Estimado Señor Marroquín:
Le saludo con el fin de aclarar algunos puntos que el vespertino a su cargo ha publicado semanas atrás.
En su editorial del 2 de octubre pasado, La Hora afirma que la llamada a «diálogo en un formato adecuado», que mencioné en mi entrevista con la Agencia EFE publicada en Prensa Libre el día anterior, equivaldría a «favorecer un sistema de corrupción e impunidad».
El día 6 de octubre le escribí un correo electrónico agradeciéndole su interés en mi entrevista y precisando mi pensamiento, dado que evidentemente lo dicho en la entrevista había sido espectacularmente mal interpretado.
En ese momento, no había tomado conocimiento que además su periódico me había dedicado una página en el mismo número, en la cual se da un sesgo a mis palabras completamente contrario al sentido de la entrevista. En mi conversación con EFE no hablo para nada de condicionar la ayuda económica a este diálogo, sino expreso mi lógica preocupación por las enormes dificultades que enfrentan dichos programas de cooperación a la hora de integrarse en sólidas políticas públicas en el interés de los ciudadanos. En dicha página, se elaboran los argumentos hasta hacer pensar, dado que se menciona mi nombre, que la institución que yo represento estaría sugiriendo un pacto sobre «cuánto es lícito robar». Nada más lejos de la realidad, y harto desagradable ver especulaciones en nada justificadas por mis palabras publicadas con tanto destaque.
Me parece sorprendente cómo usted pudo pasar por alto que en la misma entrevista digo, pocas líneas más tarde, que «CICIG ha dado resultados muy significativos en el desarrollo del sistema judicial desde sus inicios en 2007, debido que a sus investigaciones han tocado unos intereses muy poderosos en el país». Igualmente es lamentable cómo usted pudo ignorar las declaraciones en las que afirmo que la «CICIG está tocando unos resortes fundamentales para el futuro de Guatemala y ha puesto el dedo allá donde más duele».
Le recuerdo por otra parte que la UE y sus estados miembros son los mayores donantes a CICIG, con donaciones por un total de 81 mil 617 millones de dólares desde su formación (19.4 millones directamente de la institución que represento), habiendo entregado yo mismo una donación de cinco millones de euros a la CICIG hace pocos meses. La postura de la UE frente a la declaración de Velásquez como persona non grata quedó claramente reflejada en el comunicado de la Sra. Mogherini, y en un primer comunicado local emitido en el marco del grupo de donantes G 13, documentos que encontrará ambos en anexo.
¿No ha pensado usted que el llamado a un formato «adecuado» pudiera justamente significar que el formato propuesto no reunía esa condición?
En resumidas cuentas, me temo que usted ha tergiversado completamente el contenido de mis afirmaciones, llegando a valorarlas de una forma negativa, en nada acorde al gran compromiso histórico que la institución que represento ha tenido durante años para este país. Los insultos gratuitos que el aquí firmante ha recibido por sus lectores y otros medios a raíz de sus afirmaciones resultan por consecuente totalmente paradójicos.
Como ya le mencioné en mi anterior comunicación, quedo a su disposición para un intercambio sobre esos temas en la forma que considere oportuna.
Reciba mi atento saludo.
Stefano Gatto
Embajador