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La gloriosa Usac, mi universidad, mi alma máter, se encuentra en un momento sumamente difícil de su devenir histórico. No es nuevo, la coyuntura actual ha sido el resultado de un proceso de deterioro constante desde hace muchos años. La Usac se caracterizaba por contar con los mejores exponentes de la academia, tanto a nivel de rectorías, como de decanaturas y de profesores.

Los rectores de antaño forman un museo a la dignidad, a la honradez, un legado de amor a la propia universidad que los formó. En qué momento comenzó el declive. La verdad que llegó con rectores de poca monta, quienes se aprovecharon de su puesto para arreglarse personalmente todas las granjerías posibles. Uno de ellos casi acaba con el Plan de Prestaciones y se arregló su pensión por la cantidad más elevada conocida, que llegó a tal grado de socavar el plan mencionado que se tuvieron que establecer reglas y límites para evitar más atropellos y canonjías.

La cola de sinvergüenzas se alargó. Pero aún más, los rectores iniciaron con algo que no había ocurrido antes, se recetaban la reelección, con lo cual los privilegios que se generaron alrededor de la rectoría de la Usac se multiplicaron, pero no solo eso, el nivel de profesores y puestos académicos y administrativos sufrió terriblemente cuando arribaron expertos trepadores, sinvergüenzas de colección y aprovechados permanentes de sueldos, promociones, permisos y, sí, al final, llegó también la corrupción.

En esta trama impresionante de tráfico de influencias, otorgamientos de puestos por procesos amañados, intervenciones a escuelas y facultades, así como elecciones arregladas para integrar el Consejo Superior Universitario, CSU, se estableció una red de corrupción que hoy tiene a la Usac maniatada de arriba a abajo, los funcionarios -arreglados con displicentes y altos sueldos-, se convirtieron en eslabones de una cadena de favores, amaños, triquiñuelas y, se habla, hasta de acciones punitivas contra otros funcionarios.

La actual rectoría, posiblemente es la peor, pero no por ello la única que ha venido usurpando la rectoría de la Usac. Como bien señalan, al actual rector, es un auténtico usurpador de la rectoría de la Usac, pero no se queda ahí nomás, es quien ha articulado las elecciones del TSE con auténticos mercaderes de la ley, es quien nombró a dos secuaces ante la Corte de Constitucionalidad y ahora se apresta a su nuevo y último movimiento, reelegirse mañosamente.

El actual usurpador de rector, no actúa solo, cuando asumió como usurpador de rector fue apoyado por Giammattei, así como por el sistema de justicia y hoy este personaje sabe muy bien que ya tiene orquestado un fraude escandaloso, pero que la mayor vergüenza es que seguramente será avalado por jueces de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte de Constitucionalidad, con lo cual, sabe que asumirá por otro período, ahondando la crisis de la Usac y con ello conduciendo al país a mayor caos.

La Usac, mi universidad, de la que soy un orgulloso graduado, ha jugado un papel histórico en la vida política del país. El Pacto de Corruptos sabe que mantener controlada a la Usac, les asegura seguir en sus privilegios y mantener el control político de un estudiantado aguerrido, que hoy muchos estudiantes están sacando la cara para expulsar a los grupos de choque del usurpador Mazariegos.

Todos los graduados, estudiantes, profesores, administrativos y miembros del sindicato de la Usac, no podemos permitir que nos hagan un fraude en nuestras narices y se rían de nosotros. Si las instituciones de justicia avalan este fraude, la situación del país puede tornarse mayormente conflictiva, pues si las instituciones de justicia están cooptadas, no queda más que rebelarse e iniciar un proceso que permita recuperar las instituciones. No se puede permitir otro fraude en la Usac, no lo debemos permitir.

Seguir con un usurpador al mando de la rectoría, es replicar lo que ocurre con la justicia en nuestro país, el derecho a rebelarse hay que usarlo, ya poco queda para que la situación se convierta en un espacio de ingobernabilidad, pero las condiciones están conduciendo a un escenario conflictivo.

Juan José Narciso Chúa

juannarciso55@yahoo.com

Guatemalteco. Estudió en el Instituto Nacional Central para Varones, se graduó en la Escuela de Comercio. Obtuvo su licenciatura en la USAC, en la Facultad de Ciencias Económicas, luego obtuvo su Maestría en Administración Pública INAP-USAC y estudió Economía en la University of New Mexico, EEUU. Ha sido consultor para organismos internacionales como el PNUD, BID, Banco Mundial, IICA, The Nature Conservancy. Colaboró en la fundación de FLACSO Guatemala. Ha prestado servicio público como asesor en el Ministerio de Finanzas Públicas, Secretario Ejecutivo de CONAP, Ministro Consejero en la Embajada de Guatemala en México y Viceministro de Energía. Investigador en la DIGI-USAC, la PDH y el IDIES en la URL. Tiene publicaciones para FLACSO, la CIDH, IPNUSAC y CLACSO. Es columnista de opinión y escritor en la sección cultural del Diario La Hora desde 2010

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