Marco Morales

Marco Morales, Director de Water Co. www.water-co.com Ph.D. en ingeniería hidráulica y medio ambiente, MSc. Gestión y Planificación del Agua (UPV, España), especialista en Water Quality Monitoring (JICA, Japón), Gestión económica de recursos naturales y ambiente (UAH, España), Ing. Agr (USAC, Guatemala) Correo: marcomorales@water-co.com | Whatssapp: +502 33258714

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Las fuerzas políticas han medido sus fuerzas. ¡El pueblo de Guatemala mostró su voluntad y su sabiduría en las urnas de votación! Mis humildes disculpas por no haber creído más en ustedes, en nosotros.

El Congreso, centro del poder nacional, reconfigurará fuerzas, pero seguirá siendo mayoría la defensa del statu quo del país.

En la Municipalidad de Guatemala hay impugnaciones a miles de votos y aún no se sabe quién ganará.

Usted ya sabe cuáles son los problemas graves a los que nos enfrentamos como país y que vienen de la mano de la Anarquía del Agua: contaminación, deforestación y pérdida de fuentes de agua, escasez hídrica para personas y empresas en ciudades y campos, luchas por el agua, inundaciones, drenajes colapsados, derrumbes, el fenómeno El Niño, la basura flotante, las aguas residuales sin tratamiento, pozos sobreexplotados y colapsados, la ausente gestión y gobernanza hídrica en un país rico en agua.

¿Quiere ver soluciones del agua en la Metrópoli? ¿Sabe que le tocará pagar más por la electricidad debido a la falta de lluvias? ¿Le toca regar sus campos con agua contaminada?

Aún hay gente que cree que el libre mercado traerá la solución. Vea, soy empresario, y ojalá en Guatemala hubiese libertad de mercado y ley de competencia, pero lo que hay es mercantilismo. Por allí no va la cosa, de momento.

También hay quienes creen que la solución está en el individuo, la acción de cada persona. Esto es loable, y trascendental, pero ¿puede limpiar usted los ríos y lagos con sus propias manos? ¿cómo va a evitar con activismo que los lixiviados tóxicos del basurero de la zona 3 contaminen cuerpos de agua superficiales y subterráneos en la cuenca del Motagua? ¿qué van a hacer nuestros mejores individuos frente a la falta de lluvia durante meses?

La solución requiere de acción gubernamental, en dos líneas claras: hacer cumplir la ley del agua que ya está escrita (Ejecutivo y Judicial) y aprobar la Ley general del Agua (Legislativo).

Ya lo sé, nuestra institucionalidad está en agonía. Pero ayer, el pueblo pensante le hizo una “transfusión de plaquetas”, la gente le volvió a dar vida a esta agonizante democracia.

Desde ya debería iniciarse el diálogo y la incidencia alrededor de la aprobación de la ley del agua.

A los partidos UNE y Semilla, a Sandra Torres y a Arévalo, les digo lo siguiente. Gane quien gane, sobre sus hombros está direccionar la institucionalidad existente y ejecutar coordinadamente y con transparencia los más de 1,500 millones de quetzales (más de 192 M USD) de presupuesto nacional anual dedicado al agua.

Se trata de más de 25 instituciones de Gobierno Central con personal, recursos y presupuesto que deben cumplir mandatos legales relacionados con el agua.

La solución se llama Gabinete Específico del Agua, la figura legal e institucional que tiene competencia para coordinar desde la Vicepresidencia, para alinear y ordenar a ministros y secretarios de Estado. Todos en una dirección.

La próxima alcaldía y concejales de Ciudad de Guatemala, por ejemplo, solo podrán solucionar los problemas del agua trabajando de la mano con la Presidencia y la Vicepresidencia. Deberán buscar un punto en agenda para reunirse con el Gabinete del Agua.

Llámenme ingenuo, confío en que la democracia aplastará la dictadura instalada. Pero no lo digo yo, lo dice esa gente buena de Guatemala, que es pensante y es mayoría… y exige un cambio en el sistema de país, en el statu quo del agua.

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