Factor Méndez Doninelli

En Guatemala, una cosa es que los políticos corruptos y lacayos de las élites ignoren, desconozcan o muestren desinterés por la desfavorable y crítica situación económica y social del país y otra es que los gobernantes, quienes tienen la obligación de velar por el bien común ignoren la terrible realidad de la mayoría de la población guatemalteca, sobreviviendo en situación de pobreza y pobreza extrema. Mientras, el gobernante Jimmy Morales viajó esta semana a la Argentina para concretar la compra de dos aviones tipo Pampa III, de fabricación argentina, -según dijo-, destinados al Ejército Nacional para el combate al narcotráfico. El valor de ambas aeronaves es de 27 millones 999 mil dólares estadounidenses, equivalentes a Q210 millones en moneda nacional. Además, también con el mismo argumento compró al Gobierno de Colombia un buque patrullero que costó 90 millones de quetzales. El Gobierno justifica dichas compras de equipo militar, asegurando que potenciarán la efectividad de las Fuerzas Armadas en el combate aéreo, marítimo y terrestre de las actividades ilícitas del crimen organizado. A escasos seis meses de entregar el cargo en un negocio que muchos califican que estuvo rodeado de completa opacidad y no cumplió con el debido procedimiento, Jimmy Morales compromete más de 300 millones de quetzales en la adquisición de tal equipo. Esa decisión indica que la prioridad del Gobierno no es social, prefieren gastar lo que no sobra, en lo militar aunque la niñez se siga muriendo de hambre, los hospitales sin medicinas, la gente migrando por la pobreza, inseguridad y desesperación.

Hay que recordar a las élites, a gobernantes, a la clase política corrupta y lacayuna de las élites, a los empresarios contrabandistas y evasores de impuestos, a los militares impunes, a neoliberales e imperialistas, que es el actual sistema injusto e inhumano que se desprende del modo de producción capitalista, el descarado despojo y saqueo de los bienes nacionales y el secuestro del Estado por parte del crimen organizado, los que tienen al país con los peores indicadores económicos, culturales y sociales de América Latina. Es suficiente recordarle a esos sectores, que hoy en día Guatemala ocupa el primer lugar en desnutrición crónica infantil, más de la mitad del total de niños y niñas menores de cinco años viven en esta condición y muchos mueren. Que en Guatemala aumentó la pobreza, lejos de disminuir. Que la mayoría de la población tiene un déficit de más de 200 millones de viviendas. Alta tasa de desempleo e informalidad, 75% de la Población Económicamente Activa (PEA) trabaja en el sector informal de la economía, bajos salarios, explotación en condiciones de precariedad laboral sin protección ni seguridad social. Analfabetismo y educación de mala calidad. Sin acceso al desarrollo y viviendo en condiciones de marginación, exclusión, discriminación y racismo.

¿No creen Uds. que se pudieron impulsar muchos programas sociales, construir decenas de escuelas o proveer de medicinas a los hospitales nacionales con esos 300 millones de quetzales, gastados en equipo militar? Y ¿Para qué?, si como ya dijo un colega columnista, esos aviones y el buque en pocos años será chatarra, formarán parte del equipo desechado por obsoleto, entonces los militares pedirán nuevas compras para modernizarse, aunque los niños y niñas sigan muriendo de hambre y la mayoría de la población sobreviviendo en condiciones de pobreza y pobreza extrema.

A ustedes señores, hay que recordarles que los fondos públicos son para atender, mejorar y superar los problemas, urgencias y necesidades de todos los habitantes.

Factor Méndez

fmendez21@gmail.com

Defensor Derechos Humanos. Catedrático. Periodista/Escritor. Estudió Derecho, Derechos Humanos y Trabajo Social en Guatemala, Honduras y Costa Rica. Catedrático San Carlos y Rafael Landívar. Fundador Centro de Investigación, Estudios y Promoción de Derechos Humanos CIEPRODH. Autor de ensayos y artículos sobre temas sociales, políticos, memoria histórica y Derechos Humanos.

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