La reconocemos como abogada, jueza y presidenta del Colegio de Abogados y Notarios (CANG), es una mujer digna, con valor y liderazgo en la defensa de la paz, la justicia y los derechos humanos. Patricia Gámez Barrera es una estudiosa, muy capaz, una intelectual, que participa en el nacimiento de una sociedad redimida, justa, cristiana y solidaria. Esta Jueza es un ícono, consecuente, propositiva y revolucionaria. Una mujer de temple, resuelta, con osadía y audacia. Una mujer que tiene su palabra, con un gran ejemplo y convicciones exactas con futuros vivos, tuvo una praxis transformadora. Patricia Gámez es un símbolo, una representativa de la justicia, la libertad y derechos fundamentales inalienables.
El 13 de febrero de 2026, la Fiscal Leonor Morales Lazo, detalló el operativo durante la elección del CANG. Esta testaferra fue la que autorizó el secuestro de teléfonos celulares a la presidenta de la Junta Directiva del CANG, Patricia Gámez, así como a cualquier persona que tomara fotografías durante el evento. Leonor Morales, jefa de sección de la Fiscalía de Delitos contra Operadores de Justicia. La fiscal Leonor Morales explica que el operativo en los centros de votación del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) fue autorizado por orden judicial. Según la fiscal, se presume que profesionales ajenos al gremio habrían votado en la elección para la designación de magistrados de la Corte de Constitucionalidad.
Hoy les escribiré de la generación de los 60, 70, 80 y 90, representación simbólica, trabajo en las trincheras. Juntas, estas primeras generaciones de mujeres en el ámbito jurídico forman un grupo increíblemente talentoso, nosotros de la concepción de nuestra Escuela de Derecho, en la historia de las mujeres en la profesión jurídica, que ofreció una perspectiva privilegiada para observar su progreso en la sociedad, como a nivel mundial. El derecho no solo desempeña un papel fundamental en una democracia, sino que a menudo conoce hacia niveles más altos de liderazgo en la vida pública. Por ello, abrir el derecho a todos los ciudadanos debería ser un objetivo en las sociedades democráticas.
Tuvimos grupos con personalidades diferentes, pero con elevada preparación cultural de nuestra universidad nacional, que nos dio una vasta experiencia en los problemas del país y de la enseñanza; en este ejercicio de la JUSTICIA, DIGNIDAD y SOLIDARIDAD. Como la vocación como educacionista, todos maestros preceptores ilustres. Ahora siempre nos asaltan como Patricia Gámez, porque creemos con el papel crucial que desempeñan las abogadas en la sociedad, así como la importancia de su labor en la construcción de un mundo más justo y equitativo.
El año pasado Patricia Gámez Barrera ganó abrumadoramente la primera vuelta de la elección para CANG. Segundo lugar la planilla 4 encabezada por Helmer Reyes, respaldado por Estuardo Gálvez. Por ello, lo más importante es que debemos ser el gremio que tenga el engranaje rol de mayor importancia e impacto en cuestionar, criticar, señalar y enderezar todo aquello que significa un desvío en la implementación de un verdadero esquema en el desarrollo de la legalidad, de la estructuración funcional de un Estado de Derecho en donde todos, gobernantes y gobernados cumplamos y respetemos las normas de una pacífica convivencia, con humanismo, justicia, solidaridad, devoción y decencia. En la conducción de nuestro Colegio han pasado muchos honestos, capaces, íntegros y patriotas ciudadanos. La vida institucional del Estado se ha visto muchas veces reforzada con las actuaciones dignas de un Colegio de Abogados combativo, cuestionador, exigente y creativo. Pero totalmente algunas directivas que se involucren algunos o muchos abogados con anomalías y corrupción, que han pisoteado el Derecho y los más altos y elevados valores de la Justicia y que son parte de los poderes fácticos.
Gámez es una mujer completa, brillante y como jueza es relumbrante, que tiene confianza, que está siempre recorriendo senderos de alborada; esta jueza y mujer que animamos la esperanza con ella en esta jornada; esta dama que siempre es atalaya de faro constante con luminoso de su presencia de la justicia. Para usted jueza que es su presente y futuro, por ello utilizaré mi verbo, mi palabra, para escribir y regar sus euforias. Esta mujer con valentía y agallas, que nunca ha conseguido ser callada. Como hay muchas mujeres históricamente son parte importante de estos procesos de lucha y resistencia para la justicia, para un país mejor. Esta jueza que encontramos con ella es la persistencia y perseverancia para reclamar Justicia. Porque estará en la historia y en la memoria colectiva, que es parte de la conciencia colectiva, como mujer, jueza y magistrada, no estará con nosotros pero permanece con la conciencia de todos los guatemaltecos. Es su razón de la lucha para no estar, en la violación con este sistema para tener siempre los derechos humanos, sociales, la cultura y la justicia. Y en el futuro de su legado como jurista con esta historia, que es una mujer inspiradora e influyente. Es una líder. Es un símbolo de la justicia y los derechos humanos, fue una, es una mujer de ejemplo y con éxito.
