Dentro de seis semanas estaremos en la vigilia de las elecciones menos atractivas que ha presentado la historia del país, no sólo por la forma en que los guatemaltecos llegamos a realizar, gracias al aporte de la Comisión Internacional Contra la Impunidad, que el nuestro es un sistema creado y sostenido para alentar la corrupción y cimentar la impunidad, sino también porque la misma entidad organizada por Naciones Unidas demostró cómo es que el financiamiento de las campañas políticas constituye una gravosa hipoteca que termina pagando el pueblo.

La fecha de las elecciones se ha convertido en obsesión para los políticos que sienten la absoluta necesidad de llegar a ese día sin nuevos sobresaltos que evidencien su catadura. Pero ocurre que aún sin el concurso de la CICIG, nuestros dirigentes se parecen a aquellos malos jugadores de fútbol del viejo Campo de Marte a quienes los del equipo rival gritaban: “Déjenlo estar, ese se cubre solo” y eso ocurre con nuestros políticos. Ayer un incidente vial en el que se vio involucrada (por ir como pasajera bajo efectos de licor) una asesora cercana del presidente del Congreso, sirvió para demostrar los vínculos de nuestros dirigentes. El piloto del auto era hijo del polémico personaje contra quien iba dirigido el ataque que costó la vida a Facundo Cabral.

Se llegó a tales niveles de corrupción e impunidad que los pícaros se volvieron cínicos y descarados y ahora no pueden contener el surgimiento de evidencias en su contra. Hablaron como loros por teléfono con sus cómplices y ahora esas escuchas no sólo sirven para incriminarlos sino para hacer retrato hablado de su nivel cultural. (“¿loye?”)

Imposible suponer que en estas seis semanas que faltan todo será miel sobre hojuelas y calma. Imposible pensar que los políticos no tendrán que distraerse de la campaña para salir a defenderse y buscar enemigos a los cuales echar la culpa de sus desgracias. Ahora Lider ya encontró en la Embajada de Estados Unidos su cuco y hasta comparan a Baldizón con Árbenz como víctimas de una conspiración extranjera. Fue tal el aluvión que la Embajada dispuso cancelar actividades esta semana, dejando sin entrevista a muchas personas que tramitaban visa porque sintieron que serían blanco de la ira de las huestes que al final hicieron vigilia de oración con aquella mentalidad de que a Dios rogando y con el mazo dando.

Eso nos hace pensar que aquí si hay algo pegado con alfileres, como dijo Barquín, pero son los dirigentes políticos que a duras penas subsisten ante el repudio de la población.

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