Claudia Hernández-Herrera se refirió a la situación del país frente a la pandemia. En la imagen una guatemalteca espera en una fila para recibir alimentación escolar para sus hijos. Foto La Hora/Moises Castillo/AP

Claudia Hernández-Herrera*
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Guatemala, está a la cola de camas hospitalarias disponibles según los datos del CIA World Factbook y actualizados a enero de 2019 (0.6 por cada por cada 1000 habitantes) por debajo de países como Haití y con un alto porcentaje de la población sin acceso a agua potable, vivienda digna o a una red sanitaria con capacidad de atender la posible emergencia sanitaria que representa la pandemia global del COVID-19.

Alrededor de un 15% de la población no tiene acceso a fuentes de agua potable y, por tanto, no pueden tan siquiera tomar las medidas preventivas básicas recomendadas por autoridades sanitarias. Según estimaciones oficiales, cerca del 70% del PIB proviene de la economía sumergida con lo que un alto porcentaje de la población se ve obligada a salir cada día a la calle para intentar buscar salidas económicas y poder llegar a fin de mes. Esto quiere decir que un alto porcentaje de nuestra población está entre el grupo de vulnerables y olvidados ante esta terrible pandemia del COVID-19.

No existe aún una solución ideal que funcione frenando el avance de esta maldita pandemia y que sea capaz de no dañar tan drásticamente nuestra ya dañada economía nacional. Lo único que a priori se ve en el horizonte, es que trabajando todos unidos y de manera honesta podemos salir adelante. Se vienen tiempos difíciles a nivel global, tiempos en los que la economía mundial estará seriamente dañada y tiempos en donde muchos de nuestros seres queridos habrán perdido la vida y se habrán ido así, en silencio y sufriendo solos y sin despedirse de los suyos. Vienen tiempos en los que cada país tendrá que velar por su propia economía. Ahora toca ser capaces de reactivar nuestra propia economía nacional, vamos de vacaciones a cualquier punto de nuestra hermosa geografía nacional, volvamos a comprar en la tienda de la esquina, compremos los regalos de cumpleaños y de navidad de marcas nacionales o de artesanos locales. Por suerte o por desgracia, ha llegado el momento de volver a ser más locales pero trabajando de manera más global, de hecho, sólo trabajando de manera global seremos capaces de frenar el avance de la pandemia.

No esperemos que el gobierno o los bancos nos resuelvan todo. Ha llegado el momento de ser proactivos y trabajar por nuestro propio bienestar y el bienestar de nuestros vecinos. Al gobierno le toca por otro lado, trabajar de verdad por el pueblo que le ha elegido, al gobierno le toca replantearse los métodos y sistemas actuales de gobierno. Ahora toca reconvertir al país, toca replantearse los sistemas actuales de distribución de impuestos y presupuestos. Ahora toca plantearse que la población en general debe tener acceso al agua potable y a la sanidad pública, toca ser conscientes de que el acceso a la sanidad pública y al agua potable no es un privilegio, sino un derecho.

También es verdad que agradecemos que sea este gobierno recién estrenado al que le ha tocado lidiar con la situación de esta pandemia, porque si hubiera estado el sinvergüenza anterior, entonces si nos hubiera llevado la tiznada.

Claudia Hernández-Herrera es una profesional que vive actualmente en España y que ha colaborado en otras ocasiones con La Hora Voz del Migrante. 

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