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“El acto más valiente sigue siendo pensar por ti mismo. En voz alta”. Coco Chanel

La decadencia de los diferentes gremios se hace cada vez más evidente, pero en este año en el que se deciden los nombres de agentes importantes para la institucionalidad del país, lo es más aún, aunque parezca una utopía, se debería exigir conocer no solamente la hoja de vida de quienes tendrán en sus manos la decisión de elegir nombres, si no que su preparación real (no diplomas muchas veces comprados) por medio de debates de conocimiento.

La primera elección de muchas y muy importantes, nos ha dejado varias lecciones entre las que destacan: 1) Somos una sociedad de sectas, 2) Sin dinero no hay posibilidades, como le sucedió a la planilla dos, y 3) Debería dársele más importancia a la Academia.

Desde finales de 2025, iniciaron las reuniones en las que se dilapidó X cantidad de dinero, por medio de comidas y regalos, en algunas para dar la apariencia académica, se incluyó una conferencia, pero el fondo era posicionar una figura, para que el dueño del grupo le ponga nombre y apellido.

En la primera elección del año, entre la primera y la segunda vuelta, las redes sociales han sido utilizadas para el señalamiento descarnado al contrario, lo que demerita a quien realiza el señalamiento, y a quien lo recibe, porque se deshumaniza el proceso ¿Tendrá efecto negativo para dejar de votar? Me parece que no, porque no se va a votar por el perfil, se va a votar por consigna, siendo de tanta importancia todas las elecciones, y habiéndosele dado a los gremios profesionales universitarios, la decisión de elegir representantes para que en su nombre designe candidatos, debería ser prima facie el análisis de los perfiles, entre lo que debería ser lo más importante su pulcritud de vida sumado a su preparación real, y eso solo se consigue escuchándolos en debates sobre el tema central para ser elegidos como electores, teniendo mucho cuidado con un tema sensible, como los alimentos, a los abogados principalmente se nos ha señalado como hambrientos por la población, porque se ha creado la idea de que por dos chicharrones vendemos el voto, tanto que alguien recomendó, coman con todos, pero piensen su voto, lo que me parece como abogada, denigrante.

Creo que las redes clientelares que han proliferado desde hace años no solamente han dañado a los gremios, también a la sociedad, porque se ha modificado la tabla de valores gremiales, quienes votan no lo hacen por el candidato o candidata, votan por el grupo, se ha instituido la disciplina de voto, dejando de ser democrático, para convertirse en un pase de ley.

Ya que llegamos a donde hemos llegado, se encuentra en primera instancia en manos de las Juntas Directivas y los Tribunales Electorales de los Colegios establecer los requisitos básicos para la inscripción de las diferentes planillas y candidatos, lo que ya empezó, pero falta mucho más todavía, ir más allá, la fiscalización de los recursos utilizados por cada agrupación, así como primarias en cada organización, y la legalidad de estas.

Como profesional, no he pertenecido a ninguna organización de hecho, solo de derecho, hace muchísimos años pertenecí a una creada para efectos académicos, de la que salió la iniciativa para apoyar al exmagistrado Juan Francisco Flores, quien ganó las elecciones dos veces, recuerdo la plática sostenida con un compañero de la agrupación, en la que me dijo “Nosotros confiamos en él, pero si falla, tenemos la obligación de pedirle cuentas” (Lo que no fue necesario, porque hizo un magnífico trabajo, el que perdura).

Durante el tiempo que fue Magistrado Constitucional jamás me acerqué a la CC, ni a su entorno a pedirle favor alguno, lo apoyamos para que hiciera lo que hizo, un buen trabajo, hoy los grupos sirven de plataforma para posicionar a diferentes actores, que después pagarán diferentes facturas, revertir esta costumbre es difícil pero no imposible.

Las dos planillas que compiten son señaladas por los candidatos que se someten al escrutinio, pero también, por los lazos y entramados de cada una, situación que desvirtúa la intención del constitucionalista cuando dejó en manos de los profesionales tan importantes decisiones, por ser académicos no por ser políticos.

En nuestras manos está promover el cambio.

Gladys Monterroso

licgla@yahoo.es

Abogada y Notaria, Magister en Ciencias Económicas, Catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Diploma otorgado por la Corte de Constitucionalidad en 2005, como una de las Ocho Abogadas Distinguidas en Guatemala, única vez que se dio ese reconocimiento, conferencista invitada en varias universidades de Estados Unidos. Publicación de 8 ediciones del libro Fundamentos Financieros, y 7 del libro Fundamentos Tributarios. Catedrática durante tres años en la Maestría de Derecho Tributario y Asesora de Tesis en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

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