Edith González

Si el dolor te despierta cuando dormís de día poné a dormir la noche que sanará la herida.
Gabo Ferro

Este 10 de octubre es el día elegido este año con el lema Vidas ocultas, pacientes ocultos, buscando visibilizar a todas las personas de distintas edades y sexos que padecen una enfermedad crónica o terminal que sufren dolor, que atraviesan por una etapa de angustia y soledad y cuyos familiares se ven impotentes ante esta situación.

Las organizaciones que velan por la atención a estos pacientes han promovido campañas alrededor del mundo buscando llamar la atención sobre la necesidad y el derecho de una atención integral al final de la vida y que muchas personas se sumen a ella.

Esta iniciativa plantea el reto de poner de manifiesto que los cuidados paliativos son un derecho que no está llegando a todas las personas que lo necesitan. Especialmente colectivos como los niños, la población rural y los enfermos de VIH.

Entre las desigualdades denunciadas destacan:

– Que el 42% de la población mundial no tiene un sistema de provisión de cuidados paliativos y en el 32% de países la prestación de servicios alcanza sólo a un pequeño porcentaje de la población.

– Los cuidados paliativos están integrados en los sistemas de salud en sólo 20 de 234 países (8,5%).

– Alrededor del 80% de la población mundial carece de acceso adecuado a los medicamentos necesarios para los cuidados paliativos.

– Según la OMS, el 66% de la población prácticamente no registra ningún consumo de opioides fuertes.

– Sólo el 7,5% de la población vive en países considerados de nivel adecuado en el consumo de opioides.

– Se estima que cada año más de 20 millones de niños a nivel mundial se beneficiarían de los cuidados paliativos.

– El 6% de todas las personas que necesitan cuidados paliativos al final de la vida son los niños.

– Los cuidados paliativos deben estar disponibles para todas las personas con enfermedades que limitan la vida, independientemente de la edad, la raza, la enfermedad, el género, la sexualidad, o el lugar donde viven.

Los cuidados paliativos buscan disminuir el dolor y el sufrimiento de las personas en la terminalidad de la vida. Son una combinación de medidas como el control de los síntomas, la comunicación sincera, y la atención a la familia.

Deben ser brindados por equipos interdisciplinarios especializados (médicos, psicólogos, enfermeras y trabajadores sociales, principalmente), aunque pueden aplicarse por cualquier profesional sanitario, conocedor de los mismos, cuando atiende a una persona en situación terminal.

La intervención de los equipos de cuidados paliativos es altamente eficaz en la reducción del dolor, las náuseas, la ansiedad, la tristeza y otros síntomas relacionados con la enfermedad en fase avanzada.

El Hospital Roosevelt se une este lunes con una Jornada de conocimiento sobre el dolor a cargo de la doctora Eloisa Brooks Salazar, dedicada a las alumnas de la escuela de enfermería auxiliar que dirige la enfermera profesional Eda Carranza. Participe usted informándose.

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