A partir del día de hoy esta columna tomará un giro y cambio de enfoque. Como saben mis lectores he sido electo por la Asamblea del Colegio de Abogados y Notarios como magistrado suplente de la Corte de Constitucionalidad. Derivado de ello ya no me será posible analizar temas de coyuntura y emitir opinión sobre ellos porque afectaría la imparcialidad sobre los cuales pudiera eventualmente tener que decidir en casos en la Corte. Por eso esta columna dará un giro.
Comencé a escribir en el año 2020 en el mes de febrero no teniendo muy claro cómo se ejercía el periodismo de opinión. Solo sabía que quería manifestar mis ideas en una forma de ejercicio catártico en un entorno en el que llevaba años de estar insatisfecho en cómo se conducían los negocios públicos y de la degradación institucional, en particular en el sector justicia. Pensaba, a través de las ideas y de la argumentación, podía coadyuvar a formar opinión sobre temas que me parecían, en ese entonces, importantes, tales como, la reforma al sector justicia, la reforma de la normativa electoral, criterios constitucionales y los modelos de contratación de infraestructura vial y de cualquier tipo. Con el tiempo, algunos de estos asuntos se han abordado y otros no, sino siguen siendo temas que deberían estar en la agenda pública, uno de ellos, por ejemplo, la reforma al sector justicia, más necesaria ahora que nunca.
A través de estos 6 años ha pasado mucho. Pasamos una pandemia, la cual trastocó la vida de las personas alrededor del mundo. Luego en el ámbito local pudimos ver en tiempo récord cómo hubo una degradación política importante durante la administración del presidente Giammattei, particularmente, en el sector justicia. Y, claro, cómo no recordar los eventos del 2023 que pusieron a prueba nuestra democracia y nuestro sistema electoral y de partidos políticos. Durante todo ese tiempo traté de plantear un análisis de las cuestiones jurídicas con desapego y objetivamente para que se entendiera por todos. Algunos me señalaban que quizá era muy técnico a veces, pero hice lo mejor que pude para tratar de exponer los temas y poder argumentar claramente.
Ahora toca darle un giro importante a la columna. Durante estos 6 años muchos me recriminaban porque no escribía sobre las materias de mi práctica profesional. Pues consideraba que era importante tratar de formar opinión sobre los asuntos políticos y constitucionales de la coyuntura nacional. Sin embargo, debido a mis nuevas funciones, considero que la forma en que puedo aportar en formar opinión es exponiendo temas de actualidad jurídica que no tengan incidencia en la coyuntura nacional o bien exponer temas académicos de relevancia. Para ello, en adelante, voy a escribir columnas exponiendo temas sobre materias de propiedad intelectual, arbitraje, litigio internacional, derecho internacional privado y público, temas de derecho mercantil, privacidad de datos y otras materias en las que trataré de exponer con una visión de Derecho Comparado instituciones o temas con fines informativos y de análisis. Es decir, esta publicación semanal se tornará más académica y jurídica que de análisis político. Espero que este cambio de dirección sobre la columna sea apreciado por ustedes. Agradezco a todas las personas que han seguido mis columnas en estos seis años, espero lo sigan haciendo y que, además, pueda atraer a otros dado el cambio de visión y dirección de esta columna. Gracias a La Hora por el espacio.







