Pedro Pablo Marroquín

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Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!

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Pedro Pablo Marroquín Pérez
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@ppmp82

Los que han servido al Presidente como si fuera el Rey ya sabe que Alejandro Giammattei no es una persona de lealtades y que para quedar bien con él deben estar aprobados por el Centro de su Gobierno.

Para explicar la desgracia en la que cayó Allan Rodríguez, quien se tiró al lodo para satisfacer los deseos de Giammattei y su Centro de Gobierno, debemos entender que el expresidente del Congreso quedó tan mal porque se expresó como no debía de alguien y eso llegó a los oídos del Presidente. Tiraron toda la carne al asador por ridiculizarlo y lo siguen haciendo como vimos esta semana en el Congreso.

Consuelo Porras, la fiscal general y su círculo han entendido eso y han decidido jugarse el todo por el todo para demostrar a Giammattei que ella es la fiel portera de la Impunidad y la fiel garante de que la pareja que toma las decisiones podrá vivir y gozar de los frutos de los negocios oscuros en paz. En el nombre de Dios hacen unas barrabasadas que aunque aquí no haya justicia, la divina juzgará.

Porras deshizo el Ministerio Público (MP) para asegurar plenos controles y está haciendo infinidad de ilegalidades porque sabe que no hay límite, que la gente no reacciona y que ella sigue teniendo el apoyo clave de particulares que parten el pastel y a los que ella ayudó en su carrera por expresar que nunca hicieron nada malo.

Está armando casos como el del exdecano de la Da Vinci (que en todo caso es un tema que le compete al Consejo de la Enseñanza Privada Superior) y el que armaron para agarrar a una abogada que estaba ejerciendo un derecho legítimo de defensa.

Muchos de los abogados que transan con jueces y fiscales andan tranquilos operando en tribunales, pero una abogada que no anda viendo a quien le da pisto, resulta que es capturada porque ahora es lo que Porras siente que necesita para demostrar que ella debe ser reelecta.

Los decanos de la Comisión de Postulación deben saber que si Porras no está en la lista, ya Méndez Ruiz debe tener los memoriales listos para ir en contra de quienes no den el voto por ella. Ser el facilitador de Porras le ha valido y es que aquí no se necesitan mentes brillantes; se necesita gente que se preste a operar en el sistema paralelo de justicia.

Las consecuencias de lo que está haciendo Porras para quedar de nuevo las vamos a pagar todos. Los pocos agentes de negocios que hoy apoyan esas decisiones deben poner sus barbas en remojo porque estos esquemas de ilegalidad siempre pasan factura y cualquiera los opera para sacar las máximas ventajas.

Hay una mancuerna entre Giammattei y Porras que ha provocado que la corrupción siga siendo la norma, que los hechos del pasado queden en impunidad y que se sienten las bases para más ilegalidades y arbitrariedades.

Ver esto que sucede con la mayor normalidad del mundo no es algo conveniente porque estamos hablando del país, del futuro de todos, de la gente (en especial la que más necesita que invirtamos en su desarrollo). Vamos en la ruta a Nicaragua y las acciones de Porras, con el visto bueno de Giammattei, nos aceleran a pasos agigantados.

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