0:00
0:00

“Eres cómplice de lo que te sucede: la desgracia entra por la puerta que le has abierto”. 

Alejandro Jodorowsky

Los integrantes de las Juntas Directivas de las diferentes unidades académicas de la Universidad de San Carlos, no son designados, con excepción de los secretarios, todos los demás son electos por la comunidad estudiantil y académica, los mismos son juramentados y desde el momento que toman posesión responsables de sus actos, a quienes se les aplica el artículo 154 de la Constitución, debido a la estructura de la Usac, como directivos tienen obligaciones y derechos, adicional a estos el honor de ser la autoridad, cuya presencia es esencial para una institución históricamente relevante en la vida de nuestro país, recordemos que los miembros del CSU o juntas directivas, incluidos los vocales, están sujetos a las normas de responsabilidad de los funcionarios públicos.

Por lo antes expuesto, cuando las diversas autoridades de nuestra alma mater, deciden incumplir con mandatos para los que se presentaron a una elección, pero no solamente es la decisión de cerrar los ojos ante una obligación, el asunto va más allá, debido a que las consecuencias de la falta de reserva moral serán malas para la Universidad y la comunidad universitaria, a ellos les regresará en forma de denuncias civiles y penales, derivado del incumplimiento del mandato constitucional, además del político.

Es necesario en todo momento que las autoridades electas por los sancarlistas, recuerden que así como los profesionales aun habiéndonos graduado seguimos conservando la obligación de participar en las decisiones que impactan en el gobierno interno de la institución, y en la población en general, porque es la población la que con sus impuestos han hecho posible que la San Carlos se mantenga y con ella la posibilidad de que diversidad de carreras puedan ser estudiadas, ellos como autoridades tienen una obligación mayor que la nuestra, y es la del debido cumplimiento.

Las elecciones para Rector de la Universidad no son un asunto baladí, no solamente por la importancia dentro de la institución, también porque nos representa nacional e internacionalmente, aunado a ello el poder político que le asiste en una gran cantidad de decisiones que inciden en la sociedad en general, no es lo mismo ser el directivo de una sociedad de vecinos o de una empresa, que ser el representante de estudiantes, docentes y profesionales de una gran cantidad de carreras, siendo los comicios para nominar electores a Rector una actividad que se desarrolla cada cuatro años, para los que todos debemos estar preparados, unos más que otros, por ejemplo los docentes, alumnos y profesionales podemos dejar de votar, los que no pueden dejar de cumplir son los encargados de que los diferentes eventos se lleven a cabo.

Las consecuencias del incumplimiento de las obligaciones de quienes llevan a cabo los procesos electorales internos, es de suma importancia, por lo que la falta de ejecución de los actos para los que se presentaron a un proceso electoral es no solamente inadmisible, sino que tiene consecuencias legales, éticas y morales para quien no cumpla con deberes tan importantes como las actuales elecciones.

En un sistema como el nuestro en el que la desconfianza ha superado la credibilidad en las diferentes instituciones, el tomar decisiones que pueden tener repercusiones en el ámbito civil y penal, recordando que la responsabilidad civil de la función pública dura veinte años, y que las autoridades cambian y las corrientes también, lo que no cambia es el deber constitucional cuyo incumplimiento tiene consecuencias a corto mediano y largo plazo.

La anterior reflexión va encaminada a recordar a las autoridades de la Usac, que desde el momento que se presentan a un proceso de elección, y que fueron electas se hacen responsables de sus decisiones tanto activas como pasivas, por lo que el no presentarse a cumplir con una obligación, y que debido a este incumplimiento no se celebre un proceso tan importante como las elecciones de diferente índole, tiene consecuencias legales. 

Adicional a lo legal se encuentran los efectos políticos, éticos y morales, los que tendrán que enfrentar, recordemos que el rendimiento de cuentas, no se limita al dinero, hay cuentas más importantes que las monetarias.

 

licgla@yahoo.es

Gladys Monterroso

licgla@yahoo.es

Abogada y Notaria, Magister en Ciencias Económicas, Catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Diploma otorgado por la Corte de Constitucionalidad en 2005, como una de las Ocho Abogadas Distinguidas en Guatemala, única vez que se dio ese reconocimiento, conferencista invitada en varias universidades de Estados Unidos. Publicación de 8 ediciones del libro Fundamentos Financieros, y 7 del libro Fundamentos Tributarios. Catedrática durante tres años en la Maestría de Derecho Tributario y Asesora de Tesis en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

post author
Artículo anteriorSi las tormentas avisaran
Artículo siguienteLos mejores juristas para el Tribunal Supremo Electoral