Antes de sentarme frente al teclado, siempre reflexiono mis palabras y apreciaciones, necesito formular este análisis jurídico deontológico con la ética kantiana. ¿Qué es ser un abogado?, ¿un juez? ¿un magistrado, ¿o Fiscales?, cómo Estuardo Gálvez Barrios, Rafael Curruchiche Cucul, Nester Vásquez Pimentel, la Fiscal General Consuelo Porras Argueta, Roberto López “el Rey del Tenis”, porque hay muchos colegas que tienen “cuero de danta”, son desfachatez, corruptos y estúpidos. Con estos INDIGNOS: el juez Roberto Fredy Orellana Martínez, el juez Jimi Rodolfo Bremer Ramírez, Ángel Pineda Ávila y la fiscal Leonor Morales Lazo, individuos arrogantes, abusivos y prepotentes. Estos tipos que son evidentes de una ultranza propio de la oligarquía y testaferros de los poderes reales, estos ignominiosos ¿juristas? qué es para ustedes el significado de la TOGA, que portamos Abogados los verdaderos juristas; pero estos venales y comprados son leguleyos y chicaneros. La TOGA es el símbolo de la consagración académica, la Toga es virtud, la Toga es decoro, la Toga es seriedad, pero sobre todo Dignidad y respeto. No es el puesto ni el chance, sino la conducción de los testaferros y la indecorosa conducta de la cual han hecho gala estos cuatro ¿colegas? Pero nosotros tenemos miles de colegas, dignos egresados universitarios que tenemos testimonio de quienes nos conocen y por ello nos conceden un espacio académico y cívico, le reconocemos un valor especialísimo a la alta investidura que la Universidad nos otorga. Y por ello no puede prostituirse, jamás venderse, ni ponerse a subasta o permitirse que se le confunda con actitudes pueriles que desvalorizan.
Nosotros, en nuestra posición de egresados universitarios y por el testimonio de quienes nos conocen y por ello nos conceden un espacio académico y cívico, le reconocemos un valor especialísimo a la alta investidura que la Universidad nos otorga. Y por ello “no puede prostituirse, jamás venderse, ni ponerse a subasta o permitirse que se le confunda con actitudes pueriles que desvalorice”. Y estas reflexiones de vida, doctrina y pensamiento filosófico; pasadas, presentes y espero con esperanza las futuras verdades. Soy jurista por vocación, pero sobre todo me considero una persona con firmes y arraigados valores. En estas páginas de mi columna, casi siempre medito antes de sentarme frente al teclado, pienso primero mis palabras y mis consideraciones. Porque los Abogados deben ser de ejemplo en la construcción de una sociedad diferente, en la creación de ese conglomerado social que todos deseamos alcanzar, en donde la justicia social, el derecho, la razón y la moral, sean los pilares que sostienen la estructura de la Nación guatemalteca, a fin de obtener su correcto y necesario desarrollo; ahora en este Colegio necesita los cambios estructurales. Esta Presidenta del CANG, sabe de la realidad, una verdadera abogada, conocedora de nuestro gremio y de nuestra realidad como Nación. Una dirigente que esgrima la defensa de la constitucionalidad y la legalidad, anteponiendo ello a los intereses particulares y a los privilegios que su posición acarrea. El Colegio como vigilante obligado de la legalidad e impulsador de primera fila en la implementación de la verdadera Justicia, debe llevar como su máximo dirigente a un abogado, para debatir, concertar, para tener consenso, tener un hombre investigador, con sentido común, exigente en el cumplimiento de los objetivos y fines de nuestra entidad. Los abogados tenemos diversos problemas en nuestro accionar y esas dificultades sólo las conocemos quienes sí ejercemos la Abogacía. La Abogacía no es un título sino un ejercicio, un diario combatir en contra de la corrupción, la ilegalidad y de la injusticia, una pelea diaria en contra de la arbitrariedad y el abuso.
Porque Patricia Gámez abrió una ventana de esperanza para dignificar nuestro gremio, para el sistema de justicia del País. Por ello es atinado cerrar mi artículo, con estas palabras del Maestro e ilustre Ángel Osorio, exdecano del Colegio de Abogados de Madrid, nos dice en “El Alma de la Toga”, sobre quién es Abogado: “La Abogacía no es una consagración académica sino una concreción profesional. Los abogados no se hacen con el título de Licenciado, sino con las disposiciones psicológicas, adquiridas a costa de trozos sangrantes de la vida. Abogado es, en conclusión, el que ejerce permanentemente”, «la Toga no es casulla de religión, no es ninguna calidad ni ningún disfraz irrisorio. Para el que la ha conquistado y la lleva es FRENO e ILUSIÓN y para aquel que la contempla, es DIFERENCIACIÓN Y RESPETO». Porque es necesario repetir, que en nuestro país “la Ley Suprema es la Constitución” y con muy contadas excepciones, las leyes que dieron resultado allende nuestras fronteras no necesariamente será similar la cosecha de sus virtudes. Por eso se acuñó el aforismo “El Derecho es escolta y no heraldo de la realidad”.







