentina.

Para el estupor de propios y extraños en la Arena de Gremio, el delantero del Barcelona mandó el balón hacia la Luna. Era más fácil anotarlo que fallarlo, que fue lo ocurrió desde corta distancia tras recibir el centro atrasado de Marcos Acuña desde la izquierda.

Al final, Argentina emergió victoriosa ayer, imponiéndose 2-0 a la invitada Qatar. Para variar, no necesitó del Messi superlativo. Unos diez minutos después, su compañero Sergio Agüero concretaría el segundo tanto que terminó de cortarle las alas al campeón de Asia, asegurar el segundo lugar del Grupo B y el boleto para los cuartos de final de la Copa América.

Ejecutor de un penal para establecer el empate 1-1 ante Paraguay en el partido previo, el capitán Messi absorbió la sensación de alivio que imperaba en el plantel albiceleste. Su expedición en Brasil sigue, tocándole medirse contra Venezuela el próximo viernes en el Maracaná de Río de Janeiro. Tendrán cuatro días enteros para trabajar más en el equipo.

Por ahora, lo imperativo era ganar y sobrevivir.

“Hoy hicimos un buen partido y ganamos que es lo importante”, dijo Messi. “Necesitábamos una victoria para ganar confianza y tranquilidad”.

El partido del 10 argentino no fue malo, pero tampoco brillante. Con Agüero y Martínez, quien firmó el otro tanto, en una línea de tres delanteros, Messi no generó mucho peligro. Una de las pocas fue un pase filtrado que Agüero desperdició en la primera parte.

“Lo mejor fue la actitud, las ganas de querer ganar el partido”, sostuvo Messi. “Por momentos jugamos bien, creamos situaciones y tampoco sufrimos. Prácticamente no nos llegaron”.

Su técnico Lionel Scaloni resaltó el tesón exhibido por su tridente de atacantes y el de sus tres volantes.

“Corrieron como nunca”, apuntó el entrenador, quien también criticó el estado del césped del estadio de Porto Alegre. “No se puede jugar en esa cancha”.

La victoria y clasificación fueron un bonito obsequió de cumpleaños para la “Pulga”, que celebrará los 32 años el lunes. Su esposa Antonella Roccuzzo y sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, estuvieron presentes en el estadio.

Festejar onomásticos con la selección inmersa en una competición es algo habitual para Messi.

“Como siempre, como en los últimos 12 años, siempre me toca acá. Creo que sólo uno no lo pasé con la selección”, dijo Messi. “Pero está mi familia acá y los voy a ver un ratito. Mañana seguramente y hoy después de la comida”.

Después de superar una primera ronda que comenzaron con un revés 2-0 ante Colombia, la consigna para Messi y Argentina es comenzar otra vez.

“Ahora empieza el todo o nada. No se puede cometer errores”, imploró Messi. “Empieza otra copa. Son partidos diferentes, hay que ganar para pasar o te vas a casa”.

También apuntó al factor en el juego que deben afinar cuanto antes: “Hay que buscar el equilibrio. Nos gusta jugar con mucha gente para atacar pero hay que buscar equilibrio”.