Eugenio R. Fernández
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Los piratas violan la ley que existe para proteger estas marcas que van desde las joyas y bolsas más finas hasta las películas que se producen en todas partes. Estos piratas se aprovechan de los esfuerzos y riesgos que empresarios asumen al lanzar productos y servicios al mercado y roban directamente a las empresas al falsificar o reproducir los servicios sin pagar las regalías correspondientes.

No es de sorprender que las marcas tradicionales inviertan fuertes cantidades de dinero en proteger su propiedad intelectual con patentes y controles de calidad, así como presionar a legisladores y agencias del Ministerio Público para que cumplan con las mismas.

Ahora lo que si sorprende es que Swarovski, una marca famosa de bisutería fina austriaca, decida comercializar sus productos en Guatemala en una plataforma comercial que es 100% ilegal como lo es La Riviera Duty Free en el Aeropuerto Internacional La Aurora. Lo que allí se da es un contrabando aduanero puro y duro, ellos lo saben. La SAT es cómplice de este desmadre, el MP sabe lo que pasa, pero aquí no pasa nada pues las autoridades se alinean con el crimen o son parte del crimen.

Lo que no se vale es que ahora Swarovski, que ha tenido que luchar contra la falsificación de sus productos, se haga de la vista gorda y venda sus productos en ese lugar, lo que demuestra que los valores que los altos ejecutivos de esta prestigiosa marca dicen proteger es solo hipocresía dura y pura. ¿Cómo pueden exigir que no se falsifique su marca? ¿Cómo pueden pedir que le protejan su propiedad intelectual, si cuando tiene la opción que vendan su producto de contrabando, su conciencia es ahora inmune a lo correcto y ahora no les importa exponer su marca en una plataforma ilegal?

Vivimos en un mundo donde el dinero manda, sin embargo, las empresas que perduran son aquellas que son fieles a sus valores. Por utilidades a corto plazo uno nunca debe comprometer sus valores, pues es cuando hacemos eso que se pierde la perspectiva. Una vez se comprometen los valores por dinero, el empresario se tendrá que convertir tarde o temprano en gánster para defender lo suyo, porque no existe otra forma o estamos en el marco de la ley o nos colocamos fuera de ese marco.

Todo esto ocurre a meses que el gobierno austriaco le negara el permiso de venta de armamento a la Policía Nacional Civil de Guatemala, por el alto índice de corrupción y criminalidad que se registra aquí. Raro que Swarovski, siendo una empresa austriaca, no le siga el ejemplo a su gobierno.

Yo por mi parte dejaré de comprar Swarovski, que no tiene idea de lo que significa la Responsabilidad Social Empresarial, ellos perfectamente saben que las Tiendas Libres autorizadas a operar en el país son instituciones de beneficencia, esa es la plataforma legal para vender productos libres de impuesto. Al hacerse los locos con lo que pasa en Guatemala con las Tiendas Libres en el aeropuerto, Swarovski les quita oportunidades a niños, ancianos y familias de escasos recursos en el país para dárselos a empresa de dudosa reputación.

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