El pasado jueves 16 de abril, en las instalaciones de la Embajada de la República de Alemania en Guatemala, fue inaugurada la exposición artística titulada: “Autopoiesis” del maestro Clemens Luhmann. La presentación estuvo a cargo del Excelentísimo Señor Embajador de Alemania en Guatemala, doctor Hardy Boeckle, quien dentro de sus palabras manifestó: “El título de la exposición proviene de un concepto desarrollado en biología por los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela. Describe la capacidad de los sistemas de crearse y transformarse a sí mismos. El sociólogo alemán Niklas Luhmann, padre del expositor, ha adaptado este concepto constructivista a la sociedad humana.
Nuestro artista vive aquí en Guatemala como médico y artista. En sus cuadros podemos observar movimientos dinámicos: capas de color, gestos espontáneos y formas en constante tensión que parecen construirse y reconstruirse por sí mismos frente a nuestros ojos. Sus pinturas nos invitan a reflexionar sobre procesos artísticos, personales y sociales. El cambio, la adaptación y la autoorganización juegan un papel fundamental en su obra, que se convierte en un puente, una forma de conectar distintas realidades, sensibilidades y contextos culturales. La exposición que hoy inauguramos refleja nuestro compromiso con la promoción del intercambio cultural y el fortalecimiento de los lazos entre nuestras sociedades.”
El maestro Clemens Luhmann, expresó su agradecimiento a la Embajada de la República de Alemania por hacer posible la exposición de su obra en un lugar especial para el arte, y agregó que: “En mi trabajo no entiendo una pintura como la ilustración de una idea. Más bien, una imagen surge desde sí misma. Un color responde a otro. Una línea transforma una superficie. Cada decisión dentro del cuadro crea una nueva situación a la que el propio cuadro vuelve a responder. El cuadro organiza, por así decirlo, su propia necesidad. En este sentido, una pintura no es una representación del mundo, sino un sistema de operaciones propias. Al mismo tiempo, una imagen permanece abierta.
Solamente en el encuentro con ustedes, los espectadores, surge un segundo nivel: también la percepción se organiza a sí misma. El significado no reside únicamente en la obra, sino en el acontecimiento de la mirada. Para mí, esta exposición tiene además un significado personal. Durante mucho tiempo evité referirme directamente, en mi pintura, al trabajo de mi padre. Esta es la primera vez que establezco ese vínculo de manera consciente. No ilustrando su teoría, lo cual sería imposible y probablemente aburrido, sino intentando plantear con los medios de la pintura preguntas similares: ¿Cómo surgen las formas? ¿Cómo se organiza un sistema a partir de sus propios elementos?
Como médico, me interesa especialmente la relación entre la autoorganización biológica y la formación cultural de las formas: entre los patrones neuronales del cerebro y los espacios de color en la pintura. Las obras de la exposición no ilustran una teoría; son, si se quiere, experimentos de auto-generación. Y quizá, en ese sentido, también esta muestra funcione como un pequeño sistema autopoético: Las obras producen observaciones, las observaciones producen nuevas miradas, y así el proceso continúa.”
La exposición es complementada con el libro: “172 obras maestras 2012-2021” que ilustra magníficamente las pinturas del maestro Luhmann, dentro del mismo se encuentra la serie “Azul”, la cual es extraordinaria, me ha sorprendido y transportado mágicamente a las aguas de nuestro Lago de Atitlán, los fuertes matices brillan como el infinito y danzan con el espíritu, sus pinceladas van dejando senderos, huellas e hilos de historias que desbordan cada uno de los lienzos. El denso óleo crea, dentro de lo abstracto, figuras que van dictando emociones y que transmiten imaginariamente, el sonido de las aguas e invitan a una meditación constante.
La distinguida esposa del Señor Embajador, Señora Lin Chen-Boeckle, también nos compartió sus impresiones artísticas sobre esta serie: “Para mí esta serie posee movimiento mental a la vista, tiene vida, es sumamente sentimental y a la vez emocional, totalmente humana.” El libro contiene no solamente las obras abstractas del artista, también muestra hermosos paisajes y expresivos rostros de diversas personas. Clemens Luhmann es definitivamente un pintor multifacético, un científico del pincel.







