Stu Velasco

[email protected]

Comisario General (PNC) en buen uso de su retiro. Experto en seguridad ciudadana, servir a Guatemala es mi ¡mayor pasión! Criminólogo y Criminalista (UMG). Magíster Artium en Estudios Estratégicos por la Universidad Rafael Landívar. M.A. en Seguridad Pública por la Universidad Galileo. Consultor en análisis estratégico,  procesos de inteligencia, gerencia de crisis y administración de riesgos. Constructor de una mejor sociedad para nuestras futuras generaciones.

post author

Stu Velasco
[email protected]

Cada vez se agudiza más la crisis política en nuestro país, entre el gobierno, sus partidarios versus CICIG y sus defensores, en cada acto que las partes en confrontación ejecutan se eleva el nivel de riesgo para todos los guatemaltecos, exponiéndonos a continuar siendo víctimas directas de las embestidas que cada uno lidera con el fin de aplacar a su adversario, y salir triunfante de la guerra que ambos libran desde lo geopolítico, jurídico, social y mediático cada uno enarbolando su causa.

Como ha quedado claro el gobierno liderado por el señor Presidente Constitucional de la República, Jimmy Morales Cabrera, sostiene que existe una intención de ser derrocado por grupos de izquierda que pretenderían tomar el poder a través de utilizar como instrumento jurídico político a la CICIG para tal fin y que es únicamente por ello que emprendió la cruzada contra la Comisión, por otro lado, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, su comisionado Iván Velásquez Gómez, y sus férreos defensores sostienen la tesis que es la lucha contra la corrupción en nuestro país, la exclusiva razón que los mueve y llevó a librar esta aguda confrontación a todo nivel, y que no hay ninguna influencia u operación política de la izquierda que incida en la CICIG con el fin de beneficiar a dicha ideología, como tampoco tomar el poder y acceder a la máxima gobernanza de nuestro país.

A todo esto, estamos a punto de estrellarnos ¿y los liderazgos políticos de Guatemala? Duermen el sueño de los justos, prefieren ser espectadores, han elegido ver cómo nos estrellamos los guatemaltecos, observar cómo se libra la guerra sin tregua, estar ahí agazapados como tal avestruz, pero con cuerpo y pensamiento humano, ¿acaso creen que ese es el llamado y responsabilidad de un liderazgo político? ¿Para eso son las instituciones políticas de un país? ¿O es que no son las lideresas y líderes políticos de una nación los primeros llamados a pronunciarse, proponer y mostrar cohesión para construir una ruta que permita que una Nación en crisis supere la misma? O es que ninguno de ustedes posee una institución política, no la han construido o en el peor de los casos solo compraron un vehículo que los lleve a la guayaba y después ser más de lo mismo.

Políticas y Políticos de Guatemala, el deber los llama, ¿acaso padecen sordera y ceguera aguda? Y no han escuchado que su país está al borde de estrellarse, que vivimos una aguda polarización, que irresponsables ciudadanos y muchos otros supuestamente doctos en materias, de ambos grupos en pugna hasta han propuesto aberrantes rutas de insinuación violenta para nuestro país, señores seguirán ahí, de distinguidos espectadores, nos preguntamos los guatemaltecos si es que osadamente han definido salir hasta después del colapso, a pronunciarse para dar de gritos de lamentación y condena; luego descaradamente pedirnos el voto?.

Nos queda compartirles un breve concepto de que es un liderazgo político, así les dé un poco de pena y reflexionen, “liderazgo político en la democracia representativa, se puede señalar que es una acción, la cual se desarrolla en torno a una serie de retos estratégicos, los cuales deben ser afrontados por quienes detenten la condición de líder político, así como también por los partidarios y seguidores del mismo”, (cualidades del liderazgo político).

Ojalá muy pronto los máximos representantes de los partidos políticos de Guatemala atiendan al llamado y responsabilidad, se reúnan y definan una propuesta o pronunciamiento que ayude a evitar que caigamos estrepitosamente al vacío.

¡Hoy Guatemala los necesita, mañana tarde será!

Artículo anteriorComentocracia o chirmolería chapina
Artículo siguienteLos titiriteros afinan sus piezas