En febrero y marzo, las y los universitarios, particularmente de la Usac, aunque también de otras universidades, están llamados a cumplir diversas leyes del país, que les exigen asumir compromisos ineludibles con el Estado. Insto a autoridades, docentes, estudiantes, egresados profesionales y trabajadores a hacer su parte para desarraigar a las mafias criminales y corruptas que se han apoderado del Estado, incluida la universidad nacional.
A la Usac se le han dado muchas funciones dentro de la vida institucional del país, las cuales ha de desempeñar con capacidad y honestidad, y con la autoridad moral de ser la única entidad que, por mandato constitucional, coadyuve a la solución de los grandes problemas del país. En el momento actual, usurpada la rectoría y regida por un CSU ilegítimo e inmoral, que se ha resistido a elegir a miembros para quienes su período ha fenecido, la Usac carece de autoridad moral para intervenir en las designaciones de miembros de otras entidades del Estado. Es una aberración jurídica que este CSU designe a un magistrado y su suplente a la Corte de Constitucionalidad (CC), aunque la CC actual lo permita y avale. Se corre el riesgo de que la peor fiscal general en cuarenta años, con acciones contrarias a la decencia y la justicia, número uno en la Lista Engel de EE. UU. y rechazada por más de cincuenta países, termine siendo magistrada de la CC, con goce de impunidad por cinco años más, por compadrazgo con el falso rector y el CSU.
Las y los universitarios, en su totalidad, de universidad nacional y universidades privadas, deben ejercer inmensa presión sobre el CSU, con medidas legales y necesarias medidas políticas, que pueden incluir la paralización del país, para evitar las acciones y maquinaciones de las mafias criminales y corruptas. Autoridades, docentes y estudiantes de las universidades privadas deben exigir a los representantes de sus rectores y decanos que no se incluyan en la lista de candidatos a magistrados del TSE a personas con tachas imperdonables. Permitirlo corrompería, desde ahora, las elecciones generales de 2027.
Las y los abogados en el Colegio de Abogados y Notarios (CANG) de todas las universidades del país deben derrotar a la planilla mafiosa y a la CC actual, que privó del voto a las profesiones afines, para favorecer en dicho Colegio a un ex rector corrupto de la Usac. Las y los abogados egresados y las y los egresados sancarlistas de carreras afines deben garantizar que, en adelante, las mafias no logren mayoría de votos en ninguna de las elecciones en el CANG, incluido el Tribunal de Honor, para poder erradicar el fraude y la corrupción. Igual responsabilidad tienen los demás egresados de la Usac de todas las demás profesiones: las y los candidatos corruptos y delincuentes, incluido el usurpador actual de la rectoría, deben quedar excluidos en cualquier competición universitaria. Además, las y los egresados de universidades privadas han de contribuir con firmeza a la depuración de organismos directivos de todos los Colegios Profesionales. Será el aporte de las capas medias para depurar el ejercicio profesional.







