La pregunta de Jesús a Pedro cuestionó el rumbo que éste pensaba seguir y que Pedro cambió de inmediato, para hacer lo justo. La hago a la Facultad de Ingeniería de la Usac, en calidad de ex Decano de la misma, porque el rumbo que sigue es de abuso y corrupción. Esto nos resulta inaceptable a quienes nos formamos ahí, con calidad y dignidad, y a quienes ejercimos cargos docentes y administrativos. Todavía es tiempo de cambiar el rumbo y alejarse de la usurpación.

El pasado 24 se realizó la “amañada elección” del cuerpo estudiantil para elegir Decano de la Facultad, contra la cual se planteó recurso de amparo, oportunamente, porque las condiciones de la elección estaban sesgadas hacia el “candidato oficial”, cuyo nombre no se conoce. Se sospecha que sea Francisco Gómez, en funciones de Decano, u otro allegado alineado con el usurpador de la rectoría. En momentos en que el falso rector había presentado un recurso ante la CC para posponer las elecciones del CSU, Derecho e Ingeniería convocaron a la elección de Decanos, con la ventaja de manejar los correspondientes aparatos administrativos. Sin razón de peso, Ingeniería citó a las y los estudiantes a votar en el Parque de la Industria y en horario de la mañana, que terminaba a las 15:00 horas, limitando con ello la participación estudiantil de quienes trabajan. Eso explica el bajísimo número de estudiantes que votaron –843 de una población de casi diez mil con derecho a votar–. De estos, 653 votaron por la planilla 1, sin candidato, y 181 votaron nulo. Los 237 electores que fueron aceptados para la planilla 1 no representan la voluntad estudiantil de la Facultad de Ingeniería. Se justifica así el recurso de amparo ante la CC contra el proceso electoral, que aún espera dictamen definitivo. Confío en que este organismo exija que se repita la convocatoria bajo condiciones justas y equitativas.

De repetirse el proceso, considero que la planilla prohonestidad, cuya inscripción no fue aceptada, ganará la elección, porque la planilla 1 ya demostró su limitado apoyo. En condiciones apropiadas se tendrán que realizar también las elecciones de cuerpo electoral en el Colegio de Ingenieros de Guatemala (CIG) y el Colegio de Ingenieros Químicos. El CIG será gran reto, porque la corrupción nacional ha encontrado ingenieros que han aprovechado grandes negocios y cometido estafas en caminos y obras públicas –como puentes y tramos de carreteras que no se han terminado y obras públicas aún a medias de los gobiernos de Otto Pérez, Jimmy Morales y Alejandro Giammattei–. Estos ingenieros y otros en el sector privado han traicionado su juramento de graduación, y pesan en el CIG, en donde tratarán de no perder sus privilegios. Son una minoría; pero con la capacidad de manipular a otros que pecan de ingenuidad o que son reclutados para los “buenos negocios”. No es fácil erradicar la corrupción una vez sus tentáculos han acaparado la vida profesional. Insto a los colegas que respeto, por su capacidad y honestidad, a que hagamos causa común, con la convicción de que Guatemala ha llegado a tal punto de descomposición que la lucha frontal es de la gente proba contra la corrupta.

Raul Molina Mejía

rmolina20@hotmail.com

Nació el 20/02/43. Decano de Ingeniería y Rector en funciones de USAC. Cofundador de la Representación Unitaria de la Oposición Guatemalteca (RUOG) en 1982. Candidato a alcalde de la capital en 1999. Profesor universitario en Nueva York y la Universidad Alberto Hurtado (Chile). Directivo de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG).

post author
Artículo anteriorUn verdadero dolor de cabeza
Artículo siguienteEl tirano invisible