Mario Roberto Coyoy

La semana pasada comentábamos que la Bonificación Incentivo, conforme la inconstitucionalidad declarada por la CC a un acuerdo del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, el mínimo a pagar a los empleados debe ser de Q250, por otro lado, no debe pagar cuotas patronales ni laborales de Seguro Social, y asimismo, no debe afectar las prestaciones laborales.

A raíz de lo antes expuesto, es totalmente válida la interpretación entonces que el monto de la Bonificación Incentivo, actualmente en Q250, se debe entender como un mínimo otorgado por la ley, por lo que deja abierta la posibilidad de que patrono y trabajador acuerden una bonificación superior a dicho monto, sin que la misma se encuentre afecta a las cuotas del seguro social y prestaciones laborales (salvo que las partes acuerden lo contrario), tal como lo permite el artículo 2 del Decreto 78-89 el cual otorga la facultad a patronos y trabajadores de mejorar la productividad y eficiencia convenida de mutuo acuerdo el incremento del valor de dicha bonificación sin que las mismas estén afectas al pago de las prestaciones laborales o la cuota del seguro social, lo cual es conteste con el principio de garantías mínimas reconocido por la Constitución Política de la República de Guatemala y los principios filosóficos de las leyes laborales que otorga la posibilidad de desarrollo, negociación, superación al ser un Derecho Dinámico.

Naturalmente, el pago de esta bonificación incentivo debe estar debidamente documentada y sustentada, en cuanto a sus mediciones, para que no se interprete que la misma, se utiliza únicamente con el propósito simular que no se trata de salario y por ende afecta a prestaciones laborales e indemnización y cuotas del seguro social.

Algunos contribuyentes se han preguntado si la Bonificación Incentivo continúa siendo gasto deducible en el ISR aunque no se paguen las cuotas de seguro social, y la respuesta, en nuestra opinión es que sí. Lo anterior derivado de que el Decreto 10-2012 en el artículo 22 numeral 3 y el artículo 23 literal f) se establece que “Los sueldos, salarios y prestaciones laborales, que no sean acreditados con la copia de la planilla de las contribuciones a la seguridad social presentada al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, cuando proceda” serán considerados gastos no deducibles, sin embargo, la clave en esta parte de la Ley es la frase “cuando proceda” ya que deja claro que si procedía pagar cuotas laborales y patronales y el contribuyente no cumplió, entonces es gasto no deducible, por lo tanto, siendo que para el caso de la Bonificación Incentivo no procede, no podría indicarse que es gasto no deducible, al menos por este requisito.

No cabe duda que la Bonificación Incentivo tiene sus ventajas, y dándole un buen uso, es un verdadero incentivo para empleados y patronos. Agradezco nuevamente la participación y aporte del licenciado Estuardo Paganini (egpaganini@deloitte.com) en este tema, nuestro Director de servicios legales en Deloitte Guatemala y El Salvador. Dios los bendiga.

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