Factor Méndez

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Defensor Derechos Humanos. Catedrático. Periodista/Escritor. Estudió Derecho, Derechos Humanos y Trabajo Social en Guatemala, Honduras y Costa Rica. Catedrático San Carlos y Rafael Landívar. Fundador Centro de Investigación, Estudios y Promoción de Derechos Humanos CIEPRODH. Autor de ensayos y artículos sobre temas sociales, políticos, memoria histórica y Derechos Humanos.

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En Guatemala, desde hace 70 años, el movimiento sindical reclama al Estado y sector empresarial, dos derechos prioritarios que ocupan la atención de la clase trabajadora, el primero es conquistar condiciones laborales óptimas y dignar y el segundo, el respeto a la libertad de organización sindical.

Y es que, en 1954 una invasión mercenaria armada, organizada, financiada y dirigida por el Gobierno estadounidense a través de su agencia central de inteligencia (CIA por sus siglas en inglés), derrocó al Gobierno constitucional, democrático y revolucionario del presidente Jacobo Árbenz Guzmán. Desde entonces, las conquistas logradas por las luchas sindicales han venido a menos en constante retroceso.

Julio Coj, dirigente de la Unión Sindical de Trabajadores de Guatemala (Unsitragua histórica), exige que terminen las violaciones a derechos humanos y laborales, tales como, represión a la libre organización, mayor flexibilidad y desregulación laboral, salarios diferenciados, informalidad laboral, sobreexplotación de mano de obra y obstáculos a la negociación colectiva.

Con motivo del primero de mayo 2024 Día Internacional de los Trabajadores, en relación a la violencia organizada, la represión estatal y patronal, un comunicado de esta organización sindical sostiene: “En Guatemala intentar organizarse o estar en sindicatos significa secuestros, desapariciones, encarcelamientos y asesinatos. Mientras tanto, la voz obrera y campesina continúa demandando mejores condiciones de trabajo, protección social, seguridad ocupacional, justicia social, respeto a la libertad sindical y una sociedad democrática con justicia social.” 

Unsitragua histórica advierte que las conquistas y derechos laborales logrados hasta ahora, están en riesgo de perderse: “Los derechos que hoy millones de trabajadores disfrutan, como son el máximo de trabajo ordinario de 44 horas a la semana, salario, vacaciones, seguridad social y otras prestaciones, son resultado de lucha, sacrificio de sindicalistas y luchadores honestos, consecuentes con los intereses y derechos de trabajadores y demás pueblo excluido y empobrecido por el sistema salvaje. Esas conquistas hay que defenderlas porque corremos el riesgo de perderlas.”

Denuncian que agentes del Estado y el bloque empresarial amenazan el Derecho del trabajo y afirman: “El futuro del trabajo, de las prestaciones laborales y del Derecho del Trabajo, están bajo el asedio de los empresarios que presionan por lograr más flexibilidad y desregulación laboral, negación de derechos laborales, informalidad del trabajo y prohibición del derecho a libre sindicalización y a negociación colectiva, negación del acceso a la justicia pronta y cumplida. Eso provoca que millones de guatemaltecos trabajen en economía informal o por cuenta propia, sin garantías ni derechos. Como pasa hoy día por parte de la mayoría de alcaldes municipales que quieren vedar derechos laborales a miles de trabajadores municipales, imponiendo salarios por debajo del salario mínimo establecido por ley y realizando despidos ilegales, utilizando métodos de violencia y manipulando a los trabajadores.”

Este 2024 Unsitragua histórica cumple 39 años de luchar por el respeto a los derechos laborales y sindicales. Se fundó en 1985, en pleno desarrollo del Conflicto Armado Interno, en un contexto de graves violaciones a derechos humanos, persecución a la organización sindical, detenciones ilegales y arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas. Hasta hoy, mantiene alianza con sindicatos globales y afiliación a la Confederación de Trabajadores de las Américas (CSA) y Confederación Sindical Internacional (CSI).

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