Dada la situación geopolítica en el planeta Tierra, debido a la intransigencia y afán de poder de algunos seres humanos que creen que su permanencia en el mando de sus pueblos los hace inmortales, divinos, elegidos por el Dios al que veneran o porque tienen a un séquito que les sigue como animales amaestrados; por ello, la humanidad está en peligro de extinción.
Los pseudo líderes de los distintos países en el mundo, usualmente resguardan su vida y la de sus familiares con aparatos de seguridad consistentes en hombres armados, cuya misión es la de, incluso, ofrendar su vida en resguardo de la vida de sus amos o jefes inmediatos; es decir, que se confía en ellos para conservar la vida.
Sin embargo, la Historia nos muestra que en muchísimas ocasiones los mismos integrantes de cuidar la vida de sus jefes fueron susceptibles de ser comprados, chantajeados, intimidados, recompensados e incluso obligados a traicionarlos; entre algunos casos emblemáticos están los de Judas Iscariote, Bruto, Pinochet, Gabino Gainza en el caso de Guatemala y el montón de militares guatemaltecos que ascendieron al poder tras defenestrar a sus jefes inmediatos.
La TRAICIÓN como tal se concibe como la falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener para con alguien; la traición es un acto de deslealtad deliberada, sus sinónimos son: deslealtad, alevosía, infidelidad, engaño, complot, conjura, vileza, infamia, deslealtad y delación entre otros.
Al poder debe entendérsele como la capacidad legítima por su origen como institucional o legal de un individuo u organización para dirigir o influir de manera discrecional la administración pública sobre asuntos que atañen en el comportamiento de las personas, en algunos casos se utiliza el sinónimo de autoridad para definirlo.
La COBARDÍA es la falta de valentía y de arrojo para enfrentar una situación difícil o retadora. Es decir, que una persona cobarde es aquella que abandona en situaciones difíciles o que se niega a dar la cara a las consecuencias de sus actos. Similarmente, las acciones llevadas a cabo de manera artera, traicionera, también pueden ser catalogadas de cobardes.
La palabra cobardía proviene del francés couard, versión moderna del vocablo coart medieval, que hace referencia a la cola. Esto último debido a que perros y lobos meten la cola entre las patas para indicar miedo o sumisión, y porque los cobardes, al escapar de la confrontación, dan la espalda, o sea, que muestran la cola.
¿Qué pasó en Caracas? No creo que lo que aconteció allí haya sido sin la participación de cobardes traidores, quienes ahora con una nueva cúpula gubernamental piensan que la vida sigue como si nada hubiera pasado; lo mismo puede decirse de los exfuncionarios guatemaltecos que desfalcaron al país y que huyeron de la justicia, pero que ahora gracias a Don Dinero regresaron y fueron absueltos de los cargos imputados.
Quiénes traicionaron a su patria en otros lares; en Guatemala a sus votantes y en general a la población con su conducta ilícita cuando fueron empleados y funcionarios públicos, tienen ahora mucho dinero… -mal habido por supuesto- pero su conciencia, aunque digan que no la tienen, no les dejará en paz al ser catalogados y señalados por la Historia y población nacional e internacional como vulgares ladrones, también denominados como delincuentes de cuello blanco.







