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“Que tus decisiones reflejen tus esperanzas, no tus miedos”. Nelson Mandela

Estamos viviendo momentos cruciales para el futuro cercano de nuestro país, debido a la excesiva politización del Sistema de Justicia, que se ha convertido en reparto de cuotas por los dueños de los grupos, tanto que, si no se tiene padrino no se puede acceder a una magistratura, o a otro puesto por designación porque electos, solo los que lo son por voto del CANG lo son, en las demás instituciones los nombres de los abogados se intercambian como estampitas para llenar un álbum, y si uno de los nombres ha sido defenestrado por cualquiera de los dueños de algún grupo está fuera, no importa que llene todos los requisitos u obtenga 100 puntos, se intercambia por otro que aunque no tenga las mismas calidades es intercambiable, por eso la decepción generalizada con las mal llamadas “cortes balanceadas” en las que muchos excelentes y experimentados profesionales quedaron fuera.

Lo anterior lo sabemos todos, y lo hemos sufrido muchos, en carne propia lo he vivido, por lo que puedo asegurar que así funciona este sistema que no fue diseñado así, pero en eso se convirtió.

Siempre he manifestado y lo mantengo, que la única elección democrática es la magistratura elegida por el CANG, en la que tenemos la responsabilidad directa nosotros los abogados que votamos, pero más quienes no votan, porque somos un conglomerado representado por dos magistrados a quienes elegimos, por lo que responderemos ante la sociedad sobre nuestra decisión, pero más por nuestra indecisión.

Las otras cuatro designaciones se encuentran en marcha, unas con más oscurantismo que otras, pero a la que me quiero referir es la que en cumplimiento del artículo 150 literal c) de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad serán designados por el “Presidente de la república en Consejo de Ministros”, literal y textual, constituyendo  una oportunidad para dejar huella institucional; sin embargo, con la decisión del actual Jefe del Ejecutivo, se pierde cuando resuelve pedir solicitudes a quienes quieran acceder al cargo, me parece un error garrafal porque este magistrado es designado, pudiendo el actual Ejecutivo marcar la diferencia con los anteriores, quienes lo que han  hecho es pagar facturas o favores, adicional que se incumple la ley, lo cual es preocupante.

Llevarnos de buenistas en el poder no conduce a nada, en lo personal no entiendo que el Presidente no conozca a ningún abogado honesto que llene los requisitos más importantes, para que le hiciera llegar la invitación a formar parte de la alta Corte, con su actitud los obliga a solicitarle un cargo tan importante, desnudándolos.

Los tiempos actuales exigen osadía, es mejor la lucha libre que el ajedrez, ya falló con los gobernadores, las convocatorias son para otros menesteres, porque nos jugamos el equilibro del órgano más importante por ser supra de todos los demás, incluyendo a sus electores, a usted señor Presidente se le va a recordar más por sus desaciertos que por sus aciertos, igual que a sus predecesores, aunque a usted un poco más porque despertó una esperanza que se convirtió en fallida, pero que le mal recuerden por esta designación sería funesto para usted, su familia, pero más para nosotros los ciudadanos.

En nuestro gremio hay muchos abogados que no solamente son honestos, sino que idóneos, entendiéndose idóneo como apto, competente, capaz, preparado, honrado, el correcto.

Estando una buena parte de la sociedad desencantada con la mayoría de las decisiones presidenciales, como ciudadana guatemalteca, abogada con más de 27 años de ejercicio, y 26 años de docencia universitaria, directamente le puedo sugerir muchos nombres, pero por falta de espacio públicamente a usted le invito a considerar entre otros a los profesionales Gabriel Orellana Rojas, Rony Eulalio López, Ovidio Orellana, René Villegas y Juan Francisco Flores, quienes pueden ser parte dignamente de la lista de abogados que pueden contribuir a devolverle la prestancia a la CC que ha perdido en los últimos años.

Usted Señor Presidente aún está a tiempo de tomar no la decisión correcta, está a tiempo de sentar un precedente de verdadero cambio al Sistema de Justicia, si no lo hace, no solo la historia, el país completo lo juzgará.

Gladys Monterroso

licgla@yahoo.es

Abogada y Notaria, Magister en Ciencias Económicas, Catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Diploma otorgado por la Corte de Constitucionalidad en 2005, como una de las Ocho Abogadas Distinguidas en Guatemala, única vez que se dio ese reconocimiento, conferencista invitada en varias universidades de Estados Unidos. Publicación de 8 ediciones del libro Fundamentos Financieros, y 7 del libro Fundamentos Tributarios. Catedrática durante tres años en la Maestría de Derecho Tributario y Asesora de Tesis en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

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